{"id":4817,"date":"2010-11-28T11:51:17","date_gmt":"2010-11-28T11:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4817"},"modified":"2010-11-28T11:51:17","modified_gmt":"2010-11-28T11:51:17","slug":"sabadete-en-la-ponderosa-por-pedro-j-ramirez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4817","title":{"rendered":"Sabadete en La Ponderosa (por Pedro J. Ram\u00edrez)"},"content":{"rendered":"<p>(Publicado en <em>El Mundo-Reggio\u00b4s<\/em>, aqu\u00ed)<\/p>\n<div>\n<p><strong>La carta del director<\/strong><\/p>\n<p>En las noches de verano de los 60 mis hermanos y yo sac\u00e1bamos la televisi\u00f3n en blanco y negro a la terraza y nos qued\u00e1bamos extasiados con la m\u00fasica de carga de caballer\u00eda y la careta de entrada con forma de incendio, entre cuyas llamas emerg\u00edan galopando los personajes de <em>Bonanza<\/em>. El patriarca, <strong>Ben Cartwright<\/strong>, y sus tres hijos: el agresivo <strong>Adam<\/strong>, el r\u00fastico <strong>Hoss <\/strong>y el metepatas <strong>Little Joe<\/strong>. Enseguida empezaban los conflictos, las peleas, los tiroteos, las idas y venidas desde su rancho La Ponderosa, siempre ayudando a los d\u00e9biles, siempre luchando por las causas justas.<\/p>\n<p>Pocas series de televisi\u00f3n reflejaban con tanta fuerza metaf\u00f3rica el imperialismo paternalista de la Am\u00e9rica de la Guerra Fr\u00eda como <em>Bonanza<\/em>. Recuerdo incluso un di\u00e1logo en el que el hijo mayor ven\u00eda a decirle a su padre que no se metieran en camisa de once varas, que el l\u00edo en cuesti\u00f3n no les concern\u00eda y que lo que ten\u00edan que hacer era volverse cuanto antes a casa. \u00abNo podemos ignorar al resto del mundo\u00bb, le contestaba <strong>Ben<\/strong>. \u00abSomos la \u00fanica influencia que da estabilidad a este territorio\u00bb. Ni <strong>Eisenhower <\/strong>en Corea, ni <strong>Kennedy <\/strong>en Vietnam podr\u00edan haberlo expresado mejor.<\/p>\n<p>Pero al cabo de tantos a\u00f1os lo que contin\u00faa grabado en mi memoria de forma m\u00e1s indeleble no es nada de lo que ocurr\u00eda en la pantalla, sino lo que indefectiblemente nos dec\u00eda mi padre en alg\u00fan momento del episodio, tal vez durante el intermedio en el que TVE emit\u00eda el \u00fanico corte publicitario del programa. Mi padre fue un empresario entre mediano y peque\u00f1o que en una Espa\u00f1a entre peque\u00f1a y mediana encontr\u00f3 m\u00e1s oportunidades para dar una buena educaci\u00f3n a sus hijos que para prosperar \u00e9l mismo por encima de su entorno. Como ante todo cre\u00eda en la cultura del esfuerzo, siempre nos planteaba la misma pregunta: \u00ab\u00c9stos, adem\u00e1s de hacer el bien, \u00bfcu\u00e1ndo trabajan la tierra?\u00bb<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente desde que <strong>Zapatero <\/strong>lleg\u00f3 al poder hace ya m\u00e1s de seis a\u00f1os y medio este enigma no ha dejado de pasar por mi cabeza una y mil veces. Con la salvedad, claro, de que lo de \u00abhacer el bien\u00bb hay que entenderlo desde su propio punto de vista: una aproximaci\u00f3n a la realidad que de manera sucesiva ha ido depositando expectativas benefactoras en la negociaci\u00f3n pol\u00edtica con ETA, la Alianza de Civilizaciones, el Estatuto que viniera de Catalu\u00f1a, la denominaci\u00f3n de \u00abmatrimonio\u00bb atribuida a las uniones civiles homosexuales, la regulaci\u00f3n del aborto como un derecho extensible a las chicas de 16 a\u00f1os sin tan siquiera consulta paterna, las pol\u00edticas de igualdad con su subsiguiente derecho penal de g\u00e9nero al que <strong>Paj\u00edn <\/strong>y <strong>Rubalcaba <\/strong>quieren dar ahora otra vuelta de tuerca con el arom\u00e1tico argumento de que \u00ablos ni\u00f1os est\u00e1n por encima de la presunci\u00f3n de inocencia\u00bb o las recientes iniciativas para poder cambiar el orden de los apellidos o para regular la llamada \u00abmuerte digna\u00bb.<\/p>\n<p>No ser\u00e1 hoy cuando me detenga a separar lo poco que ha habido de positivo en todo esto de la porci\u00f3n abrumadora de buenas intenciones zapateriles que pavimentan ya avenidas enteras del reino del Infierno. A efectos de lo que ahora ocupa, preocupa y oprime a los espa\u00f1oles me quedar\u00e9 tan s\u00f3lo en la observaci\u00f3n de que nunca ha habido un gobierno que de forma tan desequilibrada postergara el <em>primum vivere<\/em> para entregarse con tanto denuedo y osad\u00eda al <em>deinde philosophari<\/em>.<\/p>\n<p>De hecho, viendo tan delgado y macilento a <strong>Zapatero <\/strong>cualquiera dir\u00eda que se machaca a correr monte arriba, un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n, en solidaridad con la multitud de indigentes a cuya situaci\u00f3n tanto ha contribuido su pasividad pol\u00edtica. Pero m\u00e1s que por su condici\u00f3n atl\u00e9tica, debemos inquietarnos por su concurrente estado mental, pues al presidente empieza a poder aplic\u00e1rsele aquel di\u00e1logo al que <strong>Cervantes <\/strong>dio forma de soneto entre un pragm\u00e1tico caballo de combate, como <em>Babieca<\/em>, y un fam\u00e9lico corcel de correr\u00edas, como <em>Rocinante<\/em>. \u00abMetaf\u00edsico est\u00e1is\u00bb, le dice la montura del <strong>Cid<\/strong>. \u00abEs que no como\u00bb, aclara la de <strong>don Quijote<\/strong>.<\/p>\n<p>Y si malo es que <strong>Zapatero<\/strong> flote en un mundo imaginario de nubes de algod\u00f3n tras entregar a <strong>Rubalcaba <\/strong>todas las llaves de la despensa, peor a\u00fan es que haya en su equipo quienes inviertan las tornas y tomen por exagerados y alarmistas a quienes simplemente constatan cu\u00e1n rauda y dolorosamente estamos empobreci\u00e9ndonos. Me refiero al chocante contraste entre la intervenci\u00f3n de la vicepresidenta <strong>Salgado <\/strong>y la del consejero delegado de esta casa en la cena de <em>Expansi\u00f3n<\/em>. Cuando <strong>Fern\u00e1ndez-Galiano<\/strong> dijo que estamos en un \u00abmomento dram\u00e1tico\u00bb, vivimos una \u00abemergencia nacional\u00bb y necesitamos \u00abun plan de ajuste radical\u00bb, decenas de empresarios asintieron con la cabeza, porque ellos no pueden resolver con metaf\u00edsica el problema de asegurar a sus empleados que podr\u00e1n dar de comer a sus familias. Cuando la zarina econ\u00f3mica refut\u00f3 todo ello de forma impl\u00edcita, alegando que las previsiones se est\u00e1n cumpliendo y no hacen falta medidas adicionales, un educado silencio de miradas esquivas congel\u00f3 hasta las patas de las ara\u00f1as que lagrimeaban por la sala.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, tanto la visi\u00f3n panor\u00e1mica del estudio presentado al Rey por la Fundaci\u00f3n Everis, como las urgencias de cabo furriel con que nos acosa la Comisi\u00f3n Europea -con un socialista como <strong>Almunia <\/strong>esgrimiendo hoscamente la porra- como el propio veredicto de los mercados contradicen a la vicepresidenta. Al informe pilotado por <strong>Eduardo Serra<\/strong> y compa\u00f1\u00eda podr\u00e1 achac\u00e1rsele su esquematismo y cierta extravagancia metodol\u00f3gica, pero no su falta de sinton\u00eda con la percepci\u00f3n del espa\u00f1ol de a pie. Plantea, eso s\u00ed, un problema insalvable para la narrativa oficial de la izquierda y es que constata c\u00f3mo el \u00abvalor-pa\u00eds\u00bb de Espa\u00f1a se dispar\u00f3 durante el mandato de <strong>Aznar <\/strong>para atenuar primero su crecimiento y desmoronarse despu\u00e9s durante el de <strong>Zapatero<\/strong>.<\/p>\n<p>En cuanto a la inh\u00f3spita tierra de nadie en la que estamos atascados el diagn\u00f3stico no puede ser m\u00e1s grave ni la descripci\u00f3n m\u00e1s l\u00facida: \u00abEspa\u00f1a no ha conseguido alcanzar el desarrollo suficiente de la Econom\u00eda del Conocimiento como para competir en bienes y servicios sofisticados con los l\u00edderes pero, al mismo tiempo, no puede seguir compitiendo en costes con los nuevos entrantes -pa\u00edses emergentes- como proveedor de bienes y servicios de menos valor\u00bb. Para entender esto no hace falta crear ninguna Comisi\u00f3n de Competitividad.<\/p>\n<p>Es reconfortante que quienes vayan a ver al Rey para decirle que as\u00ed no podemos seguir ya no sean los generales, sino los empresarios y que aqu\u00ed no haya m\u00e1s blindados en danza que los <em>think tanks<\/em> formados por cabezas de huevo de espeso cacumen. Treinta a\u00f1os de estabilidad constitucional no han transcurrido en vano. Pero eso no resta un \u00e1pice de simbolismo a que se tenga que apelar al Jefe del Estado para plantear reformas de tanto calado como las del modelo auton\u00f3mico, el sistema educativo o la Ley Electoral, dando por hecho que hablar con el Gobierno es poco menos que perder el tiempo. A\u00fan no es consciente <strong>Zapatero <\/strong>de la v\u00eda de agua que \u00e9l mismo abri\u00f3 en la l\u00ednea de flotaci\u00f3n de su credibilidad ante el estamento intelectual cuando nada m\u00e1s llegar al poder enterr\u00f3 en un caj\u00f3n el dictamen del Consejo de Estado que hab\u00eda anunciado que le servir\u00eda de hoja de ruta para la reforma constitucional y comenz\u00f3 a jugar a la ruleta rusa con la Naci\u00f3n \u00abdiscutida y discutible\u00bb.<\/p>\n<p>En todo caso, no ser\u00e1 un documento estimulante y desigual lo que en las pr\u00f3ximas semanas lleve a los <strong>Cartwright <\/strong>de La Moncloa por el camino de la amargura, sino la combinaci\u00f3n entre la avidez de los mercados prestos a abalanzarse sobre una nueva presa y la decepci\u00f3n de los gobernantes europeos que comprueban que en la Espa\u00f1a de <strong>Zapatero <\/strong>del dicho al hecho van demasiados trechos.<\/p>\n<p>Resulta inconcebible que frente a la velocidad con que se suceden los acontecimientos a\u00fan siga sin concretarse no ya la reforma laboral o las fusiones de las cajas que fueron criaturas del p\u00e1nico presidencial tras el Pearl Harbour de primavera-verano, sino ni siquiera el retraso de la edad de jubilaci\u00f3n anunciado en aquel lejano enero en el que <strong>Zapatero <\/strong>a\u00fan flirteaba con su salida \u00absocial\u00bb de la crisis. \u00bfVerdad que aquello del viaje al Desayuno de la Oraci\u00f3n ya parece que sucedi\u00f3 en el pleistoceno? Pues bien, acab\u00e1bamos de subirnos al avi\u00f3n cuando la todav\u00eda secretaria de Estado de Comunicaci\u00f3n, <strong>Nieves Goicoechea<\/strong>, lleg\u00f3 con la nota de matizaci\u00f3n al texto enviado a Bruselas, en el que el Gobierno ofrec\u00eda ampliar la base del periodo de c\u00e1lculo de las pensiones. Hasta ayer se nos dec\u00eda que tendr\u00edan que pasar un m\u00ednimo de seis meses m\u00e1s para que el asunto quedara zanjado en un sentido o en otro. El \u00fanico resultado concreto del encuentro de La Moncloa ha sido que tal vez ese plazo adicional quede reducido a cinco. No hay paquidermo en el mundo con tan largo periodo de gestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La conciencia de que nos lidera un presidente que sigue arrastrando los pies o, peor a\u00fan, que trata de sustituir las resoluciones por declaraciones, los ajustes reales por prop\u00f3sitos de \u00abtransparencia\u00bb y los proyectos legislativos por reuniones con <em>Very Important People<\/em> es ya una convicci\u00f3n transnacional. Por eso en la <em>City <\/em>nos tienen puesta fecha de caducidad para alg\u00fan momento del primer trimestre del a\u00f1o que viene, dando por hecho que los mercados descubrir\u00e1n una ma\u00f1ana que seguimos sin hacer los deberes, lanzar\u00e1n la arremetida definitiva contra nuestra deuda y nos obligar\u00e1n a acogernos al fondo de rescate europeo o a alguna l\u00ednea especial del FMI.<\/p>\n<p>Ni siquiera al ver las barbas irlandesas pelar ponemos de verdad las nuestras a remojar. <strong>Zapatero <\/strong>parece inmune a los escalofr\u00edos que a cualquier persona sensata deber\u00eda producirle imaginar la traslaci\u00f3n a Espa\u00f1a de medidas impuestas como el despido masivo de funcionarios, la disminuci\u00f3n de las pensiones o la subida del IVA hasta el 24%.<\/p>\n<p>Por mucho que ayer escenificara el Pearl Harbour de oto\u00f1o-invierno, el presidente sigue al tran-tran, librando su <em>phoney war<\/em>, esa \u00abguerra de pega\u00bb en la que nunca se termina de entrar en combate. A veces dan ganas de mandarle un telegrama como el famoso de <strong>Lincoln <\/strong>al general <strong>McClellan <\/strong>contestando a su petici\u00f3n de monturas de refresco con la pregunta de qu\u00e9 diablos hab\u00edan hecho \u00faltimamente sus caballos que pudiera suponer un cansancio para nadie, adem\u00e1s de moverse siempre en direcci\u00f3n contraria al lugar en el que pudiera estar el enemigo.<\/p>\n<p>S\u00f3lo las encuestas le han puesto a <strong>Zapatero <\/strong>lo suficientemente nervioso como para entregarse de hoz y coz al hombre m\u00e1s inadecuado en el momento m\u00e1s inadecuado -\u00bfqu\u00e9 pintaba <strong>Rubalcaba <\/strong>en la reuni\u00f3n de ayer junto a <em>Calamity <strong>Helen<\/strong><\/em>?, \u00bfqu\u00e9 sabe de econom\u00eda?, \u00bfpiensa acaso hacer una redada contra las primas de riesgo o tiene un plan de <em>guerra sucia<\/em> contra la se\u00f1ora <strong>Merkel<\/strong>?- y s\u00f3lo las urnas podr\u00e1n hacerle entrar en raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s contundente sea hoy la derrota del PSC, mayores ser\u00e1n las posibilidades de que las auton\u00f3micas de mayo sean la antesala de unas generales anticipadas al oto\u00f1o o incluso de que la catarsis de los mercados precipite un desenlace conjunto en la primavera. De momento, ya hemos visto la primera campa\u00f1a de la historia reciente en la que los socialistas han sido incapaces de explicar a los ciudadanos qu\u00e9 utilidad podr\u00eda tener votarles.<\/p>\n<p>A la espera del recuento de esta noche, s\u00f3lo queda echar un vistazo a la estampa de los 37 de la fama desplegados en U -con tanta capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til la letra tiene que ser may\u00fascula- sobre la magn\u00edfica alfombra de uno de los salones de La Moncloa. Lo de ayer fue como unos Estados Generales de cuatro horas, pero s\u00f3lo con la Aristocracia. Ni el Clero sindical ni el Tercer Estado -o sea los representantes pol\u00edticos del pueblo- estaban invitados. En lugar de los Pactos de La Moncloa que algunos le pedimos poco menos que de rodillas hace dos a\u00f1os, <strong>Zapatero <\/strong>ha montado una Asamblea de Notables, convocando a personas list\u00edsimas que s\u00f3lo se representan a s\u00ed mismas y todo lo m\u00e1s a sus accionistas. Casi todos han salvado a sus empresas haciendo negocios fuera. L\u00e1stima que a los ciudadanos no nos permitan irnos a votar a Alemania o al Reino Unido.<\/p>\n<p>Entre los anfitriones s\u00f3lo se ech\u00f3 en falta al r\u00fastico <strong>Chaves<\/strong>. Deb\u00edan de tenerlo entre bambalinas ocup\u00e1ndose del <em>catering<\/em>. En La Ponderosa tambi\u00e9n escond\u00edan a <strong>Hoss <\/strong>cuando hab\u00eda visitas de prosapia. Al final <strong>Zapatero <\/strong>prometi\u00f3 vagamente \u00abacelerar\u00bb las reformas, pero nada indica que en el poco tiempo que le queda vaya a dedicarse menos a \u00abhacer el bien\u00bb y m\u00e1s a \u00abtrabajar la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a la disposici\u00f3n de los invitados, baste el resumen de sus expectativas que me hizo el otro d\u00eda uno de los m\u00e1s joviales durante la cena de <em>Expansi\u00f3n<\/em>: \u00abMira, vamos all\u00ed con el mismo \u00e1nimo con que se dec\u00eda antes en los pueblos aquello de \u2018S\u00e1bado, sabadete, camisa nueva y\u2026\u2019\u00bb. \u00abOye, no seas bestia\u00bb, le interrump\u00ed, \u00abque es la sede de la Presidencia del Gobierno de Espa\u00f1a\u00bb. \u00abNo, no\u2026 Acu\u00e9rdate como terminaba la cosa: \u2018S\u00e1bado, sabadete, camisa nueva\u2026 y a dos velas como el s\u00e1bado anterior\u2019\u00bb. Ayer no me dijo que hubiera ocurrido nada que se apartara del gui\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en El Mundo-Reggio\u00b4s, aqu\u00ed) La carta del director En las noches de verano de los 60 mis hermanos y yo sac\u00e1bamos la televisi\u00f3n en blanco y negro a la terraza y nos qued\u00e1bamos extasiados con la m\u00fasica de carga de caballer\u00eda y la careta de entrada con forma de incendio, entre cuyas llamas emerg\u00edan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[2,10,14,15,16],"tags":[],"class_list":["post-4817","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-comunicacion","category-economia","category-pensamiento-politico","category-politica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sabadete en La Ponderosa (por Pedro J. 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