{"id":4834,"date":"2010-11-24T12:43:43","date_gmt":"2010-11-24T12:43:43","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834"},"modified":"2010-11-24T12:43:43","modified_gmt":"2010-11-24T12:43:43","slug":"a-un-acento-de-distancia-por-pablo-salvador-coderch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834","title":{"rendered":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch)"},"content":{"rendered":"<p>(Publicado en <em>El Pa\u00eds-Reggio\u00b4s<\/em>, <a href=\"http:\/\/elcomentario.tv\/reggio\/a-un-acento-de-distancia-de-pablo-salvador-coderch-en-el-pais\/24\/11\/2010\/\" target=\"_self\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<div>\n<p><strong><em>En este pa\u00eds caben lenguas, religiones y comunidades distintas, con sus propios y enriquecedores estilos de vida. La distancia que nos separa a los unos de los otros es muy peque\u00f1a. Lo importante es la concordia.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La distancia entre Barcelona, mi ciudad, y Francia es de unos 150 kil\u00f3metros, menos de una hora y media en autopista. Tras cruzar la frontera, los conductores no solemos incomodarnos porque las se\u00f1ales de tr\u00e1fico est\u00e9n escritas exclusivamente en franc\u00e9s, pues as\u00ed es Europa, precisamente. Tampoco pasa nada cuando nos dirigimos al oeste y encontramos las se\u00f1ales en castellano, en la cuesta de Fraga, ya en tierras aragonesas.<\/p>\n<p>Como el franc\u00e9s, el catal\u00e1n y el espa\u00f1ol son hijos del lat\u00edn, la distancia entre estas lenguas es muy reducida. Concretamente, en catal\u00e1n, la palabra \u201cconc\u00f2rdia\u201d est\u00e1 a solo un acento de distancia de la concordia castellana, y ambas significan lo mismo: pacto por la armon\u00eda.<\/p>\n<p>Por la concordia, ahora quebrantada, propongo el despliegue territorial de la lengua catalana en el Principado de acuerdo con dos sencillos principios. Conforme al primero, en Catalu\u00f1a, los nombres comunes de los establecimientos abiertos al p\u00fablico deber\u00e1n estar escritos en catal\u00e1n, pero los nombres propios podr\u00e1n estarlo en cualquier lengua. Y de acuerdo con el segundo, las organizaciones de recursos humanos y materiales -las empresas, para entendernos- habr\u00e1n de poder servir al p\u00fablico en catal\u00e1n; las personas, en cambio, no podr\u00e1n ser obligadas a hacerlo as\u00ed m\u00e1s all\u00e1 de lo que lo son hoy a escolarizarse.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima distinci\u00f3n importa porque desactiva la discordia: la joven inmigrada magreb\u00ed y reci\u00e9n empleada en un horno de pan -en la acepci\u00f3n castellana de tahona, palabra que nos leg\u00f3 el \u00e1rabe- vender\u00e1 hogazas de pan caliente hablando con sus parroquianos como buenamente pueda -enseguida, en catal\u00e1n, ya ocurre as\u00ed-. Pero la panader\u00eda, que habr\u00e1 de estar rotulada en catal\u00e1n <em>-Forn,<\/em> por ejemplo-, tambi\u00e9n habr\u00e1 de exponer escrita en catal\u00e1n la lista de variedades de pan ofrecida al p\u00fablico y, desde luego, podr\u00e1 a\u00f1adir cualesquiera otras versiones en otras lenguas.<\/p>\n<p>Cr\u00e9anme, siempre que se enfrenten con un problema aparentemente insoluble, p\u00e1rense un momento a pensar en c\u00f3mo la educaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico -hijos tambi\u00e9n de Europa- nos ayudar\u00e1n a resolverlo antes de que haya pasado una generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2020, el sistema educativo catal\u00e1n continuar\u00e1 catalanizando pac\u00edfica y naturalmente a los ni\u00f1os y j\u00f3venes escolares, tambi\u00e9n les ense\u00f1ar\u00e1 castellano, ingl\u00e9s y buenas matem\u00e1ticas. A poco que consiga tener \u00e9xito con, digamos, el 75% de los hijos de los inmigrantes de la d\u00e9cada pasada -no voy a pedir milagros-, el catal\u00e1n seguir\u00e1 empapando a las nuevas cohortes demogr\u00e1ficas como el agua a una esponja, que as\u00ed son los ni\u00f1os. La inmersi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en catal\u00e1n es el mejor legado de concordia de las Administraciones que presidiera, interminable, Jordi Pujol: evitaron la divisi\u00f3n de Catalu\u00f1a en dos comunidades, mantuvieron la cohesi\u00f3n social. Si el exhausto sistema escolar catal\u00e1n consigue ahora encajar el tir\u00f3n de la inmigraci\u00f3n, la concordia ser\u00e1 casi un subproducto de sus bondades. Aqu\u00ed el fracaso ser\u00eda exclusivamente responsabilidad nuestra.<\/p>\n<p>Luego, el espa\u00f1ol -una de las seis lenguas oficiales de Naciones Unidas- nada tiene que temer de ninguna otra cultura ling\u00fc\u00edstica global, ni mucho menos de la lengua catalana. Adem\u00e1s, Espa\u00f1a es el primer cliente de Catalu\u00f1a y nadie en su sano juicio maltrata a sus clientes. Tampoco -pregunten ustedes- lo hace con quienes llevan m\u00e1s de un siglo viniendo esperanzados a Catalu\u00f1a con \u00e1nimo de quedarse y medrar en ella. Pero hay y habr\u00e1 m\u00e1s: ya he dicho que la concordia salvaguardar\u00e1 la lengua de las personas, pues \u00fanicamente establecer\u00e1 el catal\u00e1n para las organizaciones. Este punto es crucial, pues, hasta en Catalu\u00f1a hay gente contenidamente educada que se niega, cerril, a ponerse en el lugar del pr\u00f3jimo cuando habla con \u00e9l. Ah\u00ed, algunos podemos mejorar, ciertamente, pero ser\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil hacerlo si la lengua propia tiene una garant\u00eda legal en el marco del funcionamiento cotidiano de las organizaciones. E, insisto, no ha de haber recelo: muchos catalanes y, desde luego, la mayor\u00eda de los mejor preparados se esfuerzan en manejarse lo m\u00e1s correctamente que pueden tambi\u00e9n en castellano, como lo hacen en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Dado nuestro entorno econ\u00f3mico, el castellano es un activo importante para todo catal\u00e1n que trabaja en una organizaci\u00f3n de primer nivel, en una buena empresa espa\u00f1ola o catalana. De nuevo: nadie con dos dedos de frente quiere trabajar en organizaciones de primera y, al mismo tiempo, prescindir del espa\u00f1ol. A quienes me manifiestan su temor de que el castellano desaparezca del Principado, les contesto que no se preocupen lo m\u00e1s m\u00ednimo: muchos de entre los mejores no piensan hacerlo. Y bastantes creemos adem\u00e1s en la concordia de las lenguas. \u00bfHa hecho la diversidad ling\u00fc\u00edstica m\u00e1s pobre a Suiza?<\/p>\n<p>Finalmente, dentro de pocos a\u00f1os, los programas inform\u00e1ticos, que ya permiten la traducci\u00f3n inmediata y divertidamente aproximada de escritos en distintas lenguas, habr\u00e1n mejorado mucho. Muy pronto, el problema de la incomunicaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica quedar\u00e1 reducido al fastidio de teclear un texto en un ordenador o de dictarle un discurso bien pronunciado. Al instante, su pantalla mostrar\u00e1 al hablante algo cada vez m\u00e1s parecido, pero en distinta lengua, a aquello que hab\u00eda escrito o dictado en la suya un momento antes. En Catalu\u00f1a hay un diario que publica sin problemas dos ediciones, una en espa\u00f1ol y la otra en catal\u00e1n.<\/p>\n<p>A veces creo que algunas personas, pis\u00e1ndose el amor propio, se niegan a ver m\u00e1s all\u00e1 de las tecnolog\u00edas que aprendieron a usar en su infancia. Entre j\u00f3venes adultos escolarizados, el problema de la incomunicaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica se disuelve como el az\u00facar en el caf\u00e9. Pronto podremos conseguir que las 491 p\u00e1ginas de la Sentencia del Tribunal Constitucional de 28 de junio de 2010, sobre el Estatuto catal\u00e1n, aparezcan bien traducidas al catal\u00e1n o al ingl\u00e9s en un momento -claro que \u00bfqui\u00e9n leer\u00e1 eso entonces?-. Dejemos de una vez de abordar los problemas pol\u00edticos del presente con las herramientas legales del pasado.<\/p>\n<p>Me objetar\u00e1n que la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1978 sigue vigente y que el m\u00e1s alto tribunal pol\u00edtico del Estado ha resuelto sobre la posici\u00f3n de la lengua catalana en el sistema jur\u00eddico espa\u00f1ol. Sin duda. La sentencia mencionada dice que el deber de conocimiento del catal\u00e1n se puede proyectar limitadamente sobre la Administraci\u00f3n catalana y sus funcionarios, pero no sobre toda la poblaci\u00f3n del Principado, pues tiene una naturaleza distinta al deber general de conocimiento de la lengua que, constitucionalmente, solo cabe predicar del castellano: el deber de conocer el catal\u00e1n \u201cno es jur\u00eddicamente exigible con car\u00e1cter generalizado\u201d (Fundamento Jur\u00eddico 14). En cambio, el de conocer el castellano s\u00ed lo es porque as\u00ed lo establece la Constituci\u00f3n misma (Art\u00edculo 3.1: \u201cEl castellano es la lengua espa\u00f1ola oficial del Estado. Todos los espa\u00f1oles tienen el deber de conocerla\u201d). Pero, la concordia propuesta en este art\u00edculo no obligar\u00eda a las personas -a la generalidad- a conocer el catal\u00e1n, sino solo a las organizaciones. Todo lo que estas \u00faltimas deber\u00edan hacer es comprarse un programa inform\u00e1tico de traducci\u00f3n y ofrecer ense\u00f1anzas de catal\u00e1n hablado a aquellos de sus empleados que hayan de relacionarse con el p\u00fablico.<\/p>\n<p>La intensidad real de cualquier deber se mide por el coste de su cumplimiento y, en el caso de las obligaciones ling\u00fc\u00edsticas, tal coste tiende a cero en todo lo que se refiere a la dimensi\u00f3n escrita de una lengua. Y la lengua hablada ha sido siempre muy sencilla para quien se acerca a ella o desde ella con la sonrisa en los labios: as\u00ed es la concordia.<\/p>\n<p>Dediquemos, pues, nuestros recursos a desarrollar nuestra tecnolog\u00eda, a mejorar nuestra educaci\u00f3n y a superar una discordia que nunca deber\u00eda ir m\u00e1s lejos de lo que lo hace cualquier otra sana rivalidad cultural. En este pa\u00eds caben lenguas, religiones y comunidades distintas, con sus propios y enriquecedores estilos de vida. En el fondo, la distancia que nos separa a los unos de los otros es muy peque\u00f1a. La de un acento.<\/p>\n<p><strong>Pablo Salvador Coderch<\/strong> es catedr\u00e1tico de Derecho Civil en la Universidad Pompeu Fabra.<\/p>\n<\/div>\n<p>&#0160;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en El Pa\u00eds-Reggio\u00b4s, aqu\u00ed) En este pa\u00eds caben lenguas, religiones y comunidades distintas, con sus propios y enriquecedores estilos de vida. La distancia que nos separa a los unos de los otros es muy peque\u00f1a. Lo importante es la concordia. La distancia entre Barcelona, mi ciudad, y Francia es de unos 150 kil\u00f3metros, menos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[4,5,15],"tags":[],"class_list":["post-4834","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-educacion","category-pensamiento-politico"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Publicado en El Pa\u00eds-Reggio\u00b4s, aqu\u00ed) En este pa\u00eds caben lenguas, religiones y comunidades distintas, con sus propios y enriquecedores estilos de vida. La distancia que nos separa a los unos de los otros es muy peque\u00f1a. Lo importante es la concordia. La distancia entre Barcelona, mi ciudad, y Francia es de unos 150 kil\u00f3metros, menos...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-11-24T12:43:43+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin6567\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin6567\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834\"},\"author\":{\"name\":\"admin6567\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd\"},\"headline\":\"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch)\",\"datePublished\":\"2010-11-24T12:43:43+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834\"},\"wordCount\":1497,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"articleSection\":[\"Cultura\",\"Educaci\u00f3n\",\"Pensamiento pol\u00edtico\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834\",\"name\":\"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-11-24T12:43:43+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4834#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia de Cuenca\",\"description\":\"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\",\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"width\":250,\"height\":250,\"caption\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd\",\"name\":\"admin6567\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin6567\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca","og_description":"(Publicado en El Pa\u00eds-Reggio\u00b4s, aqu\u00ed) En este pa\u00eds caben lenguas, religiones y comunidades distintas, con sus propios y enriquecedores estilos de vida. La distancia que nos separa a los unos de los otros es muy peque\u00f1a. Lo importante es la concordia. La distancia entre Barcelona, mi ciudad, y Francia es de unos 150 kil\u00f3metros, menos...","og_url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834","og_site_name":"La Vanguardia de Cuenca","article_published_time":"2010-11-24T12:43:43+00:00","author":"admin6567","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin6567","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834"},"author":{"name":"admin6567","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd"},"headline":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch)","datePublished":"2010-11-24T12:43:43+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834"},"wordCount":1497,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"articleSection":["Cultura","Educaci\u00f3n","Pensamiento pol\u00edtico"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834","name":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch) - La Vanguardia de Cuenca","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website"},"datePublished":"2010-11-24T12:43:43+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4834#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"A un acento de distancia (por Pablo Salvador Coderch)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/","name":"La Vanguardia de Cuenca","description":"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f","name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","width":250,"height":250,"caption":"Juan Andr\u00e9s Buedo"},"logo":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg"},"sameAs":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd","name":"admin6567","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin6567"},"sameAs":["http:\/\/lavanguardiadecuenca.es"],"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4834\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}