Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

El terror no tiene religión (Antonio Elorza)

Publicada el noviembre 14, 2015 por admin6567
Compartir

El yihadismo y como culminación suya el ISIS son una versión ultraortodoxa del islam

ANTONIO ELORZA (Publicado en El País, aquí)
 

Acaba de decirlo Erdogan, y la cortina de humo es lógica si tenemos en cuenta que está llevando una política de islamización en Turquía, muy distante de la imposición radical de la hisba, el orden impuesto por el Estado Islámico, pero con una convergencia de fondo en el sunnismo y pasadas tolerancias en cuanto al tráfico de armas y petróleo. Obama ha trazado esa misma vía, que siempre ha tenido por objeto evitar que los actos criminales de unos musulmanes se volvieran en Occidente contra todos los musulmanes. El problema reside en que si bien el islam no es terrorista, insistamos en ello, el yihadismo, y como culminación suya el Estado Islámico sí son una versión ultraortodoxa del islam. Y a partir de ahí se explica gran parte de su éxito. El resto corresponde a la revolución en las comunicaciones (Internet, teléfonos móviles) que han multiplicado tanto la expansión ideológica como las posibilidades de atentar.

Ese éxito se traduce en la captación creciente de oriundos del islam y conversos en Occidente. Pero no parece que en las matanzas de París hayan sido sino cómplices, según las primeras informaciones. El hecho es que la policía francesa estima en 1.800 los terroristas potenciales en su territorio; una justificación para el estado de urgencia decretado. Conviene entonces preguntarse por las razones de que el ISIS gane tantos seguidores.

La primera es que superando a Al Qaeda, tiene una base territorial, es una especie de Estado con su califa al frente, y no solo un aguijón terrorista que golpea. El terror es aquí el instrumento de la comunidad islámica, organizada políticamente, germen de una expansión que deberá abarcar a todos los musulmanes primero y al mundo después, como prescribe el Corán. Y que cubre los supuestos de la lucha apocalíptica contra el Satán occidental, que llevará a la victoria definitiva de Dios, yihad mediante. Un terror cuya práctica ilimitada autoriza también el libro sagrado. Eliminados todos los matices, tanto en la práctica de la yihad como respecto de otros (gentes del libro), la creencia deviene un maniqueísmo de aniquilación.

La idea de Dios emerge de una relación de dependencia absoluta bien real, la existente entre el esclavo y aquel que lo posee sin límite alguno, y esta superioridad se proyecta sobre los no creyentes, los cuales, de no someterse, han de ser exterminados. Los creyentes construirán entonces la sociedad islámica perfecta, que el ISIS exhibe en sus vídeos, por contraste con la depravación occidental. Un atractivo más, mientras sus éxitos muestren que su empresa responda a la ejemplaridad de la conducta atribuida al profeta. El yihadista del ISIS se ve así en lo imaginario como un guerrero de la primera expansión islámica. La brutalidad, el trato depravado a las mujeres, la deshumanización en una palabra, no cuentan.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • EPISODIOS PROVINCIALES. 34 – ¿Para quién se crea Somos Cuenca? (por Juan Andrés Buedo)
  • Ceuta: la tumba política de Sánchez. ¿Qué pasará ahora? (por Eulalio López Cólliga)
  • Gobernar a ciegas: la Moncloa no se entera, y de Ceuta, menos (por Juan Andrés Buedo)
  • El «progrerío» no es el progreso, o por qué España se ha quedado sin centro (por Juan Andrés Buedo)
  • La factura pública de las vacaciones de Sánchez en La Mareta (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Alfons J. Kruijer en Somos Cuenca, la provincia que decide ponerse en pie (por Juan Andrés Buedo)
  2. Antonio Ortiz López Ortiz lopez en Somos Cuenca, la provincia que decide ponerse en pie (por Juan Andrés Buedo)
  3. Eduardo Cruz Mariana en El minuto en que Cuenca mirará a la eternidad (por Juan Andrés Buedo)
  4. Eduardo Cruz en Cuenca 2041: la inmigración que puede salvar la población, si antes construimos provincia (por Juan Andrés Buedo)
  5. Guillermo Cirelli en Reabrir el tren Madrid-Cuenca-Valencia (por Juan Andrés Buedo)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal