{"id":8333,"date":"2026-06-25T09:56:25","date_gmt":"2026-06-25T09:56:25","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8333"},"modified":"2026-06-25T09:56:26","modified_gmt":"2026-06-25T09:56:26","slug":"el-infiltrado-en-la-moncloa-un-thriller-de-juan-andres-buedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8333","title":{"rendered":"El infiltrado en La Moncloa [Un thriller de Juan Andr\u00e9s Buedo]"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8334\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa-300x200.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa-768x512.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa-850x566.jpg 850w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/El-infiltrado-en-La-Moncloa.jpg 1112w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Juli\u00e1n Cervera nunca le gust\u00f3 la palabra traici\u00f3n. Le parec\u00eda demasiado literaria, demasiado limpia. En los expedientes administrativos las cosas no se llamaban as\u00ed. Se hablaba de incumplimiento, desviaci\u00f3n, quebranto, filtraci\u00f3n, p\u00e9rdida de confianza, vulneraci\u00f3n del deber de reserva. Traici\u00f3n era una palabra para novelas, himnos nacionales y tertulianos con voz de trueno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l prefer\u00eda otra: supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevaba veintid\u00f3s a\u00f1os en la Administraci\u00f3n Civil del Estado. Hab\u00eda aprendido que el verdadero poder no estaba en los ministros ni en los secretarios de Estado, sino en quienes sab\u00edan d\u00f3nde dorm\u00edan los documentos antes de despertar convertidos en decisiones. Hab\u00eda pasado por tres ministerios, dos subsecretar\u00edas, una direcci\u00f3n general y, finalmente, Presidencia del Gobierno. La Moncloa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era asesor. No sal\u00eda en las fotos. No escrib\u00eda discursos. No mandaba. Pero ve\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en junio de 2026 ver era una forma de condena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ma\u00f1ana del 24 de junio Madrid amaneci\u00f3 con ese calor sucio que sube del asfalto antes de que el sol termine de imponerse. En la garita de entrada al complejo presidencial, un agente revis\u00f3 su acreditaci\u00f3n con m\u00e1s lentitud de la habitual. Juli\u00e1n not\u00f3 el gesto. En Moncloa, los cambios peque\u00f1os siempre anunciaban problemas grandes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014D\u00eda complicado \u2014dijo el agente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Como todos \u00faltimamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El agente no sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro, los pasillos ol\u00edan a caf\u00e9 recalentado, colonia cara y miedo administrativo. El presidente comparec\u00eda ese d\u00eda en el Congreso. No era una comparecencia cualquiera. Deb\u00eda explicar, o aparentar que explicaba, el incendio judicial, pol\u00edtico y moral que cercaba al Gobierno: investigaciones, filtraciones, empresarios convertidos en testigos, tel\u00e9fonos que hablaban m\u00e1s que sus due\u00f1os, nombres propios que empezaban a desprender olor a s\u00f3tano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las pantallas internas, los canales de noticias repet\u00edan los mismos r\u00f3tulos con distinta m\u00fasica: legislatura al l\u00edmite, S\u00e1nchez se juega su futuro, presi\u00f3n de los socios, la oposici\u00f3n exige elecciones. Algunos digitales hablaban de Aldama, de Venezuela, de Plus Ultra, de Zapatero. Otros reduc\u00edan todo a una batalla de relatos. Como si la realidad fuera ya solo eso: un relato con abogados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n dej\u00f3 su chaqueta en el respaldo de la silla y encendi\u00f3 el ordenador. Su puesto ten\u00eda un nombre inofensivo: Unidad de Coordinaci\u00f3n Documental y Seguimiento Institucional. En la pr\u00e1ctica, era una esclusa. Por all\u00ed pasaban versiones de discursos, notas de oportunidad, informes de reacci\u00f3n parlamentaria, argumentarios para ministros, fichas de prensa y documentos que nunca exist\u00edan oficialmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 8:12 recibi\u00f3 el primer archivo del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>COMPARECENCIA PRESIDENTE \/ VERSI\u00d3N FINAL \/ NO IMPRIMIR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo abri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto era duro, defensivo, calculado. Hablaba de democracia, de limpieza, de persecuci\u00f3n, de respeto a la justicia, de guerra sucia, de estabilidad. No conced\u00eda casi nada. No hab\u00eda culpa, salvo la palabra el\u00e1stica de siempre: confianza. Error de confianza. Exceso de confianza. Confianza traicionada por terceros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n ley\u00f3 una frase subrayada en amarillo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cNo aceptar\u00e9 que se sustituya la voluntad popular por una estrategia de demolici\u00f3n personal, judicial y medi\u00e1tica.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sonri\u00f3 sin alegr\u00eda. Era buena. Demasiado buena. Sonaba a v\u00edctima y a caudillo al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tel\u00e9fono seguro vibr\u00f3 en el caj\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era el de Presidencia. Era el otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo hab\u00eda recibido seis meses antes, en una cafeter\u00eda de Chamart\u00edn, de manos de una mujer llamada Helen Ward, oficial de enlace de una agencia estadounidense que nunca pronunciaba su propio nombre. Helen hablaba espa\u00f1ol con una perfecci\u00f3n inquietante y ten\u00eda la mala costumbre de saberlo todo antes de preguntar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No queremos secretos de Estado \u2014le dijo entonces\u2014. Queremos anatom\u00eda pol\u00edtica. Qui\u00e9n decide. Qui\u00e9n obedece. Qui\u00e9n miente. Qui\u00e9n tiene miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Eso tambi\u00e9n son secretos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No. Eso es Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n acept\u00f3 por dinero, por debilidad y por una mezcla confusa de resentimiento. Hab\u00eda visto demasiadas cosas. Hab\u00eda firmado demasiados silencios. Hab\u00eda entendido que el Estado se defend\u00eda a s\u00ed mismo con una nobleza que sus ocupantes rara vez merec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sac\u00f3 el tel\u00e9fono del caj\u00f3n. El mensaje era breve:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Prioridad absoluta. Informe tras comparecencia. Inter\u00e9s especial: reacci\u00f3n interna, socios, ZP, l\u00ednea venezolana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ZP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa era la sigla que nadie quer\u00eda escribir y todos entend\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche anterior, Juli\u00e1n lo hab\u00eda visto entrar por un acceso lateral. No constaba en agenda. No figuraba en visitas. Lleg\u00f3 sin comitiva visible, con una carpeta fina bajo el brazo y esa sonrisa suya de hombre que siempre parec\u00eda venir de mediar entre el cielo y una refiner\u00eda. Lo recibi\u00f3 el ministro de Presidencia. Subieron juntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n no escuch\u00f3 la conversaci\u00f3n. No necesitaba escucharla. En Moncloa, ciertas presencias dicen m\u00e1s que los audios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 9:30 lo convocaron a la sala de seguimiento. Estaban los de siempre: gabinete, comunicaci\u00f3n, coordinaci\u00f3n parlamentaria, un asesor jur\u00eddico con aspecto de no dormir desde Semana Santa y Esteban Valc\u00e1rcel, exfiscal, fontanero oficioso, especialista en convertir problemas penales en niebla pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valc\u00e1rcel no ten\u00eda cargo. Esa era precisamente su fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El objetivo de hoy no es ganar \u2014dijo el director de Gabinete\u2014. Es aguantar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie discrep\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Los socios quieren gestos \u2014apunt\u00f3 la responsable parlamentaria\u2014. Sumar exige asumir responsabilidad pol\u00edtica. Junts est\u00e1 subiendo el precio. El PNV no quiere ruido, pero tampoco aparecer como c\u00f3mplice de una agon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY Zapatero? \u2014pregunt\u00f3 alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sala se qued\u00f3 quieta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valc\u00e1rcel respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Zapatero no existe hoy. Si lo sacan, se dice que no forma parte del Gobierno. Punto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero estuvo aqu\u00ed anoche \u2014dijo Juli\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pretend\u00eda decirlo. Se le escap\u00f3 con la naturalidad suicida de quien lleva demasiado tiempo callando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las miradas giraron hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valc\u00e1rcel lo observ\u00f3 como se observa una mancha de sangre en una alfombra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cervera \u2014dijo\u2014, aqu\u00ed conviene distinguir entre lo que uno ve y lo que uno sabe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Solo constataba un hecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Los hechos sin contexto son munici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reuni\u00f3n continu\u00f3, pero algo hab\u00eda cambiado. Juli\u00e1n lo not\u00f3 en el modo en que Valc\u00e1rcel dej\u00f3 de mirarlo. No por indiferencia. Por registro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparecencia empez\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Moncloa se sigui\u00f3 en silencio, como una operaci\u00f3n quir\u00fargica. El presidente apareci\u00f3 en la pantalla con traje oscuro, gesto grave y esa serenidad ensayada que sus enemigos confund\u00edan con arrogancia y sus fieles con temple. Habl\u00f3 de democracia, de limpieza, de urnas, de derechos sociales, de conspiraciones, de jueces convertidos en ariete, de medios intoxicadores, de una derecha incapaz de aceptar la legitimidad del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n escuchaba y tomaba notas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No le interesaban ya las palabras. Le interesaban los huecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No dijo \u201ccorrupci\u00f3n estructural\u201d.<br>No dijo \u201cresponsabilidad pol\u00edtica\u201d.<br>No dijo \u201cZapatero\u201d.<br>No dijo \u201cAldama\u201d, salvo para degradar su credibilidad.<br>No dijo \u201cVenezuela\u201d, salvo como ruido importado por la oposici\u00f3n.<br>No dijo \u201cdimisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed dijo \u201cseguir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa era la palabra central. Seguir gobernando. Seguir resistiendo. Seguir transformando. Seguir frente al fango. Seguir aunque todo alrededor oliera a p\u00f3lvora mojada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llegaron las r\u00e9plicas, la sala cambi\u00f3 de temperatura. La oposici\u00f3n fue a deg\u00fcello. Los socios, peor: no mataron, pero cobraron la factura. Las palabras de los aliados eran m\u00e1s peligrosas porque no ven\u00edan con gritos. Ven\u00edan con condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Esto no cierra nada \u2014murmur\u00f3 la analista de medios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valc\u00e1rcel, sentado al fondo, contest\u00f3 sin apartar los ojos de la pantalla:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Nunca se trat\u00f3 de cerrar. Solo de impedir que hoy se abra la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sesi\u00f3n termin\u00f3 por la tarde. La Moncloa no celebr\u00f3 nada. Un Gobierno que sobrevive no aplaude; cuenta da\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 20:18 hubo reuni\u00f3n interna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los informes de reacci\u00f3n eran malos, pero no letales. La militancia resist\u00eda. La oposici\u00f3n rug\u00eda. Los socios no romp\u00edan. Los editoriales golpeaban. Las redes ard\u00edan. El presidente hab\u00eda comprado tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cuarenta y ocho horas \u2014dictamin\u00f3 Valc\u00e1rcel\u2014. Tal vez setenta y dos si ma\u00f1ana no sale nada nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY si sale? \u2014pregunt\u00f3 la responsable parlamentaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 22:04, Juli\u00e1n baj\u00f3 al archivo. No por trabajo. Por instinto. En el semis\u00f3tano hab\u00eda un cuarto t\u00e9cnico sin c\u00e1maras, descubierto meses atr\u00e1s. All\u00ed escribi\u00f3 el informe para Helen Ward.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No adorn\u00f3. No invent\u00f3. No necesitaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El presidente no compareci\u00f3 para explicar, sino para resistir. La tesis oficial convierte una crisis pol\u00edtica en ofensiva externa. La debilidad del discurso reside en su negativa a asumir responsabilidad institucional. La fortaleza reside en la ausencia de alternativa parlamentaria inmediata. La Moncloa intenta separar formalmente al Ejecutivo de las derivadas vinculadas a Zapatero, pero dicha separaci\u00f3n parece m\u00e1s narrativa que operativa. Observada presencia discreta de ZP en el complejo presidencial la noche previa. Clima interno: contenci\u00f3n, temor a nuevas filtraciones, dependencia extrema de socios. Evaluaci\u00f3n: Gobierno vivo, autoridad da\u00f1ada, fase de descomposici\u00f3n administrada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1adi\u00f3 una \u00faltima l\u00ednea:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El edificio no teme tanto a la oposici\u00f3n como a sus propios s\u00f3tanos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puls\u00f3 enviar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante tres segundos no pas\u00f3 nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego apareci\u00f3 la confirmaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>RECEIVED.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n apag\u00f3 el tel\u00e9fono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al abrir la puerta del cuarto t\u00e9cnico, encontr\u00f3 a Valc\u00e1rcel esper\u00e1ndolo en el pasillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Trabaja usted mucho, Cervera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n sinti\u00f3 que el coraz\u00f3n le golpeaba en la garganta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hab\u00eda unos expedientes pendientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valc\u00e1rcel sonri\u00f3 por primera vez en todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Los expedientes siempre acaban pendientes de alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo detuvo. No lo interrog\u00f3. No lo amenaz\u00f3. Eso fue lo peor. Se limit\u00f3 a apartarse para dejarlo pasar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Descanse \u2014dijo\u2014. Ma\u00f1ana necesitaremos a todos los leales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n subi\u00f3 las escaleras con las piernas blandas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, a las 8:37, encontr\u00f3 un sobre blanco sobre su mesa. Dentro hab\u00eda una sola hoja, sin membrete:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cSabemos que informa. La pregunta es a qui\u00e9n.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hab\u00eda firma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante unos segundos, Juli\u00e1n crey\u00f3 que era el final. Luego entendi\u00f3 que era algo peor: una invitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afuera, en el pasillo, los funcionarios iban y ven\u00edan con carpetas, los asesores hablaban en susurros, los tel\u00e9fonos ard\u00edan, los ministros entraban por puertas discretas y en una televisi\u00f3n sin sonido el presidente repet\u00eda que seguir\u00eda gobernando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n guard\u00f3 la hoja en el bolsillo interior de la chaqueta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces comprendi\u00f3 la verdad completa. No era el \u00fanico infiltrado. Tal vez ni siquiera era el m\u00e1s importante. La Moncloa estaba llena de patriotas de alquiler, leales provisionales, servidores del Estado, servidores del partido, servidores de s\u00ed mismos. \u00c9l solo hab\u00eda cometido el error de creer que la traici\u00f3n ten\u00eda una direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tel\u00e9fono interno son\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cervera \u2014dijo una voz\u2014. Seguridad quiere verlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00f3 por la ventana. Madrid resplandec\u00eda bajo el sol de junio, indiferente, abrasada, teatral. Pens\u00f3 en Helen Ward, en Valc\u00e1rcel, en Zapatero entrando por la puerta lateral, en S\u00e1nchez defendiendo en el Congreso una fortaleza que quiz\u00e1 ya estaba tomada por dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Voy \u2014respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colg\u00f3, se ajust\u00f3 la corbata y sali\u00f3 al pasillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras bajaba hacia Seguridad, oy\u00f3 desde la sala de prensa una frase repetida por todos los canales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cEl Gobierno resiste.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resistir, pens\u00f3, no significa seguir vivo. A veces solo significa tardar m\u00e1s en caer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y sigui\u00f3 caminando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Juli\u00e1n Cervera nunca le gust\u00f3 la palabra traici\u00f3n. Le parec\u00eda demasiado literaria, demasiado limpia. En los expedientes administrativos las cosas no se llamaban as\u00ed. Se hablaba de incumplimiento, desviaci\u00f3n, quebranto, filtraci\u00f3n, p\u00e9rdida de confianza, vulneraci\u00f3n del deber de reserva. 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