Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Cataluña y el discurso de Artur Mas: ¡Es un sólo barco! (por J.R. Pin Arboledas)

Publicada el diciembre 27, 2012 por admin6567
Compartir

J.R. Pin Arboledas | (Publicado en EcoDiario.es, aquí)

Mas-vineta-2012-posesion-pepe-farruqo.jpg

Con
salsa y picante | Pepe Farruqo

El discurso de toma de posesión del
presidente Mas contenía una parábola equivocada y peligrosa. Habló de dos
barcos que podían colisionar si no se evitaba. Se refería a Cataluña y España.
Era un error.

Peor aún fue que sus oponentes entraron al
trapo y replicaran que no chocarían. Otro error. Porque no hay dos barcos ¡Es uno solo! Cataluña es una
parte de España, una parte del barco, no una nave distinta. No puede haber un
choque, si acaso podría haber un naufragio total.

Que no se engañen los habitantes de ese
trozo del buque. Si éste se hunde, se hunden con él. La situación sería
semejante a la de un grupo de marineros que, empeñados en viajar solos, lo
hicieran partiendo el barco por la proa o la popa.

Los demás tripulantes correrían mucho
riesgo. Pero, los desgajados es seguro que se ahogarían en su aventura. Por eso
se sospecha que el intento de fractura es sólo una operación para obtener alguna
ventaja.

Además, no todos los moradores de ese trozo
del barco estarían de acuerdo con la ruptura. Muchos, más de la mitad, según
las encuestas, quieren mantener la integridad del navío, convencidos de que es
lo mejor para llegar a puerto seguro. Ellos y el resto de los tripulantes del
barco.

También los capitanes de la flota de navíos
que constituyen la UE, que observan con inquietud un movimiento que podría
servir de ejemplo para sus tripulaciones y llevarlos al naufragio. Por eso
avisan que nunca lo aceptarán. Por tanto, responder el discurso utilizando la
misma metáfora es erróneo; es partir del supuesto de que hay dos barcos, cuando
sólo hay uno: una única Constitución de la que emanan las leyes que rigen este
país.

Una Constitución, eso sí, interpretable y
modificable para hacer que todos se encuentren cómodos en el crucero. Un solo
navío no puede chocar consigo mismo; sería un absurdo, una contradictio in
terminis, en latín, o un oxymoron, en griego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • La batalla por la política económica y social en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • La política de escaparate y la mala inversión de la Diputación Provincial de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • Agentes y secuelas de la morralla urbanística de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  • El Imperio de la ley y los «inimputables» (por Eulalio López Cólliga)
  • La metáfora de «los Pancetas» sigue viva en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Juan Peralta en La metáfora de «los Pancetas» sigue viva en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  2. Jua Peralta Serrano en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  3. Mari Nieves Leal Panadero en Cinco plantas de gas en Los Palancares: la letra pequeña de la «economía circular» de la Diputación de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  4. Eduardo Cruz Mariana en Intrahistoria del Plan XCuenca, cuando el tren se convierte en suelo (por Juan Andrés Buedo)
  5. Juan Peralta en Raúl del Pozo, Antonio Rubio y la Abuelita Mercedes (por Eulalio López Cólliga)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal