{"id":5298,"date":"2010-06-04T21:47:42","date_gmt":"2010-06-04T21:47:42","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=5298"},"modified":"2010-06-04T21:47:42","modified_gmt":"2010-06-04T21:47:42","slug":"el-laberinto-mental-de-nuestro-presidente-por-ignacio-garcia-de-leaniz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=5298","title":{"rendered":"El laberinto mental de nuestro presidente (por Ignacio Garc\u00eda de Le\u00e1niz)"},"content":{"rendered":"<p>Ignacio Garc\u00eda de Le\u00e1niz (Publicado en <em>UPyD<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.upyd.es\/web_medida\/plantilla_ver_contenido\/VerContenido.jsp?id=40817&amp;seccion=5\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<p><span class=\"\"><span style=\"COLOR: #ff007f; FONT-FAMILY: \">El autor establece un original paralelismo entre la pel\u00edcula &#39;El mot\u00edn de Caine&#39; y lo que le est\u00e1 sucediendo a Zapatero<\/span><\/span><\/p>\n<p><span class=\"\"><span style=\"COLOR: #111111; FONT-FAMILY: \"><\/p>\n<p><span style=\"TEXT-TRANSFORM: uppercase\">Recordar\u00e1 <\/span>el lector aquella pel\u00edcula dirigida por Edward Dmityrik en 1954, <em>El mot\u00edn del Caine<\/em>, que supuso uno de los mayores desaf\u00edos interpretativos de Humphrey Bogart. Por si acaso, no est\u00e1 de m\u00e1s repasar su argumento: un dragaminas de la armada estadounidense, el <em>USS Caine<\/em>, recibe a su nuevo comandante, el capit\u00e1n Queeg, cuya estructura mental -y por tanto de gobierno- resulta un complejo laberinto, pleno de rasgos neur\u00f3ticos.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n a bordo se hace m\u00e1s o menos llevadera, hasta que la crisis en forma de tif\u00f3n en pleno Pac\u00edfico hace insostenible la percepci\u00f3n distorsionada de la realidad de Queeg y su capacidad de mando. En efecto, nuestro capit\u00e1n no s\u00f3lo tarda en hacerse cargo de aquella tormenta perfecta, negando la brusca bajada de los bar\u00f3metros del puente de mando, sino que, adem\u00e1s, reh\u00fasa adoptar las medidas pertinentes al uso que le recomienda su segundo, el teniente Marik. Medidas todas basadas en el sentido com\u00fan de la experiencia n\u00e1utica: soltar lastre para evitar la zozobra del dragaminas a merced de aquellas olas descomunales en lo m\u00e1s alto de la Escala Beaufort.<\/p>\n<p>En aras de la supervivencia del buque y de la tripulaci\u00f3n no queda otro remedio que relevar a Queeg mediante un mot\u00edn propiciado por los oficiales: s\u00f3lo as\u00ed se logra salir de aquel infierno adoptando las acciones marineras pertinentes y que el <em>Caine<\/em> pueda llegar a buen puerto. He aqu\u00ed a grandes rasgos la s\u00edntesis de la primera parte de la pel\u00edcula, que antecede al Consejo de Guerra contra la oficialidad amotinada.<\/p>\n<p>Pero para nuestros efectos, basta con esta primera mitad para toparnos con una met\u00e1fora tan desasosegante como explicativa que da cuenta y raz\u00f3n de la emergencia nacional al borde del naufragio mismo en que nos hallamos. As\u00ed, si el lector sustituye al comandante Queeg por nuestro presidente Zapatero, al dragaminas <em>Caine<\/em> por esta naci\u00f3n en zozobra y al tif\u00f3n asi\u00e1tico por la cr\u00edtica situaci\u00f3n econ\u00f3mica que ha llevado a nuestro pa\u00eds a ser incautado por el eje Berl\u00edn-Par\u00eds, hallar\u00e1 que la simple met\u00e1fora trueca en paralelismo angustioso.<\/p>\n<p>Y es que la afinidad entre el capit\u00e1n Queeg y nuestro presidente se basa en un denominador com\u00fan: su elevado \u00edndice de resistencia a aceptar y gestionar los cambios negativos y su impericia para abordar consecuentemente procesos que exijan modificaciones sustanciales. Uno, el capit\u00e1n Queeg, por su grave desajuste mental; otro, Rodr\u00edguez Zapatero, por el peso de la ideolog\u00eda en su estructura cognitiva y su inmadurez de juicio. Ambos, atrapados en un laberinto interior solipsista que les hace incapaces de admitir los datos de la realidad, esa piedra de toque de nuestra salud mental y, por tanto, de nuestras habilidades para el gobierno del entorno real.<\/p>\n<p>Al respecto de todo ello, Daryl Conner, bas\u00e1ndose en las investigaciones previas de su maestra, la eminente psiquiatra Elysabeth K\u00fcbler-Ross, estableci\u00f3 las fases sucesivas ante un cambio negativo, se\u00f1alando que de su correcta elaboraci\u00f3n y transici\u00f3n depend\u00eda el \u00e9xito o fracaso de la gesti\u00f3n del cambio sobrevenido. En s\u00edntesis, el esquema de Conner nos se\u00f1ala cinco estadios o fases (Inmovilizaci\u00f3n, Negaci\u00f3n, Negociaci\u00f3n, Depresi\u00f3n y Aceptaci\u00f3n), que nos pueden ser muy \u00fatiles para entender los mecanismos mentales de nuestro presidente, y fundamentar su falta de idoneidad ps\u00edquica y cognitiva para gestionar los cambios que exige nuestra <em>Gran Depresi\u00f3n<\/em>. Veamos si no:<\/p>\n<p>1) Fase de Inmovilizaci\u00f3n: la reacci\u00f3n inicial ante un cambio negativo, postula Conner, es la de <em>shock<\/em> o estupefacci\u00f3n, que se manifiesta en una confusi\u00f3n mental m\u00e1s o menos temporal o en una completa desorientaci\u00f3n. En el caso de la mente de Zapatero, podemos cifrar esta fase en la quiebra el 15 de septiembre de 2007 de Lehmans Brothers, impensable seis meses antes. El estupor presidencial se vio acompa\u00f1ado por un hecho no menos dram\u00e1tico: la magnitud simult\u00e1nea del colapso financiero tambi\u00e9n en Espa\u00f1a que hizo que determinada noche de fines de octubre del mismo 2007 no hubiera liquidez suficiente en nuestras entidades para garantizar los dep\u00f3sitos de las cuentas corrientes. As\u00ed de tr\u00e1gico, as\u00ed de dram\u00e1tico, as\u00ed de silenciado.<\/p>\n<p>El verdadero <em>shock del futuro<\/em> que percuti\u00f3 en la estructura mental de nuestro presidente fue precisamente \u00e9se: comprobar que el sistema financiero espa\u00f1ol -no s\u00f3lo las cajas- de tan alta reputaci\u00f3n no era otra cosa que una r\u00e9plica de la estatua so\u00f1ada por Nabucodonosor, cuya deuda con la banca extranjera ascend\u00eda a 850.000 millones de euros.<\/p>\n<p>2) Fase de Negaci\u00f3n: A la estupefacci\u00f3n inicial es natural, afirma Conner, que suceda un acto de negaci\u00f3n de la cat\u00e1strofe, durante un tiempo m\u00e1s o menos breve. En este nuevo periodo, se da una incapacidad para integrar los nuevos eventos en los antiguos marcos de referencia, lo que lleva a no querer asumir la p\u00e9rdida del <em>statu quo<\/em> anterior al cambio. Durante un cierto tiempo, menor cuanto m\u00e1s madura es la persona, no tiene nada de anormal la existencia de esta fase.<\/p>\n<p>Pero en una cabeza tan fuertemente intoxicada por el mito caduco del progreso indefinido y por el <em>optimismo antropol\u00f3gico<\/em> como la de nuestro presidente, la persistencia en la negaci\u00f3n de la crisis desde 2008 hasta mayo de 2010 tom\u00f3 aspectos que rozaban muy seriamente patolog\u00edas vinculadas con la irrealidad, siendo esa denegaci\u00f3n cognitiva y volitiva la que, con su inacci\u00f3n, ha colocado a nuestra econom\u00eda ante el precipicio.<\/p>\n<p>Para explicar semejante extensi\u00f3n de la fase de negaci\u00f3n, recu\u00e9rdese que para nuestro presidente el criterio de verdad no era lo que la realidad dictaba sino m\u00e1s bien el deseo subjetivo de transformarla, viniendo a ser el pol\u00edtico m\u00e1s que un gestor de lo real un <em>fabricator mundi <\/em>o fundador de nuevos universos. Por eso las palabras estaban al servicio de la pol\u00edtica y por ello nuestro presidente opon\u00eda a la sentencia evang\u00e9lica de que la verdad nos har\u00eda libres, aquel su lema de que m\u00e1s bien \u00abla libertad nos har\u00eda verdaderos\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"TEXT-TRANSFORM: uppercase\">como<\/span> el capit\u00e1n Queeg en <em>El mot\u00edn del Caine<\/em>, negando los indicadores que mostraban el temporal inclemente, Zapatero suprim\u00eda la existencia de la palabra misma \u00abcrisis\u00bb. En su estructura mental, ya seriamente da\u00f1ada, no hab\u00eda posibilidad de acoger e integrar el <em>feed-back<\/em> que le daban los aterradores indicadores econ\u00f3micos con los datos del paro a la cabeza, a pesar de que un solo trimestre del 2008 se destruyeran 700.000 empleos. M\u00e1s pod\u00eda su optimismo -una forma especial de negacionismo- que el drama de lo real.<\/p>\n<p>3) Fase de Negociaci\u00f3n: Superada la negaci\u00f3n, la persona sometida a un escenario de cambio dram\u00e1tico acude a una negociaci\u00f3n con esa realidad distinta del anterior <em>statu quo<\/em>: ya no puede evitar evadirse del nuevo estado de cosas y esta fase se\u00f1ala el comienzo de la aceptaci\u00f3n del cambio volviendo las estructuras cognitivas a orientarse a lo real. Pero lo verdaderamente grave del caso que nos ocupa es que en nuestro presidente dicha fase no ha sido elaborada por su psiquismo. Ha tenido que ser el exterior -Angela Merkel, BCE, FMI, Barak Obama <em>et alii<\/em>&#8211; el que ha sacado a Zapatero de su universo negacionista, o m\u00e1s bien y m\u00e1s dram\u00e1tico -como en la pel\u00edcula del Caine- han tenido que sustituirle<em> de facto<\/em>, adoptando medidas tan excepcionales como las del pasado 12 de mayo, <em>malgr\u00e9 lui<\/em>.<\/p>\n<p>La gobernanza de nuestro presidente, confinado en su celda de La Moncloa como el capit\u00e1n Queeg en su camarote del dragaminas, se ha visto relevada por aquella otra de los hombres de Strauss-Kahn dando fin al bienio negacionista. He ah\u00ed la raz\u00f3n inconsciente de que en el fondo Zapatero no haya hecho suyo el discurso de la gravedad de la situaci\u00f3n limit\u00e1ndose a decir el pasado 23 de mayo en Elche: \u00abNo he cambiado yo, sino las circunstancias\u00bb. Justo lo contrario que dir\u00eda un l\u00edder del cambio que sabe asumir y gestionar las fases citadas para sacar a su pa\u00eds del marasmo.<\/p>\n<p>Por eso es dado pensar que nuestro presidente sea incapaz de superar la fase de Depresi\u00f3n en la que est\u00e1 instalado de un tiempo a esta parte y que temo que vaya <em>in crescendo.<\/em> Como, en rigor, su mente no ha negociado plenamente con la nueva realidad aterradora, es natural que afloren sentimientos de v\u00edctima y falta de energ\u00eda emocional y f\u00edsica, acompa\u00f1ada de signos exteriores de agotamiento. Tal que la figura derrumbada -plena de patetismo- del capit\u00e1n Queeg en la escena final de <em>El mot\u00edn del Caine<\/em>, con aquel semblante ojeroso, el rostro desencajado, la mirada perdida, balbuciente el discurso, ausente el alma. Y Espa\u00f1a incautada.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Ignacio Garc\u00eda de Le\u00e1niz Caprile <\/strong>es profesor de Comportamiento Humano en la Empresa.<\/p>\n<p><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ignacio Garc\u00eda de Le\u00e1niz (Publicado en UPyD, aqu\u00ed) El autor establece un original paralelismo entre la pel\u00edcula &#39;El mot\u00edn de Caine&#39; y lo que le est\u00e1 sucediendo a Zapatero Recordar\u00e1 el lector aquella pel\u00edcula dirigida por Edward Dmityrik en 1954, El mot\u00edn del Caine, que supuso uno de los mayores desaf\u00edos interpretativos de Humphrey Bogart&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[2,14,15],"tags":[],"class_list":["post-5298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-economia","category-pensamiento-politico"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - 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