Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Frustración juvenil

Publicada el marzo 11, 2012 por admin6567
Compartir

El paro y la precariedad laboral de los jóvenes es una pérdida irreparable también para el país

El País (Editorial, aquí)

El desempleo y la extraordinaria precariedad laboral que sufren los jóvenes españoles son síntomas de un fracaso colectivo que no solo empobrece a los afectados. La falta de perspectivas laborales y, por tanto, vitales es un drama español de carácter endémico que la crisis y la actual recesión han agudizado hasta extremos insostenibles. Las estadísticas son inapelables, pero detrás de ellas hay nombres y apellidos, historias de desesperanza de jóvenes que ahora perciben inalcanzable un empleo que siquiera roce los mil euros; de ahí la serie que inicia hoy este periódico bajo el lema de "nimileuristas".

La tasa de paro juvenil ha escalado a un ritmo acelerado en los últimos cinco años hasta el 49,9%, lo que supone duplicar la media de la Unión Europea. Pero, además, la mayoría de los que logran acceder al mercado laboral ni siquiera obtienen las condiciones y los salarios adecuados para poder iniciar por su cuenta un proyecto de vida independiente. Tampoco para poder participar en el sistema productivo con la dignidad que se corresponde con los principios fundamentales que aprendieron en la escuela y con la que merecen los ciudadanos de un país democrático del mundo desarrollado.

La ausencia de políticas activas de empleo y los insuficientes intentos de modificar los patrones de crecimiento se han venido a unir a una crisis económica devastadora en términos de desempleo. El empobrecimiento general de la población con el recorte masivo de ingresos está perjudicando de manera inmisericorde a los más jóvenes. A ellos van destinadas las ofertas —crecientes— de salarios miserables y extensos horarios. En un contexto de elevado desempleo y de incertidumbre laboral, emolumentos en negro y trabajos sin ningún tipo de derechos empiezan a ser moneda corriente entre esos jóvenes, muchos de ellos con estudios universitarios, que ven cómo se truncan sus expectativas mientras asisten al obsceno espectáculo de un reparto cada vez más desigual de la riqueza. Durante la crisis, la brecha salarial entre directivos y empleados no hace más que crecer, como demuestra la encuesta de estructura salarial del INE; un fenómeno que no es exclusivo de España.

El 89% de la población española considera que la situación económica es mala o muy mala, lo que marca un récord de pesimismo que, como un círculo vicioso, es, a su vez, un lastre para el sistema. La misma encuesta del CIS que refleja esta negativa percepción ciudadana demuestra que aumenta el número de españoles dispuestos a cambiar de ciudad e incluso a cruzar la frontera para conseguir un puesto de trabajo. Hay informes que hablan de hasta 300.000 jóvenes que habrían emigrado desde el inicio de la crisis, dilapidando así en beneficio de otros todos los conocimientos que España puso a su alcance. Esa falta de perspectivas es un peligroso caldo de cultivo para el conflicto social y una pérdida irreparable para todo un país.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • La política de escaparate y la mala inversión de la Diputación Provincial de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • Agentes y secuelas de la morralla urbanística de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • El Imperio de la ley y los «inimputables» (por Eulalio López Cólliga)
  • La metáfora de «los Pancetas» sigue viva en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • Cuando una vía muerta en Cuenca pone contra las cuerdas a un ministro

Recent Comments

  1. Juan Peralta en La metáfora de «los Pancetas» sigue viva en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  2. Jua Peralta Serrano en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  3. Mari Nieves Leal Panadero en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  4. Eduardo Cruz Mariana en Intrahistoria del Plan XCuenca, cuando el tren se convierte en suelo (por Juan Andrés Buedo)
  5. Juan Peralta en Raúl del Pozo, Antonio Rubio y la Abuelita Mercedes (por Eulalio López Cólliga)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal