{"id":5820,"date":"2009-12-08T12:40:27","date_gmt":"2009-12-08T12:40:27","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=5820"},"modified":"2009-12-08T12:40:27","modified_gmt":"2009-12-08T12:40:27","slug":"el-fin-del-milagro-espanol-por-pedro-altares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=5820","title":{"rendered":"El fin del milagro espa\u00f1ol (por Pedro Altares)"},"content":{"rendered":"<p><strong>PEDRO ALTARES<\/strong> <em><\/em>(Publicado en <em>El Pa\u00eds<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/opinion\/fin\/milagro\/espanol\/elpepuopi\/20091207elpepiopi_4\/Tes\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<p>Lo dir\u00e9 de entrada para que no haya enga\u00f1os: me acuso y arrepiento de formar parte, por razones obvias de edad, de la &quot;generaci\u00f3n de la Transici\u00f3n&quot;. En realidad, nac\u00ed un poco antes, en un tiempo que un poeta espa\u00f1ol en el exilio, ya desaparecido, defini\u00f3 &quot;como la generaci\u00f3n a la que las bombas rompieron sus juguetes&quot;. Otro poeta, m\u00e1s reciente, hablaba de que Espa\u00f1a se hab\u00eda convertido en uno de los pocos pa\u00edses del mundo &quot;donde los mayores no tienen paisajes de infancia para memorizar su pasado&quot;. Costas, lagos, monta\u00f1as, pueblos, vestigios hist\u00f3ricos, arquitectura rural&#8230; Apenas quedan referencias, engullidas por las tuneladoras, gr\u00faas, urbanizaciones, zanjas, adosados. Es el famoso <em>agujero inmobiliario,<\/em> que, ahora, expertos y pol\u00edticos, como si fuera una sorpresa, se afanan en desentra\u00f1ar.<\/p>\n<div class=\"info_complementa\">\n<div class=\"listado_despiece\">\n<ul>\n<span style=\"FONT-FAMILY: ; FONT-SIZE: 13px\"><\/span><\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"listado_hermanas\">\n<ul>\n<span style=\"FONT-FAMILY: ; FONT-SIZE: 13px\"><\/span><\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"otros_webs\">\n<h3><span style=\"FONT-FAMILY: ; FONT-SIZE: 12px\"><span style=\"FONT-FAMILY: ; FONT-SIZE: 13px\">La noticia en otros webs<\/span><\/span><\/h3>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.typepad.com\/archivo\/buscando.html?query=El fin del milagro espa\u00f1ol&amp;donde=enotros&amp;idioma=es\" rel=\"nofollow\">webs en espa\u00f1ol<\/a>\n<li><a href=\"http:\/\/www.typepad.com\/archivo\/buscando.html?query=El fin del milagro espa\u00f1ol&amp;donde=enotros&amp;idioma=nes\" rel=\"nofollow\">en otros idiomas<\/a> <\/li>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"info_complementa\">\n<div class=\"dato_generico\">\n<p><em>En este art\u00edculo, enviado poco antes de su fallecimiento, el autor reflexiona sobre la Transici\u00f3n<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"dato_generico\">\n<p><em>\u00bfY qu\u00e9 es lo que se ve ahora, sin milagro? Primero, el s\u00e1lvese quien pueda<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Y aqu\u00ed ya entra la pol\u00edtica, la Transici\u00f3n, primero santificada y ahora denostada. Nacimos millones de espa\u00f1oles dentro de una dictadura f\u00e9rrea, sin libertades, pero con turismo, cierta industrializaci\u00f3n y aires de cambio, a veces tempestades, en costumbres y modos de vida. Quien ten\u00eda pasaporte viajaba a Perpi\u00f1\u00e1n a ver <em>El \u00faltimo tango en Par\u00eds.<\/em> Volv\u00edan muchos de los dos millones de emigrantes esparcidos por Europa. Empezaron a proliferar desde la periferia, en Catalu\u00f1a sobre todo y luego en Madrid, reuniones y viajes; la Universidad bull\u00eda. Emergen los sindicatos hist\u00f3ricos y nace CC OO. Los llamados <em>curas obreros,<\/em> arropados por voces como las del padre Llanos, Jos\u00e9 Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Ruiz, Jos\u00e9 Mar\u00eda D\u00edaz Alegr\u00eda, Enrique Miret y el padre Arrupe, encontraban cierta tolerancia ante las diversas censuras. Los obispos parec\u00edan lejanos, excepto Taranc\u00f3n, y muy preocupados por el Concordato con la Santa Sede, por si se escapaba alguna subvenci\u00f3n. Y, a velocidad de v\u00e9rtigo, todo lleg\u00f3 a la vez, incluso con el dictador en la cama. Con la Revoluci\u00f3n de los Claveles en nuestro costado, Espa\u00f1a se abr\u00eda paso en Europa, especialmente, despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de la <em>sopa de letras,<\/em> la Junta Democr\u00e1tica, Coordinaci\u00f3n Democr\u00e1tica, la Platajunta.<\/p>\n<p>Pero el dictador, antes de morirse del todo, tuvo tiempo de cumplir uno de los mayores deseos de su vida: firmar el acuerdo de las bases con EE UU, supuestamente conjuntas y nunca sabremos si con armamento nuclear, y consigui\u00f3 acompa\u00f1ar a un presidente de un pa\u00eds democr\u00e1tico en un descapotable por la Gran V\u00eda madrile\u00f1a cubierta con banderas americanas. La compra les sali\u00f3 pr\u00e1cticamente gratis a los yanquis, como tantas otras cosas, las bombas de Palomares por ejemplo. Pero, genio y figura, antes de sus \u00faltimos suspiros, el &quot;Caudillo&quot; hab\u00eda tenido tiempo para firmar cinco penas de muerte.<\/p>\n<p>Y llegaron las elecciones del 17 de junio de 1977. Nunca se hab\u00eda visto en este pa\u00eds, desde la proclamaci\u00f3n de la Segunda Rep\u00fablica, tanta participaci\u00f3n, tanta alegr\u00eda en la calle, tanta esperanza en la democracia, algo impensable hac\u00eda pocos meses, cuando todo parec\u00eda venirse abajo con el ametrallamiento de los abogados laboralistas de la calle de Atocha en Madrid por la extrema derecha. Algunos quedaron en el camino, pero el 17 de junio fuimos, en familia, a votar por primera vez en nuestra vida. Yo ten\u00eda 42 a\u00f1os y nunca se me hab\u00eda pasado por la cabeza que la primera presidenta de las Cortes Democr\u00e1ticas fuese nada menos que Dolores Ib\u00e1rruri y, sobre todo, que iba a servir de coartada a un Parlamento hecho a medida de las \u00e9lites franquistas, seg\u00fan acabo de enterarme.<\/p>\n<p>Las elecciones podaron dr\u00e1sticamente la <em>sopa de letras<\/em> y surgi\u00f3 una palabra, ahora maldita: el &quot;consenso&quot;.<em> <\/em>Espa\u00f1a ten\u00eda un objetivo absolutamente prioritario: Europa y, con ella, la democracia. Por una vez, derecha, izquierda y nacionalistas aparcaron diferencias, pulieron viejas aspiraciones y se sentaron a discutir una Constituci\u00f3n que sali\u00f3 descomunal, con la pretensi\u00f3n de cubrir y subsanar todos los desarreglos de un Estado de m\u00e1s de 500 a\u00f1os. Fue bonito mientras dur\u00f3. Pero la Transici\u00f3n sigui\u00f3 adelante. La entrada en todos los organismos europeos supuso, en un pa\u00eds que no hab\u00eda tenido Plan Marshall, una lluvia de dinero que tir\u00f3 hacia arriba la emergente industrializaci\u00f3n espa\u00f1ola. Y empez\u00f3 el milagro, esta vez el econ\u00f3mico, ayudado en parte por la llegada masiva, que no es lo mismo que &quot;invasiva&quot;, por tierra, mar y aire, de m\u00e1s de cinco millones de emigrantes. Conf\u00edo en que alguien cuente en el futuro la epopeya de pateras y cayucos, en un pa\u00eds de tradici\u00f3n de exilios durante siglos. Ahora, los emigrantes engrosan el paro sin que nadie pida perd\u00f3n por los salarios de hambre, los alojamientos basura, los brotes de racismo y xenofobia&#8230; Espa\u00f1a no hubiera llegado donde estaba antes de la crisis sin la emigraci\u00f3n. Fen\u00f3meno nada nuevo en Europa, \u00bfo es que despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, Alemania hubiera llegado a ser la locomotora de Europa sin esos m\u00e1s de dos millones de turcos que la reconstruyeron ladrillo a ladrillo, piedra a piedra, mientras <em>los ni\u00f1os prodigio<\/em> del nazismo se acicalaban tirando a la basura las cruces gamadas? Y otro tanto podr\u00edamos decir de Reino Unido, B\u00e9lgica o Francia. Claro que estos pa\u00edses ten\u00edan la cantera, no tan agotada, de las colonias&#8230;<\/p>\n<p>El caso es que fue todo un \u00e9xito, Espa\u00f1a dej\u00f3 de jugar en segunda divisi\u00f3n y se convirti\u00f3 en &quot;milagro&quot;: la s\u00e9ptima potencia industrial. Pero hab\u00eda m\u00e1s milagros. La &quot;generaci\u00f3n que trajo la democracia&quot; se entend\u00eda, hablaban entre ellos, y mucho de pol\u00edtica, que ya era hora. Fraga dec\u00eda que la pol\u00edtica formaba &quot;extra\u00f1os compa\u00f1eros de cama&quot; y lo rubricaba al lado de Santiago Carrillo despu\u00e9s del 23-F. Cuando la cosa se puso mal, los sindicatos echaron una mano, y llegaron los Pactos de la Moncloa: por encima de los intereses partidarios. Estaban la democracia y una Constituci\u00f3n. Luego ya veremos. Y lo estamos viendo&#8230;<\/p>\n<p>Espa\u00f1a, ya sin milagro y, especialmente, sin Transici\u00f3n, que es ahora objeto de an\u00e1lisis. Por ejemplo, \u00e9ste, salido de la pluma de un profesor universitario en un peri\u00f3dico de cobertura nacional: &quot;Se construy\u00f3 un Parlamento, a la medida para el <em>cambio de camisa<\/em> de las \u00e9lites franquistas. La ignorancia de los ciudadanos educados tras la muerte de Franco oculta las atrocidades de la dictadura&quot;. As\u00ed de claro y de contundente. Tiene raz\u00f3n. Con las prisas y tanto ajetreo, a esa generaci\u00f3n se le olvidaron algunas cosas. Por ejemplo: cierre inmediato de las bases americanas en Espa\u00f1a, expulsi\u00f3n de su embajador, denuncia y ruptura del Concordato con la Santa Sede, invasi\u00f3n de Marruecos en defensa del Frente Polisario, Ceuta y Melilla, y lo m\u00e1s importante: situar al Rey en un tren hacia Ir\u00fan. Es evidente que quedaron la tira de cosas por hacer. Pero, por no aburrir, espero que alguien las recuerde. Despu\u00e9s de decenas de libros, de miles de art\u00edculos, conferencias, coloquios y, sobre todo, de haberla vivido, salvando las distancias, la &quot;generaci\u00f3n de la democracia&quot;, como Adriano, confiesa &quot;estar en una edad donde la vida es una derrota aceptada&quot;. A la vista est\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es lo que se ve ahora, sin milagro? Primero, el s\u00e1lvese quien pueda. El Gobierno en su guarida y la oposici\u00f3n -\u00bfo es m\u00e1s bien &quot;la contra&quot;?- al acecho de su permanente desgaste, por aquello de que cuanto peor mejor. Las baron\u00edas se han convertido en &quot;virreinatos&quot; con menci\u00f3n de honor a Valencia y su Educaci\u00f3n para la Ciudadan\u00eda en ingl\u00e9s. Y una medalla especial para la Virreina de Madrid, <em>la condesa descalza<\/em> y su af\u00e1n por cambiar las leyes cuando no se ajustan a sus intereses y por acabar con la educaci\u00f3n p\u00fablica y la sanidad, que, como todo el mundo sabe, son cosa de pobres. Y a\u00fan hay m\u00e1s: la intensidad, duraci\u00f3n y sonido de los reiterados besos a su rival, Gallard\u00f3n, no obstante, la cara de madrastra de Blancanieves que se le pone. \u00bfContinuamos? S\u00f3lo una cosa: los obispos crucifijo de Trento en ristre. Nada que objetar. S\u00f3lo un recuerdo para el ministro de Agricultura de la Rep\u00fablica, Manuel Jim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, cat\u00f3lico &quot;de los de comuni\u00f3n diaria&quot;, catedr\u00e1tico y maestro, que sol\u00eda decir: &quot;No tengo nada contra los obispos espa\u00f1oles, salvo dos cosas: no creen en Dios y no han hecho el bachillerato&quot;. Pues eso.<\/p>\n<p>Y en esto lleg\u00f3 el nombramiento de Alberto Oliart, en RTVE. No entro en el tema del famoso ERE del ente a partir de los 52 a\u00f1os. Interesados pueden leer <em>El se\u00f1or de las moscas.<\/em> A lo que voy es a las biograf\u00edas de Alberto Oliart en algunos medios, resumidas en una frase: &quot;40 a\u00f1os al servicio de la derecha&quot;. Los 81 a\u00f1os lo cubren todo, nada cuenta la capacidad, la honorabilidad, el talante, la lucha por la democracia desde el siempre olvidado mundo de la cultura (\u00bfalguno de esos nuevos inquisidores ha le\u00eddo <em>Contra el olvido?),<\/em> dentro de un envase conservador, pero abierto a las nuevas realidades. Se opuso a la guerra de Irak. Fue un hombre importante en la Transici\u00f3n y ocup\u00f3 la cartera de Defensa durante el juicio del 23-F en Campamento. Nadie es perfecto. Pasaba por all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfY del Gobierno? En recuerdo y homenaje a Tip y Coll, &quot;del Gobierno hablaremos otro d\u00eda&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDRO ALTARES (Publicado en El Pa\u00eds, aqu\u00ed) Lo dir\u00e9 de entrada para que no haya enga\u00f1os: me acuso y arrepiento de formar parte, por razones obvias de edad, de la &quot;generaci\u00f3n de la Transici\u00f3n&quot;. 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