Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Rajoy aumenta su agresividad (por Pablo Sebastián)

Publicada el junio 6, 2015 por admin6567
Compartir

(Publicado en República de las ideas, aquí)

El principal problema para la estabilidad política de España, para el PP y para el buen funcionamiento de la vida democrática se llama Mariano Rajoy. Lo acaba de recordar él mismo con una asombrosa declaración desde el palacio de la Moncloa en la que ha dicho que los pactos de gobernabilidad que se están cerrando entre los partidos de oposición son ‘antidemocráticos’. Lo que supone que Rajoy no acata el veredicto de las urnas y lanza un ataque a la democracia que empuja al PP hacia la extrema derecha, en el beneficio de Ciudadanos, y al tiempo que rompe todos los puentes con el PSOE al acusar a Pedro Sánchez de aliarse con la extrema izquierda.

Rajoy sigue buscando responsables externos de su fracaso político y personal y corre el riesgo cierto de acabar dinamitando los escasos contactos que todavía mantiene con Ciudadanos -tras haber descalificado a Albert Rivera durante la pasada campaña electoral- porque este discurso antidemocrático lanzado desde la presidencia del Gobierno de España puede encender las alarmas en Ciudadanos.

Partido donde, entre otras cosas, están viendo que Rajoy es incapaz de poner orden en el PP de Madrid cesando de su presidencia a Esperanza Aguirre, por ser la máxima responsable política de la corrupción madrileña y el principal obstáculo para un posible acuerdo entre Rivera y Cifuentes en la Comunidad de Madrid. Pero Rajoy no se atreve con Aguirre por temor a que la madrileña le responda, si se le pide su dimisión por la corrupción de Madrid, exigiéndole a Rajoy que dimita él por sus responsabilidades en los casos Gürtel y Bárcenas, lo que abriría de manera definitiva la caja de los truenos en el seno del PP.

La soberbia y la ceguera de Rajoy crecen en la misma medida que pierde contacto con la realidad nacional y aumenta la desazón dentro de su partido y su gobierno. Hasta el punto que ayer volvió a insinuar que no hará los cambios que prometió con el argumento de que no hay que tocar lo que funciona bien, según su exclusivo criterio. O sea palos para todos, para el PSOE y Sánchez, para los pactos entre los partidos de la oposición y para el Partido Popular al que trata con el mayor de los desprecios a pesar de que el principal responsable del fracaso electoral del 24-M es el propio Rajoy por su mala política, modales autoritarios y la corrupción del PP.

Además, este presidente del Gobierno no entiende dos cosas esenciales: que el discurso del miedo a la extrema izquierda, Podemos, el comunismo bolivariano y el fin del mundo, no causa el menor efecto en la ciudadanía como se ha visto el 24-M. Y menos aún cuando no para de crecer la corrupción y los problemas económicos y sociales del país, por más que el Gobierno insista en la mejora de la economía; y que el discurso antidemocrático y de la extrema izquierda a los únicos que puede alarmar son a los inversores extranjeros, de manera que con semejantes diatribas Rajoy alimenta la teoría de la España extrema, inestable e ingobernable. Cuando en realidad él es quien se ha convertido en la primera causa de inestabilidad porque, entre otras cosas, ha fracasado en las elecciones y ha desestabilizado el PP.

Y lo más grave, no se quiere marchar, ni convocar un Congreso extraordinario de su partido en pos de una renovación política, de personas y actitudes, lo que conduce al PP al rincón de una derecha ultraconservadora que abandona el centro político en un momento crucial en el que están a la vista las elecciones autonómicas de Cataluña en septiembre y las generales de España en noviembre. Y todo ello en un tiempo en el que su adversario más directo es Ciudadanos, partido al que Rajoy no cesa de enviar con sus modales votantes del PP. Y también a los votantes del PSOE cuando acusa a Sánchez de ser la extrema izquierda, lo que sin duda constituye un daño para el bipartidismo que emana del mismísimo Rajoy.

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • La metáfora de «los Pancetas» sigue viva en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • Cuando una vía muerta en Cuenca pone contra las cuerdas a un ministro
  • La inoperancia del PSOE de Cuenca: una organización agotada para una provincia en caída (por Juan Andrés Buedo)
  • El humo chino de Pedro Sánchez: corrupción, gobierno vegetativo y viaje de escapismo (por Juan Andrés Buedo)
  • Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Jua Peralta Serrano en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  2. Mari Nieves Leal Panadero en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  3. Eduardo Cruz Mariana en Intrahistoria del Plan XCuenca, cuando el tren se convierte en suelo (por Juan Andrés Buedo)
  4. Juan Peralta en Raúl del Pozo, Antonio Rubio y la Abuelita Mercedes (por Eulalio López Cólliga)
  5. Alfons J. Kruijer en El Techo de Cristal de Cuenca: Por qué la «Era Guijarro» debe llegar a su fin (por Juan Andrés Buedo)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal