{"id":8223,"date":"2026-05-28T11:22:24","date_gmt":"2026-05-28T11:22:24","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223"},"modified":"2026-05-28T11:22:24","modified_gmt":"2026-05-28T11:22:24","slug":"espana-atrapada-por-el-ego-presidencial-inyectado-del-inhabilitador-sindrome-de-hubris-por-juan-andres-buedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223","title":{"rendered":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8224\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg 683w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-200x300.jpg 200w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-768x1152.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-300x450.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg 793w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay momentos en la historia pol\u00edtica de un pa\u00eds en los que el debate deja de girar en torno a la ideolog\u00eda para convertirse en una cuesti\u00f3n de salud democr\u00e1tica. Espa\u00f1a ha entrado en uno de esos momentos. Ya no se trata \u00fanicamente de discutir si el Gobierno de Pedro S\u00e1nchez ha acertado o errado en determinadas pol\u00edticas p\u00fablicas, ni siquiera de valorar el desgaste l\u00f3gico de una legislatura extremadamente polarizada. La cuesti\u00f3n de fondo es mucho m\u00e1s profunda y preocupante: asistimos a la consolidaci\u00f3n de un modelo de poder personalista, impermeable a la cr\u00edtica, obsesionado con la supervivencia pol\u00edtica y progresivamente desconectado de la realidad institucional y social del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto, cada vez son m\u00e1s las voces \u2014incluyendo analistas, psiquiatras, periodistas y antiguos dirigentes socialistas\u2014 que empiezan a identificar en Pedro S\u00e1nchez rasgos evidentes del denominado \u201cS\u00edndrome de Hubris\u201d, una patolog\u00eda del poder descrita por el neur\u00f3logo y pol\u00edtico brit\u00e1nico David Owen para explicar c\u00f3mo determinados l\u00edderes, tras acumular poder durante demasiado tiempo, desarrollan una percepci\u00f3n distorsionada de s\u00ed mismos, una hipertrofia del ego y una peligrosa incapacidad para aceptar l\u00edmites, cr\u00edticas o rectificaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto no es una frivolidad ni una mera descalificaci\u00f3n pol\u00edtica. El S\u00edndrome de Hubris ha sido estudiado en dirigentes internacionales de enorme relevancia hist\u00f3rica. Owen lo defin\u00eda como \u201cla intoxicaci\u00f3n del poder\u201d, una alteraci\u00f3n de la personalidad provocada por el ejercicio continuado y excesivo de la autoridad. Entre sus s\u00edntomas destacan la convicci\u00f3n mesi\u00e1nica, el desprecio hacia las normas y contrapoderes, la identificaci\u00f3n del inter\u00e9s personal con el inter\u00e9s nacional, la incapacidad para reconocer errores y la tendencia a rodearse \u00fanicamente de aduladores. Resulta dif\u00edcil no encontrar paralelismos inquietantes con la evoluci\u00f3n pol\u00edtica y psicol\u00f3gica del actual presidente del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedro S\u00e1nchez lleg\u00f3 al poder proyectando una imagen de regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica frente al deterioro moral del final del ciclo de Mariano Rajoy. Se present\u00f3 como un l\u00edder moderno, europe\u00edsta y dispuesto a limpiar la vida p\u00fablica espa\u00f1ola de corrupci\u00f3n y pr\u00e1cticas clientelares. Sin embargo, ocho a\u00f1os despu\u00e9s, la sensaci\u00f3n dominante es justamente la contraria: el sanchismo ha terminado construyendo un modelo pol\u00edtico profundamente dependiente de la propaganda, del control institucional y de la subordinaci\u00f3n de cualquier principio a la mera supervivencia personal de su l\u00edder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema del sanchismo no es solo pol\u00edtico; es moral y estructural. El deterioro de las instituciones espa\u00f1olas durante los \u00faltimos a\u00f1os resulta evidente incluso para muchos antiguos votantes socialistas. El Parlamento ha sido convertido en una c\u00e1mara de mera ratificaci\u00f3n de acuerdos previamente cocinados en despachos opacos. La separaci\u00f3n de poderes vive bajo tensi\u00f3n constante. Los organismos del Estado son ocupados con criterios crecientemente partidistas. El CIS se ha degradado hasta convertirse en una maquinaria de propaganda gubernamental. RTVE ha perdido buena parte de su credibilidad. La Fiscal\u00eda General del Estado aparece sometida a sospechas continuas de instrumentalizaci\u00f3n pol\u00edtica. Y la pol\u00edtica exterior espa\u00f1ola oscila frecuentemente entre la improvisaci\u00f3n y el tacticismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello se acompa\u00f1a de una estrategia comunicativa basada en la victimizaci\u00f3n permanente. S\u00e1nchez gobierna instalando la idea de que cualquier cr\u00edtica a su figura constituye un ataque a la democracia, cuando precisamente ocurre lo contrario: la democracia consiste en someter al poder al escrutinio constante. El l\u00edder que se considera a s\u00ed mismo indispensable deja de ser un dem\u00f3crata funcional para convertirse en un problema institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presidente ha construido un relato donde \u00e9l encarna el muro frente a la extrema derecha, el garante del progreso y el \u00fanico dique moral frente al caos. Esa autopercepci\u00f3n mesi\u00e1nica es precisamente uno de los rasgos cl\u00e1sicos del S\u00edndrome de Hubris. El dirigente deja de concebirse como un administrador temporal del poder para verse como una figura providencial cuya permanencia se convierte en una necesidad hist\u00f3rica. El problema es que, cuando un gobernante alcanza ese estadio psicol\u00f3gico, la pol\u00edtica deja de orientarse al inter\u00e9s general y pasa a centrarse exclusivamente en la autopreservaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las decisiones m\u00e1s controvertidas del sanchismo durante los \u00faltimos a\u00f1os parecen responder exactamente a esa l\u00f3gica. La amnist\u00eda al independentismo catal\u00e1n constituye probablemente el ejemplo m\u00e1s claro. No se dise\u00f1\u00f3 para resolver un conflicto nacional desde una convicci\u00f3n doctrinal previa \u2014de hecho, el propio PSOE la rechaz\u00f3 durante a\u00f1os\u2014 sino como moneda de cambio para garantizar la continuidad de S\u00e1nchez en La Moncloa. El inter\u00e9s del presidente se confundi\u00f3 con el inter\u00e9s del Estado. Y cuando esa confusi\u00f3n se produce, la degradaci\u00f3n institucional resulta inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gravedad del fen\u00f3meno radica en que el sanchismo ha terminado convirtiendo el poder en un fin en s\u00ed mismo. Todo vale para conservarlo: pactos contradictorios, cambios de opini\u00f3n radicales, cesiones territoriales opacas, ataques a jueces, presi\u00f3n sobre medios cr\u00edticos, utilizaci\u00f3n partidista de instituciones y polarizaci\u00f3n constante de la sociedad espa\u00f1ola. La pol\u00edtica deja entonces de ser un proyecto colectivo para convertirse en una maquinaria de supervivencia personal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El deterioro del debate p\u00fablico tambi\u00e9n forma parte de esa din\u00e1mica. Nunca desde la Transici\u00f3n se hab\u00eda gobernado tanto desde la confrontaci\u00f3n emocional. El sanchismo necesita permanentemente enemigos. Necesita dividir el pa\u00eds en bloques irreconciliables porque esa tensi\u00f3n alimenta electoralmente al l\u00edder. La crispaci\u00f3n no es un efecto colateral: es una estrategia deliberada. Mientras exista un clima de emergencia permanente, S\u00e1nchez puede seguir present\u00e1ndose como figura imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la realidad econ\u00f3mica y social espa\u00f1ola contradice cada vez m\u00e1s el triunfalismo oficial. La precariedad laboral juvenil contin\u00faa siendo dram\u00e1tica. El acceso a la vivienda se ha convertido en una pesadilla para amplias capas de la poblaci\u00f3n. La presi\u00f3n fiscal crece mientras los servicios p\u00fablicos muestran signos evidentes de agotamiento. Las listas de espera sanitarias baten r\u00e9cords en muchas comunidades aut\u00f3nomas. La productividad espa\u00f1ola permanece estancada. Y el modelo econ\u00f3mico sigue excesivamente dependiente del turismo, el endeudamiento y los fondos europeos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema a\u00f1adido es que el sanchismo ha desarrollado una extraordinaria capacidad para sustituir gesti\u00f3n por propaganda. La pol\u00edtica espect\u00e1culo se ha convertido en el n\u00facleo de la acci\u00f3n gubernamental. Cada crisis es convertida en una operaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n. Cada comparecencia busca m\u00e1s el impacto emocional que la explicaci\u00f3n racional. La pol\u00edtica se teatraliza hasta extremos in\u00e9ditos. El poder ya no pretende convencer mediante resultados, sino mediante relatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El propio comportamiento personal de Pedro S\u00e1nchez refleja s\u00edntomas cada vez m\u00e1s visibles de aislamiento pol\u00edtico y psicol\u00f3gico. Su entorno se ha reducido progresivamente a un n\u00facleo m\u00ednimo de leales absolutos. Los dirigentes cr\u00edticos han sido apartados o silenciados. El PSOE ha dejado de funcionar como un partido con debate interno para convertirse en una estructura vertical alrededor de la figura presidencial. El liderazgo ya no admite discrepancias; exige adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese proceso resulta especialmente peligroso en democracia porque elimina los mecanismos internos de correcci\u00f3n. Los l\u00edderes afectados por el S\u00edndrome de Hubris dejan de escuchar. Confunden la obediencia con la raz\u00f3n. Interpretan cualquier cr\u00edtica como una traici\u00f3n. Y terminan tomando decisiones cada vez m\u00e1s arriesgadas porque nadie en su entorno se atreve a contradecirlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia hist\u00f3rica demuestra que ese tipo de liderazgos raramente terminan bien. Ocurri\u00f3 con dirigentes conservadores, progresistas, populistas y nacionalistas de muy distinta naturaleza. El problema no reside en la ideolog\u00eda, sino en la deformaci\u00f3n psicol\u00f3gica que provoca el ejercicio excesivo y prolongado del poder. El l\u00edder acaba crey\u00e9ndose infalible. Y cuando eso sucede, la democracia empieza a erosionarse lentamente desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espa\u00f1a necesita recuperar urgentemente una cultura pol\u00edtica m\u00e1s sobria, institucional y menos personalista. Necesita volver a entender que ning\u00fan dirigente est\u00e1 por encima del Estado, de la Constituci\u00f3n ni de las instituciones democr\u00e1ticas. Necesita superar la l\u00f3gica de bloques emocionales y regresar al terreno de la gesti\u00f3n, el acuerdo y la racionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, la cuesti\u00f3n ya no es \u00fanicamente si Pedro S\u00e1nchez debe seguir gobernando o no. La verdadera pregunta es cu\u00e1nto da\u00f1o adicional puede soportar el sistema institucional espa\u00f1ol antes de sufrir una degradaci\u00f3n irreversible. Porque el problema del sanchismo no es simplemente la izquierda o la derecha; es la progresiva normalizaci\u00f3n de una forma de poder basada en la manipulaci\u00f3n emocional, la colonizaci\u00f3n institucional y el culto personalista al l\u00edder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oposici\u00f3n tiene tambi\u00e9n enormes responsabilidades en este contexto. No basta con esperar el desgaste natural del Gobierno. Debe ofrecer un proyecto serio, moderado y solvente que permita reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones. Espa\u00f1a no necesita sustituir un populismo emocional por otro. Necesita recuperar la pol\u00edtica adulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n actual recuerda peligrosamente a otras etapas hist\u00f3ricas donde el cansancio ciudadano frente a la polarizaci\u00f3n termin\u00f3 desembocando en fen\u00f3menos de rechazo generalizado hacia el sistema pol\u00edtico. El deterioro de la confianza institucional constituye uno de los mayores riesgos para cualquier democracia moderna. Cuando los ciudadanos dejan de creer en la neutralidad de las instituciones, el terreno queda abonado para soluciones extremas y discursos antisistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso resulta imprescindible llamar las cosas por su nombre. El problema no es \u00fanicamente Pedro S\u00e1nchez como individuo. El problema es el modelo pol\u00edtico que ha construido alrededor de s\u00ed mismo: un sistema basado en la propaganda permanente, la polarizaci\u00f3n emocional y la identificaci\u00f3n entre el l\u00edder y el Estado. Ese es precisamente el n\u00facleo del S\u00edndrome de Hubris: la incapacidad para distinguir entre el inter\u00e9s propio y el inter\u00e9s nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los s\u00edntomas est\u00e1n ah\u00ed para quien quiera verlos. El desprecio creciente hacia los contrapoderes. La obsesi\u00f3n por controlar el relato p\u00fablico. La incapacidad para reconocer errores. La tendencia a dramatizar cualquier cr\u00edtica. El aislamiento respecto a la realidad social. La identificaci\u00f3n mesi\u00e1nica con el destino del pa\u00eds. Todo ello compone un cuadro pol\u00edtico y psicol\u00f3gico profundamente preocupante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espa\u00f1a necesita pasar p\u00e1gina. No desde el odio ni desde la revancha, sino desde la necesidad democr\u00e1tica de restaurar l\u00edmites, equilibrios y normalidad institucional. Ninguna democracia madura puede permitirse convertir la permanencia de un l\u00edder en una cuesti\u00f3n de supervivencia nacional. Los pa\u00edses s\u00f3lidos son aquellos donde las instituciones son m\u00e1s importantes que las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedro S\u00e1nchez ha terminado representando exactamente aquello contra lo que dec\u00eda luchar: la utilizaci\u00f3n patrimonial del poder. El dirigente que prometi\u00f3 regeneraci\u00f3n ha acabado protagonizando uno de los ciclos de mayor deterioro institucional y polarizaci\u00f3n pol\u00edtica de la Espa\u00f1a democr\u00e1tica reciente. Y lo m\u00e1s preocupante es que parece incapaz de reconocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez ah\u00ed resida precisamente el s\u00edntoma definitivo del S\u00edndrome de Hubris: cuando el gobernante deja de percibir que el problema ya no es la oposici\u00f3n, ni los jueces, ni los periodistas cr\u00edticos, ni la ultraderecha, ni los poderes econ\u00f3micos, sino \u00e9l mismo y la forma en que ha decidido ejercer el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las democracias no suelen derrumbarse de golpe. Se erosionan lentamente, mediante peque\u00f1as normalizaciones, silencios y cesiones sucesivas. Y casi siempre comienzan a deteriorarse cuando los l\u00edderes dejan de aceptar que el poder debe tener l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espa\u00f1a est\u00e1 todav\u00eda a tiempo de reaccionar. Pero para ello resulta imprescindible comprender que ning\u00fan dirigente, por carism\u00e1tico que sea, puede situarse por encima de las reglas, las instituciones y la cr\u00edtica democr\u00e1tica. Cuando eso ocurre, el problema deja de ser pol\u00edtico para convertirse en algo mucho m\u00e1s serio: una cuesti\u00f3n de salud democr\u00e1tica nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay momentos en la historia pol\u00edtica de un pa\u00eds en los que el debate deja de girar en torno a la ideolog\u00eda para convertirse en una cuesti\u00f3n de salud democr\u00e1tica. Espa\u00f1a ha entrado en uno de esos momentos. Ya no se trata \u00fanicamente de discutir si el Gobierno de Pedro S\u00e1nchez ha acertado o errado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"yes","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[2,39,10,6,15,16,8],"tags":[],"class_list":["post-8223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-administraciones","category-comunicacion","category-historia","category-pensamiento-politico","category-politica","category-sociedad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hay momentos en la historia pol\u00edtica de un pa\u00eds en los que el debate deja de girar en torno a la ideolog\u00eda para convertirse en una cuesti\u00f3n de salud democr\u00e1tica. Espa\u00f1a ha entrado en uno de esos momentos. Ya no se trata \u00fanicamente de discutir si el Gobierno de Pedro S\u00e1nchez ha acertado o errado...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-05-28T11:22:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"793\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1189\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Juan Andr\u00e9s Buedo\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Juan Andr\u00e9s Buedo\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223\"},\"author\":{\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"headline\":\"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo)\",\"datePublished\":\"2026-05-28T11:22:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223\"},\"wordCount\":2089,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg\",\"articleSection\":[\"Actualidad\",\"Administraciones P\u00fablicas\",\"Comunicaci\u00f3n\",\"Historia\",\"Pensamiento pol\u00edtico\",\"Pol\u00edtica\",\"Sociedad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223\",\"name\":\"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg\",\"datePublished\":\"2026-05-28T11:22:24+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg\",\"width\":793,\"height\":1189},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=8223#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia de Cuenca\",\"description\":\"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\",\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"width\":250,\"height\":250,\"caption\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?author=2\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","og_description":"Hay momentos en la historia pol\u00edtica de un pa\u00eds en los que el debate deja de girar en torno a la ideolog\u00eda para convertirse en una cuesti\u00f3n de salud democr\u00e1tica. Espa\u00f1a ha entrado en uno de esos momentos. Ya no se trata \u00fanicamente de discutir si el Gobierno de Pedro S\u00e1nchez ha acertado o errado...","og_url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223","og_site_name":"La Vanguardia de Cuenca","article_published_time":"2026-05-28T11:22:24+00:00","og_image":[{"width":793,"height":1189,"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Juan Andr\u00e9s Buedo","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Juan Andr\u00e9s Buedo","Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223"},"author":{"name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"headline":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo)","datePublished":"2026-05-28T11:22:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223"},"wordCount":2089,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg","articleSection":["Actualidad","Administraciones P\u00fablicas","Comunicaci\u00f3n","Historia","Pensamiento pol\u00edtico","Pol\u00edtica","Sociedad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223","name":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo) - La Vanguardia de Cuenca","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2-683x1024.jpg","datePublished":"2026-05-28T11:22:24+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#primaryimage","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Sindrome-de-Hubris-2.jpg","width":793,"height":1189},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=8223#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Espa\u00f1a atrapada por el ego presidencial, inyectado del inhabilitador S\u00edndrome de Hubris (por Juan Andr\u00e9s Buedo)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/","name":"La Vanguardia de Cuenca","description":"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f","name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","width":250,"height":250,"caption":"Juan Andr\u00e9s Buedo"},"logo":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg"},"sameAs":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"],"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?author=2"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8223"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8225,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8223\/revisions\/8225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}