Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Lecturas del «caso Haidar»

Publicada el diciembre 8, 2009 por admin6567
Compartir

(Publicado en ABC – Editorial, aquí)

EL caso de Aminetu Haidar, la activista saharaui que lleva más de veinte días en huelga de hambre en Lanzarote, es un foco de problemas para el Gobierno socialista, empeñado en demostrar siempre que puede su incompetencia para abordar conflictos que ponen a prueba su capacidad política, diplomática o simplemente gestora. Ahora bien, la suerte que corra la vida de Haidar es responsabilidad exclusiva de Haidar. Bajo ningún concepto el Gobierno español -ni el juez que tenga que resolver sobre una hipotética alimentación forzosa- será responsable de la posible muerte de esta activista, que se ha mantenido intransigente en el rechazo a todas las soluciones que le ha ofrecido el Ministerio de Asuntos Exteriores, desde el estatuto de refugiado hasta la nacionalidad española. La torpeza del Gobierno en la gestión de este problema y la legitimidad de la causa saharaui no justifican la actitud rayana en el chantaje que está manteniendo Aminetu Haidar y que está poniendo a España en un compromiso que no le corresponde, porque la solución a sus demandas sólo está en manos del Reino de Marruecos. Ni España ni sus más altas instituciones pueden ser puestas entra la espada y la pared por la protesta personal de Haidar.
Sí depende del Gobierno revisar las bases de su relación con Marruecos, en aras del interés nacional al que aludía Rodríguez Zapatero -no siempre ducho en la utilización de ese principio- para justificar su gestión en el caso Haidar. Nuevamente, pese al gran acierto que fue el viaje de los Reyes de España a Ceuta y Melilla, esta relación bilateral se ha revelado inestable, desequilibrada e insincera, sometida por completo a las indicaciones personales del monarca alauí, Mohamed VI. Mientras España emplea una política exterior -acertada o no- con los recursos diplomáticos de un Estado moderno, de su interlocutor recibe en ocasiones respuestas propias de una monarquía feudal e incluso amenazas, como las que ayer lanzó contra España el régimen alauí. Esta vez, el Gobierno español tiene la ventaja de contar con una oposición que no practica la diplomacia paralela, como hizo el PSOE durante la ocupación marroquí de la isla de Perejil, cuando Zapatero viajó por su cuenta, y sin éxito, a Rabat mientras Aznar ponía en marcha los apoyos internacionales y la determinación política de los que ahora carecemos. España no puede quedar en evidencia cada vez que le interesa a Marruecos, sea a costa de Haidar, del Sáhara, de sus aspiraciones expansionistas o de los caprichos de su gobierno.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • EPISODIOS PROVINCIALES. 34 – ¿Para quién se crea Somos Cuenca? (por Juan Andrés Buedo)
  • Ceuta: la tumba política de Sánchez. ¿Qué pasará ahora? (por Eulalio López Cólliga)
  • Gobernar a ciegas: la Moncloa no se entera, y de Ceuta, menos (por Juan Andrés Buedo)
  • El «progrerío» no es el progreso, o por qué España se ha quedado sin centro (por Juan Andrés Buedo)
  • La factura pública de las vacaciones de Sánchez en La Mareta (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Alfons J. Kruijer en Somos Cuenca, la provincia que decide ponerse en pie (por Juan Andrés Buedo)
  2. Antonio Ortiz López Ortiz lopez en Somos Cuenca, la provincia que decide ponerse en pie (por Juan Andrés Buedo)
  3. Eduardo Cruz Mariana en El minuto en que Cuenca mirará a la eternidad (por Juan Andrés Buedo)
  4. Eduardo Cruz en Cuenca 2041: la inmigración que puede salvar la población, si antes construimos provincia (por Juan Andrés Buedo)
  5. Guillermo Cirelli en Reabrir el tren Madrid-Cuenca-Valencia (por Juan Andrés Buedo)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal