Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Redes sociales: Estúpidos y constantes (por Delia Rodríguez)

Publicada el agosto 22, 2015 por admin6567
Compartir

En Internet no existe atención suficiente para atender al pudoroso, al introvertido, al discreto, al diamante en bruto

 
DELIA RODRÍGUEZ (Publicado en El País, aquí)
 

Kurt von Hammerstein-Equord, el general rojo que se opuso a Hitler, tuvo la clarividencia y el morro de clasificar así a los seres humanos en un manual militar de los años treinta: “Divido a mis oficiales en cuatro grupos. Los inteligentes, los trabajadores, los estúpidos y los perezosos. Normalmente dos características se combinan. Algunos son inteligentes y trabajadores: su lugar es el Mando General. La mayoría son estúpidos y vagos: significan el 90% de todos los ejércitos y son adecuados para los trabajos rutinarios. Cualquiera que sea a la vez inteligente y vago está cualificado para las tareas más elevadas de liderazgo, porque posee a la vez la claridad intelectual y la compostura necesarias para las decisiones difíciles. Uno debe tener cuidado con los estúpidos y trabajadores: no se les debe confiar ninguna responsabilidad porque solo causarán problemas”.

Esta cita clásica de la cultura de oficina que lleva décadas colgada en los despachos de todo el mundo explica también una de las grandes injusticias de Internet: el triunfo de los mediocres. Es fácil que los inteligentes trabajadores y los vagos (sean o no estúpidos) pasen inadvertidos. Pero en la red no existen límites para alguien tonto y constante. El bloguero no muy dotado pero que escribe cada día hasta ser considerado un experto. El profesional que no para hasta que es conocido en todo su sector. El tuitero que comenta todo con todos hasta que su opinión acaba siendo tenida en cuenta.

Los algoritmos de las empresas de Internet imitan el algoritmo de nuestro cerebro. Facebook favorece al pesado que no para de contar su vida y al que no podemos dejar de cotillear. Google, a los medios que inundan la web de cientos de noticias idénticas cada día pero en las que no paramos de pinchar. LinkedIn, a los que hacen delnetworking su verdadero trabajo y que añadimos como un cromo a nuestra red. YouTube, al que es tan regular en su exhibicionismo que odiamos con fidelidad.

Nuestro cerebro está programado para premiar los estímulos constantes con la familiaridad. No hay tiempo para decidir si esa persona nos suena porque se lo merece o porque simplemente estamos hartos de ver su nombre en nuestras redes. Es el lado oscuro de la empatía, el que nos lleva a favorecer a los nuestros y temer al otro. En Internet no existe atención suficiente para atender al pudoroso, al introvertido, al discreto, al diamante en bruto, a no ser que aprendan las técnicas del trol, del exhibicionista, del narcisista, del estúpido laborioso.

Nadie sigue a Casandra si no sube un selfie cada día.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • El tren que “no va a volver”, una miopía estratégica para Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • El PP necesita recuperar en Cuenca la voz de sus afiliados
  • El decálogo del PP para entenderse con VOX (por Eulalio López Cólliga)
  • Remontes al Casco Antiguo de Cuenca: Cuando la pala de la modernidad desentierra mil años de historia (por Juan Andrés Buedo)
  • Reabrir el tren Madrid-Cuenca-Valencia (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Mari luz en Reabrir el tren Madrid-Cuenca-Valencia (por Juan Andrés Buedo)
  2. Jesús Lozano Fuentes en El «quietismo antropológico» de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  3. Raquel en Remontes al Casco Antiguo de Cuenca: Cuando la pala de la modernidad desentierra mil años de historia (por Juan Andrés Buedo)
  4. Alejandro Cañizares Martínez en El «quietismo antropológico» de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  5. Angel Garrido Sanz en EPISODIOS PROVINCIALES. 30 – Causas, circunstancias, hechos y personas que han hecho de Cuenca una tierra de expulsión (por Juan Andrés Buedo)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal