Skip to content

La Vanguardia de Cuenca

Intereses: comunicación y actualidad en general, weblogs, sociedad, política

Menu
  • INICIO
  • BIOGRAFÍA
  • PUBLICACIONES DEL AUTOR
  • Instagram
  • Facebook
  • X
Menu

Enrocados en la mentira (por Ignacio Escolar)

Publicada el marzo 3, 2013 por admin6567
Compartir

Ignacio EscolarIgnacio Escolar (Publicado en elPeriódico.com, aquí)

Todo este fango sobre el «finiquito fraccionado», la «indemnización en diferido» y el salario «simulado» que rodea el despido de Luis Bárcenas se resume rápido. El Partido Popular mintió y sigue mintiendo por no admitir que nos engañó. La bola empezó hace ya casi tres años, cuando sus principales dirigentes -empezando por Rajoy– explicaron que habían «apartado» a su extesorero imputado, que ya no estaba «en el partido». Ha seguido creciendo, con mentiras cada día más flagrantes con las que intentan, con poco éxito, ocultar la realidad: que seguían pagando un sueldo estratosférico a Bárcenas por un trabajo inexistente, una relación laboral que solo terminó el día en que El País publicó esa contabilidad manuscrita que ha puesto al Gobierno contra las cuerdas. ¿Qué compraba el PP con ese sueldazo de un cuarto de millón de euros al año? ¿Su silencio? ¿Sus servicios prestados? ¿Su complicidad?

 

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 12 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 03 de marzo de 2013VER ARCHIVO (.PDF)

El partido en el Gobierno sigue sin dar una explicación coherente, probablemente porque no la puede dar sin que al tiempo llegue al menos una dimisión. Bárcenas tiene un primer objetivo: tumbar a la secretaria general, su gran enemiga, María Dolores de Cospedal. No va mal. Cospedal

 

-que también está enfrentada con Soraya Sáenz de Santamaría y Javier Arenas– se está convirtiendo en el único fusible que hoy puede saltar para detener este cortocircuito antes de que vaya a más. Sin embargo, está por ver que en este país vayamos a ver una dimisión si no es por orden judicial. Y a favor de la secretaria general juega el marianismo de un presidente capaz de mantener a Ana Mato como ministra del confeti y la sanidad.

En privado, fuentes del PP reconocen que el sueldo existió y que se pagaba porque el partido creía en la inocencia de Bárcenas. También admiten el error de no ponerse una vez colorado en vez de cien amarillo y seguir en este abochornante balbuceo fraccionado en el que chapotean sus portavoces hoy. Es una excusa similar a la que el PP transmitía a toro pasado sobre los trajes de Francisco Camps y su enroque en una mentira que al final lo mató. El «despido fraccionado simulado» es el nuevo «yo me pago mis trajes».

Toda incompetencia lo bastante avanzada es indistinguible de la maldad, pero hay un punto importante en esta excusa off the record que no acaba de cuadrar: el chantaje, cada día más obvio. Si Bárcenas les engañó ayer, ¿por qué hoy lo siguen protegiendo? ¿Por qué nadie se atreve siquiera a nombrarlo ni a decir una mala palabra contra él? ¿Por qué tampoco han tenido tiempo de presentar una denuncia contra Bárcenas cuando él ya ha puesto dos al PP? Y la pregunta más terrible: si el PP no tiene nada que ocultar, ¿por qué teme tanto a Bárcenas? ¿Qué secretos guardan esas nueve cajas que se llevó del PP como para que el extesorero pueda permitirse una presión tan brutal?

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Actualidad
  • Administración Pública
  • Administraciones Públicas
  • Ciencia
  • Cine
  • Comunicación
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Educación
  • Empleo
  • Gastronomía
  • Historia
  • Juegos
  • Libros
  • Literatura
  • Medio ambiente
  • Música
  • Pensamiento político
  • Política
  • Religión
  • Sociedad
  • Sociedad de la Información
  • Televisión
  • TIC y Sociedad del Conocimiento
  • Uncategorized
  • Urbanismo y Arquitectura
  • Viajes
  • Web/Tecnología
  • Weblogs

Recent Posts

  • Tres al cesto. Cuenca y la Economía Circular (por Eulalio López Cólliga)
  • España se dispone a ser campeona dieciséis años después: de Cuenca a Nueva Jersey (por Juan Andrés Buedo)
  • El tren que quisieron borrar. Tercera entrega: La economía de un ferrocarril perdido: logística, mercancías y el coste oculto del aislamiento territorial (por Juan Andrés Buedo)
  • Cuenca Emprende: una estrategia provincial para convertir ideas en empresas viables (Estudio general coordinado por Juan Andrés Buedo)
  • La democracia del aguante de Pedro Sánchez, un montaje de gobernar para resistir al descrédito (por Juan Andrés Buedo)

Recent Comments

  1. Juan Petalta en El tren que quisieron borrar. Tercera entrega: La economía de un ferrocarril perdido: logística, mercancías y el coste oculto del aislamiento territorial (por Juan Andrés Buedo)
  2. Maria del carmen en Cuenca Emprende: una estrategia provincial para convertir ideas en empresas viables (Estudio general coordinado por Juan Andrés Buedo)
  3. Eduardo Cruz en La Serranía en la línea de fuego: cuando el monte público es la última trinchera de Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  4. Eduardo Cruz Mariana en Cierre del tren, apertura a la corrupción en Cuenca (por Juan Andrés Buedo)
  5. Melli Pérez Madero en Cuenca, capital opaca: últimos en transparencia, primeros en subirse el sueldo (por Juan Andrés Buedo)
© 2026 La Vanguardia de Cuenca | Desarrollado por Superbs Tema de blog personal