{"id":8390,"date":"2026-07-13T16:57:55","date_gmt":"2026-07-13T16:57:55","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390"},"modified":"2026-07-13T16:57:55","modified_gmt":"2026-07-13T16:57:55","slug":"el-tren-de-la-esperanza-medio-siglo-de-fe-vagones-y-solidaridad-conquense-por-juan-andres-buedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390","title":{"rendered":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"905\" height=\"603\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8391\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg 905w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes-300x200.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes-768x512.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes-850x566.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 905px) 100vw, 905px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay im\u00e1genes que una comarca no olvida, aunque los ra\u00edles hayan desaparecido bajo el asfalto y los andenes hayan enmudecido. Una de ellas pertenece a Cuenca y huele a cera, a sudor de camillero y a madrugada: la de un convoy especial, rebautizado por el pueblo como Tren de la Esperanza, que durante d\u00e9cadas llev\u00f3 a nuestros enfermos hasta la gruta de Massabielle, al pie de los Pirineos franceses. Este a\u00f1o, cuando la Hospitalidad Diocesana de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes celebra su quincuag\u00e9simo aniversario fundacional y el Papa Le\u00f3n XIV le ha concedido un A\u00f1o Jubilar Hospitalario, conviene detenerse no solo en la efem\u00e9ride, sino en lo que ese tren, hoy sustituido por autobuses adaptados, nos dice sobre el modo en que Cuenca ha entendido, durante medio siglo, la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia arranca lejos del estruendo de los grandes titulares. Nace, como tantas cosas buenas en esta tierra, en un pasillo de hospital. Corr\u00eda el a\u00f1o 1975 cuando Mar\u00eda Garc\u00eda Moya y un pu\u00f1ado de enfermeras del hoy desaparecido Hospital Virgen de la Luz peregrinaron a Lourdes de la mano de la Hospitalidad de Madrid. Aquel viaje no fue tur\u00edstico ni rutinario. Algo se rompi\u00f3, o mejor dicho algo se encendi\u00f3, en el interior de aquellas mujeres que regresaban conmovidas por el trato dado a los enfermos en el santuario. La llamada de la Madre se hizo patente, resumen hoy, con palabras apenas imaginables, los archivos diocesanos. Al a\u00f1o siguiente, en 1976, la Hospitalidad conquense ya era una realidad y celebr\u00f3 su primera peregrinaci\u00f3n con el llamado Tren de la Esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s del nombre hab\u00eda una voluntad. Mar\u00eda Garc\u00eda fue, seg\u00fan el reconocimiento un\u00e1nime, el alma y la pionera de aquella empresa, junto al primer consiliario, don Feliciano Torremocha, al que suceder\u00eda don Policarpo. A su alrededor consiguieron movilizar a un grupo nutrido y variopinto de conquenses: enfermeras, azafatas de hoteles, hospitalarias de comedor y de piscinas, camilleros, m\u00e9dicos y peregrinos sin obligaci\u00f3n asistencial. De aquella primera expedici\u00f3n surgieron los s\u00edmbolos que a\u00fan hoy se portan con orgullo: uniforme, medallas, colchas, bander\u00edn y estandarte. La semilla, escribir\u00eda despu\u00e9s la propia di\u00f3cesis, a partir de la que floreci\u00f3 el amor a Mar\u00eda y la vocaci\u00f3n de servicio a los enfermos de toda una comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el tren no fue un detalle folcl\u00f3rico: fue una epopeya log\u00edstica. Conviene recordar al lector joven, acostumbrado a la alta velocidad y al billete electr\u00f3nico, lo que significaba trasladar a personas enfermas, muchas en camilla o silla de ruedas, desde la meseta sur hasta el sur de Francia. El gran enemigo no era la distancia, sino el ancho de v\u00eda. Las redes espa\u00f1ola y francesa ten\u00edan anchos distintos, lo que obligaba a un transbordo fronterizo brutal: sacar a los enfermos del tren, trasladarlos a otro convoy, recolocar camillas y ox\u00edgeno, y reanudar la marcha. Quienes conocieron aquellos viajes los recuerdan como un paliz\u00f3n, una palabra que hoy resuena con extra\u00f1a ternura. En el Pa\u00eds Vasco, por ejemplo, el cambio se hac\u00eda en la frontera de Ir\u00fan y Hendaya, y los peregrinos vascos ten\u00edan que apearse en Donostia para repetir la operaci\u00f3n al otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a aquella dureza, el tiempo impuso su l\u00f3gica. El tren fue cediendo paso, progresivamente, al autob\u00fas adaptado con elevador. La Hospitalidad de Madrid, fundada en 1958, viaj\u00f3 en el tren de la esperanza durante sus primeras d\u00e9cadas antes de pasar a los autocares modernos. En el caso de Albacete, el trayecto combinaba durante a\u00f1os tren y autocares, con transbordo en Figueras hacia Lourdes. El medio de transporte cambiaba; el nombre, sin embargo, no. Y es que Tren de la Esperanza dej\u00f3 de designar un convoy concreto para convertirse en una marca emotiva: una manera de nombrar el acompa\u00f1amiento al enfermo, viniera o no en ra\u00edles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed conviene subrayar un dato que enlaza nuestra historia con la de las tierras vecinas. La Hospitalidad de Lourdes de Albacete hab\u00eda iniciado su andadura en 1971, de la mano de la Hospitalidad de Murcia, por iniciativa del obispo Ireneo Garc\u00eda Alonso y del m\u00e9dico Agust\u00edn Lorenzo Alfaro. Y, durante dos a\u00f1os, la Di\u00f3cesis de Cuenca peregrin\u00f3 junto a la de Albacete, antes de volar en solitario. En uno de aquellos viajes compartidos ocurri\u00f3 uno de los episodios m\u00e1s recordados de la peregrinaci\u00f3n regional: un enfermo de Cuenca, camionero de profesi\u00f3n que hab\u00eda quedado parapl\u00e9jico tras un accidente, se ba\u00f1\u00f3 en las piscinas del santuario y, seg\u00fan el testimonio conservado, sali\u00f3 caminando. No me toca a este columnista certificar el milagro; s\u00ed le toca registrar que, en la memoria colectiva de los hospitalarios, aquella historia qued\u00f3 como s\u00edmbolo de lo que Lourdes representa: el lugar donde el sufrimiento encuentra un baremo distinto, donde se mide por la esperanza y no solo por la cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consolidaci\u00f3n institucional lleg\u00f3 en 1992, cuando monse\u00f1or Jos\u00e9 Guerra Campos aprob\u00f3 los Estatutos de la Hospitalidad, d\u00e1ndole un marco jur\u00eddico-can\u00f3nico definitivo. Desde entonces, la acci\u00f3n principal ha permanecido inalterable: la dedicaci\u00f3n al mundo del enfermo y del dolor, con reuniones formativas los terceros lunes de cada mes y una peregrinaci\u00f3n anual que constituye el momento fuerte de la instituci\u00f3n, presidida hoy por el obispo monse\u00f1or Jos\u00e9 Mar\u00eda Yanguas. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de aquella primera expedici\u00f3n, la devoci\u00f3n a la Virgen de Lourdes est\u00e1, seg\u00fan la propia di\u00f3cesis, m\u00e1s viva que nunca y se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"577\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes-1024x577.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8392\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes-1024x577.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes-300x169.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes-768x433.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes-850x479.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/La-Cueva-de-Lourdes.jpg 1086w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la cr\u00f3nica quedar\u00eda coja si nos qued\u00e1ramos en la andadura conquense y no describi\u00e9ramos qu\u00e9 ocurre, d\u00eda tras d\u00eda, en aquellos d\u00edas intensos que el peregrino vive al pie de los Pirineos. Porque la peregrinaci\u00f3n a Lourdes no es un viaje; es una arquitectura espiritual minuciosamente compuesta, una secuencia de actos que se repiten casi id\u00e9nticos desde hace m\u00e1s de un siglo y que conviene conocer para entender por qu\u00e9 quienes suben al autocar un a\u00f1o suelen repetir al siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hilo conductor de la jornada es, literalmente, el Rosario. Cada tarde, a las cuatro y cuarto, se reza junto a la Gruta, en una lengua que se turna entre el espa\u00f1ol, el franc\u00e9s, el ingl\u00e9s, el italiano, el polaco, el portugu\u00e9s, el \u00e1rabe, el ucraniano, el alem\u00e1n y el neerland\u00e9s. No es una oraci\u00f3n mec\u00e1nica: al principio de cada decena, dos frases en cada idioma centran la intenci\u00f3n, de manera que la multitud, venida de todos los continentes, rece realmente unida. El Rosario es tambi\u00e9n el latido de la procesi\u00f3n nocturna, la forma en que las distintas hospitalidades, agrupadas tras sus estandartes, se reconocen en la penumbra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conjunto santuarial se recorre a pie como un libro de historia. Lo preside la Bas\u00edlica de la Inmaculada Concepci\u00f3n, la m\u00e1s antigua, levantada sobre la roca de la aparici\u00f3n; bajo ella se extiende la Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario; y bajo \u00e9sta, excavada en el subsuelo, la Bas\u00edlica subterr\u00e1nea de San P\u00edo X, consagrada en 1958 con motivo del centenario y con capacidad para veinticinco mil fieles. La visita permite tocar f\u00edsicamente la historia del lugar: desde la cripta que la Virgen pidi\u00f3 construir hasta el enorme espacio subterr\u00e1neo pensado para las grandes peregrinaciones internacionales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"771\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG-1024x771.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8393\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG-1024x771.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG-300x226.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG-768x578.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG-850x640.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Misa-Internacional-en-Lourdes-8.07.26_JABG.jpg 1224w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es en ese espacio donde se vive lo que el santuario define como una oportunidad \u00fanica para experimentar la universalidad de la Iglesia: la Misa Internacional. De abril a noviembre, todos los domingos y festivos a las nueve y media de la ma\u00f1ana, la bas\u00edlica subterr\u00e1nea se llena de peregrinaciones llegadas de todos los confines. Cada Hospitalidad ocupa un sector del hemiciclo con su estandarte; los lectores y las peticiones se suceden en distintas lenguas; los cantos se entrelazan en un coro Babel que, parad\u00f3jicamente, se entiende. No es raro que un obispo espa\u00f1ol la presida, como hizo en 2022 monse\u00f1or Casimiro L\u00f3pez Llorente, de Segorbe-Castell\u00f3n, coincidiendo con la solemnidad de San Pedro y San Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuera del recinto sagrado, pero indisociable de la experiencia, se alza la Cit\u00e9 Saint-Pierre, a kil\u00f3metro y medio del santuario, gestionada por el Secours Catholique, la C\u00e1ritas francesa. Es, seg\u00fan se define a s\u00ed misma, un remanso de paz en plenos Pirineos, y funciona como centro de acogida para peregrinos, especialmente para quienes viven en situaci\u00f3n de precariedad. Sus reglas son singulares: se aloja de febrero a noviembre, en estancias de dos a seis noches, y el precio funciona a participaci\u00f3n libre seg\u00fan las posibilidades econ\u00f3micas de cada cual. Para muchas peregrinaciones diocesanas, incluidas las conquenses, es el lugar donde se organizan celebraciones propias, encuentros de j\u00f3venes y comidas comunitarias que cohesionan al grupo fuera del recinto santuarial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien quiera entender de verdad Lourdes, sin embargo, debe salir del santuario y adentrarse en el pueblo real. Siguiendo los pasos de Bernardita es un circuito de dos horas que recorre los escenarios donde transcurri\u00f3 la vida de la vidente, desde su nacimiento en 1844 hasta su partida hacia Nevers en 1866. Se visita el Molino de Boly, donde naci\u00f3 y que ella apod\u00f3 el molino de la felicidad; el Calabozo, la antigua c\u00e1rcel donde la familia Soubirous se hacinaba en diecis\u00e9is metros cuadrados y desde donde la ni\u00f1a parti\u00f3 hacia la gruta aquel 11 de febrero de 1858; la iglesia parroquial, que conserva las pilas bautismales en las que fue bautizada; el Hospicio, donde estudi\u00f3 e hizo su primera comuni\u00f3n; y la antigua casa parroquial, escenario de los encuentros con el padre Peyramale, a quien transmiti\u00f3 el mensaje que cambi\u00f3 el destino de Lourdes: vaya a decir a los sacerdotes que se construya aqu\u00ed una capilla y se venga en procesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aquel encargo nacen, en buena medida, las dos procesiones que vertebran la jornada. Cada tarde, a las cinco, sale del Podio de la Pradera la Procesi\u00f3n Eucar\u00edstica, tambi\u00e9n llamada del Sant\u00edsimo: los sacerdotes encabezan el cortejo con el Sant\u00edsimo Sacramento bajo palio, hasta concluir en la bas\u00edlica subterr\u00e1nea, donde se imparte la bendici\u00f3n de los enfermos. Quienes no pueden caminar se instalan desde el principio en la bas\u00edlica para recibirla. La procesi\u00f3n se remonta a 1874 y, con mal tiempo, se celebra en el interior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"820\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas-1024x820.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8394\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas-1024x820.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas-300x240.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas-768x615.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas-850x681.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Procesion-de-las-Antorchas.jpg 1130w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero si hay una imagen que el mundo asocia a Lourdes es, sin duda, la procesi\u00f3n de antorchas. Cada noche, entre Pascua y noviembre, a las nueve, miles de peregrinos se re\u00fanen en la explanada del Rosario con su vela encendida. Una imagen iluminada de la Virgen encabeza el cortejo, que recorre el paseo desde el Altar de la Pradera, pasa junto a la Virgen Coronada y avanza hasta la puerta de San Miguel para regresar a la explanada de la bas\u00edlica. Durante el recorrido se reza el Rosario y se canta el Ave Mar\u00eda de Lourdes, interpretado por primera vez en 1873. La procesi\u00f3n fue introducida en 1863 por el padre capuchino Marie-Antoine, el santo de Toulouse, y Benedicto XVI la presidi\u00f3 en su viaje de 2008, recordando que la luz brota del di\u00e1logo entre el hombre y su Se\u00f1or. El santuario programa unas doscientas procesiones de antorchas al a\u00f1o y, ocurra lo que ocurra con el tiempo, siempre se efect\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vela, en efecto, es uno de los grandes signos de Lourdes. Desde el 18 de febrero de 1858, Bernardita lleg\u00f3 a la gruta con una vela en la mano; el 7 de abril, durante la pen\u00faltima aparici\u00f3n, la llama le lami\u00f3 los dedos sin quemarla, episodio que atestigu\u00f3 el m\u00e9dico Douzous. En las Capillas de la Luz, frente a la gruta, los peregrinos encienden cirios que se consumen despacio. La escala sobrecoge: los responsables de las velas se relevan d\u00eda y noche, y cada a\u00f1o se consumen m\u00e1s de cuatrocientas toneladas de cera. Los cirios pueden pesar desde ciento treinta gramos hasta unos setenta kilos. Se encienden, dice el santuario, para confiar todas nuestras intenciones a la Virgen Mar\u00eda, y la llama que arde prolonga nuestra oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"771\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose-1024x771.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8395\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose-1024x771.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose-300x226.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose-768x578.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose-850x640.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Misa-San-Jose.jpg 1224w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capilla de San Jos\u00e9 es, por sus dimensiones y horario, el espacio habitual de las celebraciones propias de cada Hospitalidad. All\u00ed se celebran a diario misas en espa\u00f1ol a las once y cuarto, y muchas peregrinaciones diocesanas abren all\u00ed su estancia con una Eucarist\u00eda de presentaci\u00f3n. El acto penitencial que precede a la Eucarist\u00eda adquiere, en una peregrinaci\u00f3n con enfermos, una densidad particular: es el momento de la reconciliaci\u00f3n y la confesi\u00f3n, la preparaci\u00f3n espiritual del grupo antes de la procesi\u00f3n nocturna. El santuario mantiene abierta la Capilla de la Reconciliaci\u00f3n, con confesiones en numerosos idiomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes creen que la religiosidad de Lourdes es solo emoci\u00f3n a la luz de las velas desconocen el V\u00eda Crucis. Lourdes ofrece dos recorridos. El cl\u00e1sico es el de Esp\u00e9lugues, inaugurado en 1912: mil quinientos metros cuesta arriba, con quince estaciones formadas por ciento quince estatuas de hierro fundido a escala humana, que exige subidas y bajadas dif\u00edciles. Pero el que protagonizan los enfermos es el V\u00eda Crucis de la Pradera, inaugurado en 2008, en una zona de sombra junto al r\u00edo Gave, con diecisiete estaciones monumentales talladas en m\u00e1rmol de Carrara y, sobre todo, accesible a personas con movilidad reducida. Es aqu\u00ed donde la log\u00edstica hospitalaria se muestra en toda su complejidad: los camilleros empujan sillas y camillas estaci\u00f3n tras estaci\u00f3n, deteni\u00e9ndose en cada misterio. Muchas peregrinaciones celebran a continuaci\u00f3n la Unci\u00f3n de los Enfermos, sacramento que antes se llamaba extrema unci\u00f3n y se daba en el \u00faltimo momento de la vida, pero que ahora pueden recibir todos los enfermos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"771\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-771x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8396\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-771x1024.jpg 771w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-226x300.jpg 226w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-768x1021.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-300x399.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos-850x1130.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-Los-Lagos.jpg 921w\" sizes=\"auto, (max-width: 771px) 100vw, 771px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todo es liturgia. La peregrinaci\u00f3n incluye tambi\u00e9n una jornada de respiro y paisaje. A treinta y siete kil\u00f3metros de Lourdes, en el coraz\u00f3n del Pirineo, se encuentra el Lago de Gaube, un lago m\u00edtico de los Pirineos y una ruta de senderismo imprescindible, accesible para grandes y peque\u00f1os. La excursi\u00f3n cumple varias funciones: es descanso f\u00edsico tras jornadas intensas, contacto con la naturaleza pirenaica que enmarca el santuario y, para muchos enfermos, una de las pocas salidas que les permite disfrutar del paisaje en igualdad de condiciones, gracias a los autobuses adaptados con elevador que han sustituido al viejo tren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, al final, la fiesta de despedida. Es el contrapunto humano de una experiencia religiosa intensa: la velada en el hemiciclo Santa Bernadette, los abrazos, el intercambio de direcciones, el reconocimiento al trabajo callado de camilleros, enfermeras y hospitalarias de comedor y piscinas. Muchos repiten al a\u00f1o siguiente. Como dec\u00eda una voluntaria albacete\u00f1a, recibes mucho m\u00e1s de lo que das.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"979\" height=\"736\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Fiesta-de-despedida.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8397\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Fiesta-de-despedida.jpg 979w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Fiesta-de-despedida-300x226.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Fiesta-de-despedida-768x577.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Lourdes-2026-Fiesta-de-despedida-850x639.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 979px) 100vw, 979px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le\u00eddos en secuencia, estos actos dibujan una arquitectura espiritual que alterna palabra y silencio, movimiento y reposo, lo individual y lo comunitario. El peregrino conquense que en julio de 2026 suba al autocar rumbo a Lourdes para la quincuag\u00e9sima peregrinaci\u00f3n, la del A\u00f1o Jubilar, vivir\u00e1 sustancialmente la misma experiencia que Mar\u00eda Garc\u00eda Moya y aquellas enfermeras del Virgen de la Luz en 1976, cuando el Tren de la Esperanza recorri\u00f3 por primera vez el trayecto hasta los Pirineos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed, perm\u00edtaseme la opini\u00f3n que da sentido a estas l\u00edneas. En un tiempo obsesionado por la individualidad y por el espect\u00e1culo del yo, en el que la palabra comunidad se ha vaciado de contenido hasta convertirse en eslogan de redes sociales, el Tren de la Esperanza, hoy autob\u00fas de la esperanza pero con el mismo coraz\u00f3n, sostiene una tesis inc\u00f3moda: que la medida de una sociedad se toma por c\u00f3mo trata a sus enfermos, a sus fr\u00e1giles, a quienes no producen, a quienes ocupan una silla de ruedas y exigen ser cargados en and\u00e9n. Cuenca, provincia despoblada y envejecida, tiende a verse a s\u00ed misma como tierra de carencias. Pero en este medio siglo de peregrinaciones ha demostrado una riqueza que no figura en el producto interior bruto: la de sus enfermeras, sus camilleros, sus hospitalarias de comedor, sus m\u00e9dicos y peregrinos voluntarios que, a\u00f1o tras a\u00f1o, dedican sus d\u00edas de vacaciones a acompa\u00f1ar al enfermo hasta la gruta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un contraste que conviene no olvidar. El tren ferroviario, aquel que exig\u00eda transbordos brutales en la frontera, pertenec\u00eda a una Espa\u00f1a distinta: la de los grandes relatos colectivos, la del ferrocarril como arteria de un pa\u00eds, la de una Iglesia con capacidad de movilizar recursos y voluntarios a escala masiva. El autob\u00fas adaptado con elevador pertenece a otra Espa\u00f1a: la de la accesibilidad, la de los derechos de las personas con discapacidad, la de una log\u00edstica m\u00e1s humana. Entre ambos medios no hay ruptura, sino evoluci\u00f3n: el progreso t\u00e9cnico, esta vez, se ha puesto al servicio de la compasi\u00f3n, y no al rev\u00e9s. Es una excepci\u00f3n tan preciosa como rara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso el nombre ha sobrevivido al objeto. Seguimos llamando Tren de la Esperanza a lo que viaja en autocar, porque lo esencial nunca fue el vag\u00f3n, sino la promesa que encerraba: que ning\u00fan enfermo conquense se quedar\u00eda sin su viaje, sin su gruta, sin su vela, por falta de quien lo acompa\u00f1ara. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, en medio de un A\u00f1o Jubilar que el Papa Le\u00f3n XIV ha querido regalar a esta di\u00f3cesis, la pregunta no es si el tren volver\u00e1 a circular, porque no lo har\u00e1, sino si volver\u00e1 a haber enfermeras como Mar\u00eda Garc\u00eda Moya, capaces de volver de un viaje con una vocaci\u00f3n encendida y de transformar un hospital provincial en la cuna de medio siglo de solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa, y no otra, es la esperanza que sigue viajando, con o sin ra\u00edles, desde Cuenca hasta Lourdes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay im\u00e1genes que una comarca no olvida, aunque los ra\u00edles hayan desaparecido bajo el asfalto y los andenes hayan enmudecido. Una de ellas pertenece a Cuenca y huele a cera, a sudor de camillero y a madrugada: la de un convoy especial, rebautizado por el pueblo como Tren de la Esperanza, que durante d\u00e9cadas llev\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"yes","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[2,10,4,6,24,12,8],"tags":[],"class_list":["post-8390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-comunicacion","category-cultura","category-historia","category-libros","category-religion","category-sociedad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hay im\u00e1genes que una comarca no olvida, aunque los ra\u00edles hayan desaparecido bajo el asfalto y los andenes hayan enmudecido. Una de ellas pertenece a Cuenca y huele a cera, a sudor de camillero y a madrugada: la de un convoy especial, rebautizado por el pueblo como Tren de la Esperanza, que durante d\u00e9cadas llev\u00f3...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-07-13T16:57:55+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"905\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"603\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Juan Andr\u00e9s Buedo\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Juan Andr\u00e9s Buedo\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390\"},\"author\":{\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"headline\":\"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo)\",\"datePublished\":\"2026-07-13T16:57:55+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390\"},\"wordCount\":3104,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\",\"articleSection\":[\"Actualidad\",\"Comunicaci\u00f3n\",\"Cultura\",\"Historia\",\"Libros\",\"Religi\u00f3n\",\"Sociedad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390\",\"name\":\"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\",\"datePublished\":\"2026-07-13T16:57:55+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/07\\\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg\",\"width\":905,\"height\":603},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8390#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia de Cuenca\",\"description\":\"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\",\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"width\":250,\"height\":250,\"caption\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?author=2\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","og_description":"Hay im\u00e1genes que una comarca no olvida, aunque los ra\u00edles hayan desaparecido bajo el asfalto y los andenes hayan enmudecido. Una de ellas pertenece a Cuenca y huele a cera, a sudor de camillero y a madrugada: la de un convoy especial, rebautizado por el pueblo como Tren de la Esperanza, que durante d\u00e9cadas llev\u00f3...","og_url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390","og_site_name":"La Vanguardia de Cuenca","article_published_time":"2026-07-13T16:57:55+00:00","og_image":[{"width":905,"height":603,"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Juan Andr\u00e9s Buedo","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Juan Andr\u00e9s Buedo","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390"},"author":{"name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"headline":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo)","datePublished":"2026-07-13T16:57:55+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390"},"wordCount":3104,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg","articleSection":["Actualidad","Comunicaci\u00f3n","Cultura","Historia","Libros","Religi\u00f3n","Sociedad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390","name":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg","datePublished":"2026-07-13T16:57:55+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#primaryimage","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Santuario-de-Nuestra-Senora-de-Lordes.jpg","width":905,"height":603},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8390#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El Tren de la Esperanza: medio siglo de fe, vagones y solidaridad conquense (por Juan Andr\u00e9s Buedo)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/","name":"La Vanguardia de Cuenca","description":"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f","name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","width":250,"height":250,"caption":"Juan Andr\u00e9s Buedo"},"logo":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg"},"sameAs":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"],"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?author=2"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8390"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8398,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8390\/revisions\/8398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}