{"id":4741,"date":"2010-12-19T19:49:44","date_gmt":"2010-12-19T19:49:44","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741"},"modified":"2010-12-19T19:49:44","modified_gmt":"2010-12-19T19:49:44","slug":"lo-que-de-verdad-ocultan-los-gobiernos-por-javier-moreno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741","title":{"rendered":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno)"},"content":{"rendered":"<h3>El inter\u00e9s por los papeles de WikiLeaks se explica porque revelan como nunca antes hasta qu\u00e9 grado los pol\u00edticos de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos<\/h3>\n<div>\n<p><strong>JAVIER MORENO<\/strong> <em>&#0160;<\/em>(Publicado en <em>El Pa\u00eds<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/verdad\/ocultan\/Gobiernos\/elpepuint\/20101218elpepuint_23\/Tes\" target=\"_self\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<p>El inter\u00e9s global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una raz\u00f3n muy simple, pero al mismo tiempo poderosa: porque revelan de forma exhaustiva, como seguramente no hab\u00eda sucedido jam\u00e1s, hasta qu\u00e9 grado las clases pol\u00edticas en las democracias avanzadas de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos. EL PA\u00cdS ha asumido desde el principio el reto de revelar lo que el poder oculta y responder a la obligaci\u00f3n profesional de informar a sus lectores.<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Espionaje en la ONU\" height=\"250\" src=\"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg\" title=\"Espionaje en la ONU\" width=\"250\" \/><\/p>\n<div><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/fotografia\/Espionaje\/ONU\/elpdiaint\/20101219elpepuint_4\/Ies\/\" target=\"_blank\" title=\"Espionaje en la ONU [Ampliar fotograf\u00eda]\"><img decoding=\"async\" alt=\"Ampliar\" border=\"0\" src=\"http:\/\/www.elpais.com\/im\/ico_ampliar.gif\" \/><\/a><\/div>\n<\/div>\n<p>El Departamento de Estado orden\u00f3 a sus diplom\u00e1ticos obtener informaci\u00f3n personal, n\u00famero de tarjertas de cr\u00e9dito y datos biom\u00e9tricos de funcionarios de varios pa\u00edses y de la ONU, inlcuidos los de su secretario general- REUTERS<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<h3><span style=\"font-size: 10pt;\">La noticia en otros webs<\/span><\/h3>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/archivo\/buscando.html?query=Lo que de verdad ocultan los Gobiernos&amp;donde=enotros&amp;idioma=es\" rel=\"nofollow\">webs en espa\u00f1ol<\/a> <\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/archivo\/buscando.html?query=Lo que de verdad ocultan los Gobiernos&amp;donde=enotros&amp;idioma=nes\" rel=\"nofollow\">en otros idiomas<\/a> <\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<p><em>Revelar lo oculto es la piedra de toque del periodismo comprometido<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><em>Los cables muestran un desprecio constante por los procedimientos<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\u00bb <strong>1. La filtraci\u00f3n y sus consecuencias.<\/strong> Cuando un viernes por la tarde del mes de noviembre Julian Assange llam\u00f3 a mi tel\u00e9fono m\u00f3vil, apenas le pod\u00eda o\u00edr. Entrecortada por la barah\u00fanda habitual de un fin de semana en el aeropuerto de Roma, donde me encontraba aquel d\u00eda de regreso a Madrid, la conversaci\u00f3n fue extra\u00f1amente breve. Assange habla despacio, sopesa con extremo cuidado cada palabra que pronuncia y su voz grave, como de bar\u00edtono, tiende a volverse inaudible al final de la frase, caracter\u00edstica \u00e9sta que no facilita precisamente la comprensi\u00f3n. Momentos antes los <em>carabinieri<\/em> hab\u00edan mostrado un inter\u00e9s especial por mi escaso equipaje, y en ese preciso momento se aprestaban a analizar las trazas qu\u00edmicas de un trapito blanco con el que previamente hab\u00edan repasado todas las superficies de mi iPad, aunque nunca supe si era en busca de explosivos, de drogas o de las dos cosas.<\/p>\n<p>Se trata por lo general de una situaci\u00f3n que me intranquiliza, pero a la que ese d\u00eda apenas prest\u00e9 atenci\u00f3n. Assange, seg\u00fan entend\u00ed, estaba dispuesto a facilitar a EL PA\u00cdS <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/documentossecretos\/\" target=\"_blank\">250.000 comunicaciones entre el Departamento de Estado y las embajadas de Estados Unidos<\/a> en una treintena de pa\u00edses, en lo que supon\u00eda de hecho la mayor filtraci\u00f3n de documentos secretos de la historia. Acordamos proseguir la conversaci\u00f3n en otro momento m\u00e1s propicio y luego nos despedimos. Cuando retomamos el di\u00e1logo dos d\u00edas despu\u00e9s, esta vez ya en profundidad, empezaron a perfilarse con una claridad inusitada las gigantescas cuadernas del proyecto que ha venido luego a conocerse como el <em>cablegate<\/em>. En paralelo me fui dando cuenta, con mayor precisi\u00f3n si cabe, de las importantes consecuencias que de todo ello se iban a derivar para la maquinaria diplom\u00e1tica de EE UU, para la reputaci\u00f3n de su Gobierno, la de sus aliados, la de sus adversarios, para el futuro del periodismo y aun para el debate sobre las libertades en las democracias occidentales.<\/p>\n<p>Hoy, <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/mayor\/filtracion\/historia\/deja\/descubierto\/secretos\/politica\/exterior\/EE\/UU\/elpepuint\/20101128elpepuint_25\/Tes\" target=\"_blank\">tres semanas despu\u00e9s de que <em>The Guardian<\/em>, <em>The New York Times<\/em>, <em>Le Monde<\/em>, <em>Der Spiegel<\/em> y EL PA\u00cdS<\/a> comenz\u00e1ramos a publicar las informaciones que ahora todo el mundo conoce, me atrever\u00eda a afirmar que de todo este asunto se puede extraer ya una primera conclusi\u00f3n, siquiera provisional, pero muy importante seg\u00fan tratar\u00e9 de explicar luego. M\u00e1s que un agudo estado de crisis de seguridad supranacional, como anticiparon algunos, lo que verdaderamente se ha instalado entre las \u00e9lites pol\u00edticas en Washington y en Europa es una espesa atm\u00f3sfera de irritaci\u00f3n y de embarazosa contrariedad que resulta extremadamente reveladora del alcance y del significado real de los papeles de Wikileaks.<\/p>\n<p>No fueron precisamente esos los augurios. Bien al contrario. Desde antes de publicarse la primera l\u00ednea se sucedieron las m\u00e1s diversas admoniciones en contra, tanto en p\u00fablico como en privado. Portavoces en Washington advirtieron de la irresponsabilidad del empe\u00f1o. Los directores de los peri\u00f3dicos responsables del proyecto fuimos tambi\u00e9n debidamente advertidos de que la publicaci\u00f3n del material que ya ten\u00edamos en nuestro poder -tanto las cr\u00f3nicas elaboradas por nuestras redacciones como los despachos en las que aquellas se basaban- <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Clinton\/revelacion\/ataque\/comunidad\/internacional\/elpepuint\/20101129elpepuint_18\/Tes\" target=\"_blank\">pondr\u00eda en peligro decenas de vidas<\/a>, arruinar\u00eda nobles esfuerzos diplom\u00e1ticos vitales para cimentar la lucha contra el terrorismo mundial y debilitar\u00eda de forma irremediable la coalici\u00f3n internacional encabezada por Estados Unidos, al exponer a sus socios a situaciones tan embarazosas que dificultar\u00edan o impedir\u00edan la colaboraci\u00f3n entre ellos.<\/p>\n<p>No me sorprendi\u00f3 pues que el presidente Barack <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Obama\/considera\/actos\/deplorables\/filtraciones\/Wikileaks\/elpepuint\/20101211elpepuint_21\/Tes\" target=\"_blank\">Obama calificase las filtraciones de actos deplorables<\/a>. Tampoco que la secretaria de Estado Hillary Clinton utilizase esos argumentos, casi con esas mismas palabras, durante su primera comparecencia ante la prensa en Washington para condenar las acciones de Wikileaks y lamentar la decisi\u00f3n que, sin atender a los ruegos de su Administraci\u00f3n, finalmente tomamos los cinco peri\u00f3dicos que hab\u00edamos tenido acceso al material filtrado.<\/p>\n<p>Lo que \u00e9ste comenz\u00f3 enseguida a revelar dej\u00f3 seguramente peque\u00f1as las peores pesadillas del Departamento de Estado, al tiempo que levant\u00f3 quejas amargas de diplom\u00e1ticos en todo el mundo. No s\u00f3lo quedaban al descubierto algunas de sus maniobras u \u00f3rdenes menos confesables, sino que tambi\u00e9n se acumulaban pruebas del doble discurso de los aliados de Washington en los m\u00e1s diversos asuntos -muchos de ellos en clave estrictamente nacional-, que ve\u00edan con estupefacci\u00f3n c\u00f3mo la publicaci\u00f3n de los despachos les dejaba en evidencia, ora frente a pa\u00edses vecinos y aliados, ora frente a sus conciudadanos, quienes descubr\u00edan con comprensible irritaci\u00f3n opiniones, declaraciones o acciones de sus l\u00edderes que les hab\u00edan sido convenientemente ocultadas.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>2. Am\u00e9rica, haciendo su trabajo<\/strong>. No dispongo en estos momentos de informaci\u00f3n precisa, pero resulta evidente para cualquier observador que la Administraci\u00f3n estadounidense lleg\u00f3 bien pronto a la conclusi\u00f3n de que su estrategia inicial de condenar las filtraciones, deplorar su difusi\u00f3n y predecir un apocalipsis diplom\u00e1tico como consecuencia inmediata de su publicaci\u00f3n no surt\u00eda el efecto deseado. As\u00ed que pronto se articul\u00f3 otra muy distinta que encontr\u00f3 con rapidez su camino en hartos editoriales y art\u00edculos de opini\u00f3n en importantes peri\u00f3dicos, revistas y televisiones de Estados Unidos y de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>M\u00e1s que mentiras o enga\u00f1os, los telegramas mostrar\u00edan las habilidades de los diplom\u00e1ticos estadounidenses, seg\u00fan esta nueva interpretaci\u00f3n apoyada sobre todo por medios conservadores. M\u00e1s que sus fracasos, la informaci\u00f3n que se iba conociendo pondr\u00eda de relieve c\u00f3mo la maquinaria de Washington se conduce, in situ y en privado, seg\u00fan los mismos altos principios proclamados en p\u00fablico desde los p\u00falpitos oficiales del Capitolio. Y en toda ocasi\u00f3n, Am\u00e9rica demostrar\u00eda profesar m\u00e1s atenci\u00f3n a los intereses de la seguridad internacional que a los suyos propios.<\/p>\n<p>Como casi siempre y para desgracia de los espa\u00f1oles, se dio tambi\u00e9n una versi\u00f3n castiza de las exculpaciones anteriores, que devino en estrambote nacional cuando fueron los propios peri\u00f3dicos los que sostuvieron sin rubor que la mayor parte de los contenidos de los cables filtrados, y aun el conjunto de ellos en su totalidad, no pasaba de la categor\u00eda de cotilleos o chismes sin valor alguno para los ciudadanos en general y para sus lectores en particular, a los que consiguientemente se les hurt\u00f3 la informaci\u00f3n. No pocos comentaristas y tertulianos en Espa\u00f1a les siguieron en esa tosca argumentaci\u00f3n, por pereza mental o por otras motivaciones igualmente espurias, ignorando as\u00ed de forma bochornosa la oleada de inter\u00e9s p\u00fablico que la publicaci\u00f3n de los papeles de Wikileaks ha suscitado en todo el planeta.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>3. Mintiendo a los ciudadanos<\/strong>. Nada de lo anterior result\u00f3 cierto, naturalmente, como a estas alturas han podido comprobar por s\u00ed mismos los millones de lectores que han seguido con avidez la informaci\u00f3n en peri\u00f3dicos, webs, blogs y dem\u00e1s contenedores informativos en todo el mundo. Ser\u00eda tarea vana dedicar mayor esfuerzo a refutarlo. Por el contrario, tengo para m\u00ed que el inter\u00e9s global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una raz\u00f3n muy simple, pero al mismo tiempo muy poderosa: porque revelan de forma exhaustiva, como seguramente no hab\u00eda sucedido jam\u00e1s, hasta qu\u00e9 grado las clases pol\u00edticas en las democracias avanzadas de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos.<\/p>\n<p>Lo mismo cabr\u00eda predicar desde luego de Gobiernos con menor pedigr\u00ed democr\u00e1tico en otras zonas del mundo, lo que si se quiere resulta menos sorprendente y, desde luego, constituir\u00eda materia de otro ensayo. Baste rese\u00f1ar aqu\u00ed el inicial j\u00fabilo de la dictadura cubana, que celebr\u00f3 con alborozo los apuros por los que previsiblemente iba a pasar Washington en los d\u00edas siguientes. J\u00fabilo que se troc\u00f3 primero en incomodidad al trascender <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Obama\/considera\/actos\/deplorables\/filtraciones\/Wikileaks\/elpepuint\/20101211elpepuint_21\/Tes\" target=\"_blank\">los relatos sobre el grado de implicaci\u00f3n de sus agentes secretos en Venezuela<\/a> y otros pa\u00edses latinoamericanos, as\u00ed como el nivel de deterioro de su econom\u00eda, y que acab\u00f3 luego en insultos a este peri\u00f3dico y a su grupo editor.<\/p>\n<p>La lista de argucias que dejan al descubierto los papeles de Wikileaks es larga, y no pretendo aqu\u00ed realizar un recuento exhaustivo. La enumeraci\u00f3n de algunas de entre ellas, sin embargo, s\u00ed resulta imprescindible para la argumentaci\u00f3n de este esbozo, pues la mayor\u00eda afecta a los fundamentos democr\u00e1ticos de nuestras sociedades, as\u00ed como a su correlato moral en unos tiempos de creciente escepticismo de los ciudadanos con sus gobernantes.<\/p>\n<p>Decenas de miles de soldados libran en Afganist\u00e1n una guerra que sus respectivos primeros ministros o presidentes consideran de imposible victoria. Decenas de miles de soldados sostienen con sus esfuerzos a un Gobierno <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Obama\/considera\/actos\/deplorables\/filtraciones\/Wikileaks\/elpepuint\/20101211elpepuint_21\/Tes\" target=\"_blank\">cuya corrupci\u00f3n es conocida y tolerada por aquellos que les enviaron a luchar<\/a>. Seg\u00fan revelan los despachos de Wikileaks, ninguna de las principales potencias occidentales involucrada cree firmemente en la posibilidad de que el pa\u00eds sea viable a medio plazo, por no hablar ya de su altamente hipot\u00e9tico ingreso al club de las democracias, objetivo declarado de los combatientes. As\u00ed que a nadie deber\u00eda sorprender que el vicepresidente afgano traslade al extranjero millones de d\u00f3lares en maletines con el consentimiento de sus patronos en aras de mantener la fachada de que el pa\u00eds asi\u00e1tico cuenta con un Gobierno si no decente, al menos semisolvente.<\/p>\n<p>Pakist\u00e1n se ahoga en la corrupci\u00f3n, mantiene un arsenal nuclear en tan lamentable estado que cabe razonablemente temer por su seguridad y <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Pakistan\/presta\/apoyo\/encubierto\/grupos\/terroristas\/elpepuint\/20101130elpepuint_17\/Tes\" target=\"_blank\">ayuda a grupos terroristas<\/a> que se emplean a fondo contra India y en pa\u00edses de Occidente. Dinero en abundancia proveniente de <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Clinton\/acusa\/donantes\/saudies\/financiar\/terrorismo\/elpeputec\/20101206elpepiint_3\/Tes\" target=\"_blank\">donantes en Arabia Saud\u00ed<\/a> o los emiratos del Golfo financia tambi\u00e9n el terrorismo de grupos sun\u00edes sin que Estados Unidos denuncie a sus firmes aliados en la regi\u00f3n como potencias del mal ante las tribunas internacionales. Clinton o alguno de sus subordinados m\u00e1s directos <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Diplomaticos\/EE\/UU\/reciben\/ordenes\/espiar\/ONU\/elpepuint\/20101128elpepuint_23\/Tes\" target=\"_blank\">orden\u00f3 espiar en la ONU<\/a> no s\u00f3lo a un grupito de pa\u00edses raros -sospechosos desde siempre por su excentricidad en la geopol\u00edtica global y sobre cuya necesidad de ser espiados parece existir consenso entre los m\u00e1s desenvueltos- sino al propio secretario general de la organizaci\u00f3n sin que \u00e9ste, que se sepa, haya exigido explicaci\u00f3n alguna a semejante violaci\u00f3n de su estatuto internacional.<\/p>\n<p>Parecer\u00eda ahora, a tenor de aquellos que sostienen que los papeles de las embajadas no contienen novedades de envergadura, que los ciudadanos estaban ya al corriente de todo lo anterior, as\u00ed como del resto de exclusivas de impacto que han inundado las primeras p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos de todo el mundo durante dos semanas. No voy a insistir m\u00e1s en la falacia de tal aseveraci\u00f3n. Me interesa m\u00e1s se\u00f1alar que la publicaci\u00f3n de los cables secretos revela por a\u00f1adidura que, <em>colectivamente<\/em>, la clase pol\u00edtica en Occidente era consciente de la situaci\u00f3n en Afganist\u00e1n, de las turbias maquinaciones de Pakist\u00e1n o de las ambig\u00fcedades de los pa\u00edses \u00e1rabes aliados de Washington, por limitarme \u00fanicamente a los ejemplos antes citados, en un ejercicio de doble moral sin muchos precedentes conocidos. <em>Sab\u00edan<\/em>, pero ocultaban. Y los destinatarios de semejante impostura eran sus electores, las sociedades con cuyo esfuerzo en soldados y en impuestos se sostiene la guerra en Afganist\u00e1n. No me parece ya exagerada la comparaci\u00f3n de agudos observadores, como John Naugthon, cuando se\u00f1alan que el r\u00e9gimen de Karzai resulta igual de corrupto y de incompetente que el Vietnam del Sur sostenido por Estados Unidos en los setenta. Y que Washington y la OTAN se est\u00e1n hundiendo en una ci\u00e9naga, la afgana, cada vez m\u00e1s similar a la que sufri\u00f3 Estados Unidos con el r\u00e9gimen de Saig\u00f3n hace cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>4. La incompetencia de las \u00e9lites pol\u00edticas<\/strong>. Sin duda argumentar\u00e1n los m\u00e1s c\u00ednicos que nada de todo esto resulta ajeno a la forma en la que tradicionalmente se ha conducido la alta pol\u00edtica internacional, y que el correlato objetivo del oficio consiste precisamente en el mantenimiento de los secretos diplom\u00e1ticos, sin los cuales el mundo resultar\u00eda m\u00e1s ingobernable si cabe y por ende m\u00e1s peligroso para todos. Las clases pol\u00edticas a ambos lados del Atl\u00e1ntico vienen por ello a transmitir un mensaje tan sencillo como ventajista: conf\u00eden en nosotros; no intenten desvelar nuestros secretos; a cambio, les ofrecemos seguridad.<\/p>\n<p>\u00bfPero cu\u00e1nta seguridad ofrecen realmente a cambio de aceptar tama\u00f1o chantaje moral? Poca o ninguna, pues se da la triste paradoja de que se trata de la misma clase pol\u00edtica que se mostr\u00f3 incapaz de supervisar adecuadamente el sistema financiero internacional cuyo estallido provoc\u00f3 la mayor crisis desde 1929, arruin\u00f3 a pa\u00edses enteros o conden\u00f3 al desempleo y a la depauperaci\u00f3n a millones de trabajadores. Los mismos responsables del deterioro de los niveles de vida y de riqueza de sus conciudadanos, del incierto destino del euro, de la falta de un proyecto europeo de futuro y en fin, de la crisis de gobernanza global que atenaza al mundo en los \u00faltimos a\u00f1os y a la que no son ajenas las \u00e9lites en el poder en Washington y Bruselas. No estoy seguro de que mantener ocultos los secretos de las embajadas nos garantice una mejor diplomacia o un desenlace m\u00e1s benigno a las encrucijadas actuales.<\/p>\n<p>Las incompetencias de los Gobiernos occidentales respecto a la crisis econ\u00f3mica, el cambio clim\u00e1tico, la corrupci\u00f3n o la agresi\u00f3n militar ilegal en Irak y otros pa\u00edses han quedado abundantemente expuestas ante la opini\u00f3n p\u00fablica en los \u00faltimos a\u00f1os. Ahora sabemos adem\u00e1s, gracias a los papeles de Wikileaks, que todos ellos son conscientes de su desgraciada falibilidad, y que s\u00f3lo la inercia de las maquinarias oficiales y el poder de mantener los secretos les evitan tener que rendir cuentas ante los ciudadanos, raz\u00f3n \u00faltima en una democracia.<\/p>\n<p>Ese poder inmenso, el de evitar que la verdad aflore, el de mantener secretos los secretos, es el que ahora, siquiera de forma parcial, limitada, aleatoria han venido a quebrar las revelaciones que nos ocupan.<\/p>\n<p>Comprendo bien que, ante semejante destrozo en sus reputaciones, tanto para el Gobierno de Estados Unidos como, en un tono menor, para sus aliados occidentales resulte irresistible <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/EE\/UU\/acusara\/Julian\/Assange\/espionaje\/abogados\/elpepuint\/20101211elpepiint_7\/Tes\" target=\"_blank\">centrar la culpa en Julian Asssange<\/a>. Ah\u00ed creen tener un blanco f\u00e1cil. \u00bfCu\u00e1les son sus motivaciones? \u00bfQu\u00e9 inconfesables procedimientos emplea? \u00bfPor qu\u00e9 y bajo qu\u00e9 condiciones cinco grandes medios de prestigio internacional accedieron a colaborar con \u00e9l y con su organizaci\u00f3n? No son preguntas il\u00edcitas, naturalmente, y han sido contestadas a satisfacci\u00f3n en los \u00faltimos d\u00edas por los directores de los cinco peri\u00f3dicos que hemos llevado adelante este proyecto, pese a que el martilleo oficial -o peor a\u00fan, el martilleo sicario que se embosca en ciertos peri\u00f3dicos y televisiones- insista una y otra vez en lo contrario.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>5. Assange y los procedimientos<\/strong>. Aunque el director adjunto de EL PA\u00cdS, Vicente Jim\u00e9nez, y el subdirector Jan Mart\u00ednez Ahrens mantuvieron varias reuniones con \u00e9l en Suiza, yo s\u00f3lo conozco a Assange de un encuentro en persona en Londres que se alarg\u00f3 muchas horas y del par de conversaciones telef\u00f3nicas que he relatado al inicio de este texto. Insuficiente desde luego para que pretendiera esbozar aqu\u00ed un perfil con el imprescindible rigor period\u00edstico. Pero s\u00ed bastante para dar testimonio de que lo \u00fanico que se discuti\u00f3 en todos los encuentros fue la conveniencia de acordar un calendario com\u00fan de publicaci\u00f3n y la exigencia de proteger nombres, fuentes o datos que pudiesen poner en riesgo la vida de personas en pa\u00edses en los que la pena de muerte sigue vigente, o en los que no rige el Estado de derecho como se disfruta en Occidente.<\/p>\n<p>Ni hubo petici\u00f3n de contraprestaci\u00f3n econ\u00f3mica alguna por su parte ni EL PA\u00cdS la hubiese aceptado. Los papeles, en s\u00ed, ofrecen una fiabilidad fuera de todo cuestionamiento y nadie, ni siquiera en las filas de los adversarios de su publicaci\u00f3n, empezando por la Administraci\u00f3n estadounidense, ha dudado de su autenticidad.<\/p>\n<p>Tanta obcecaci\u00f3n por centrar la atenci\u00f3n en Assange y sus m\u00e9todos, tanto inter\u00e9s por escrutar sus motivaciones, tantas maniobras por destruir su reputaci\u00f3n personal contrastan sin embargo con la colosal falta de respeto, cuando menos, que los diplom\u00e1ticos estadounidenses muestran hacia las legislaciones, las normas y los procedimientos de los pa\u00edses en los que ejercen su oficio, empezando por Espa\u00f1a, a juzgar por los cables publicados.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante de las revelaciones de Wikileaks son sin duda alguna las propias revelaciones, pese a que gran parte de la cobertura medi\u00e1tica sobre Assange haya preferido hurgar en los supuestos pactos inconfesables con los peri\u00f3dicos que hemos difundido las informaciones, en la financiaci\u00f3n de su organizaci\u00f3n, en su pretendida opacidad o en <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/fundador\/Wikileaks\/queda\/libertad\/pagar\/fianza\/elpepuint\/20101216elpepuint_10\/Tes\" target=\"_blank\">unas acusaciones de agresi\u00f3n sexual<\/a> cuya endeblez, a expensas de lo que finalmente determine la justicia sueca si se produce la extradici\u00f3n, no deja de resultar inquietante.<\/p>\n<p>Y pese al <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Cambio\/periodismo\/elpepuint\/20101214elpepuint_27\/Tes\" target=\"_blank\">fascinante debate que se ha abierto sobre el futuro del periodismo<\/a> y las nuevas tecnolog\u00edas en la era de Wikileaks, tampoco deber\u00eda \u00e9ste centrar ahora todo el inter\u00e9s de los periodistas. Resulta de todo punto imprescindible insistir por ello en que nos encontramos ante noticias de cuya importancia solo fingen dudar aquellos interesados en ocultar los da\u00f1os que han causado en nuestras democracias.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que determinen las leyes, despu\u00e9s de quince d\u00edas de revelaciones ha quedado meridianamente claro que la Embajada de Estados Unidos en Madrid presion\u00f3, conspir\u00f3 e hizo lo posible y lo imposible para lograr aquello que, en p\u00fablico, ning\u00fan embajador se hubiese atrevido ni siquiera a sugerir, no digamos ya exigir.<\/p>\n<p>Todos los casos son graves, y no es cuesti\u00f3n aqu\u00ed y ahora de extenderse en cada uno de ellos. Pero a ning\u00fan observador atento se le escapa que las maniobras para conseguir <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/espana\/EE\/UU\/maniobro\/Audiencia\/Nacional\/frenar\/casos\/elpepuesp\/20101130elpepunac_1\/Tes\" target=\"_blank\">el archivo de los tres casos en la Audiencia Nacional<\/a> que de una manera u otra afectaban a Estados Unidos, as\u00ed como las gestiones para forzar a bancos y empresas espa\u00f1olas a abandonar los negocios que de acuerdo con la legislaci\u00f3n internacional realizaban en Ir\u00e1n comparten una misma caracter\u00edstica: el desprecio por la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola, y aun por la internacional.<\/p>\n<p>Que los jueces espa\u00f1oles sean ferozmente independientes, como record\u00f3 a la embajada en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el fiscal general o alg\u00fan ministro, o que ninguno de los bancos u empresas con transacciones en Ir\u00e1n violase ninguna norma, no ya espa\u00f1ola, sino tampoco de rango internacional, no fue \u00f3bice para el ejercicio de las presiones m\u00e1s obscenas, de las que hemos publicado hasta los \u00faltimos detalles.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>6. Los da\u00f1os morales<\/strong>. Desconozco de qui\u00e9n parti\u00f3 la orden. No s\u00e9 si se trat\u00f3 de una directiva recibida de Washington o fue producto del esp\u00edritu emprendedor del propio jefe de la legaci\u00f3n. Pero la determinaci\u00f3n en ambos asuntos, por lo que conocemos del relato detallado de los hechos, fue rotunda: cerrar los casos de la Audiencia Nacional a como diese lugar e impedir los negocios con Ir\u00e1n de firmas espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>No se dud\u00f3 para ello en emplear cualquier m\u00e9todo, sin reparar en los costes. Y los costes fueron altos. A expensas de que se haya podido cometer alg\u00fan delito tipificado en el C\u00f3digo Penal que convendr\u00eda aclarar debidamente, del embrollo en la Audiencia Nacional qued\u00f3 en la retina de los espa\u00f1oles la excesiva promiscuidad con la embajada de ministros y fiscales, la sensaci\u00f3n de un doble discurso, de una doble moral, de un paisaje demoledor para la salud democr\u00e1tica de este pa\u00eds.<\/p>\n<p>De forma similar, los diplom\u00e1ticos estadounidenses en Berl\u00edn advirtieron al Ejecutivo alem\u00e1n de las graves consecuencias de proseguir con el procedimiento legal contra <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/internacional\/Presion\/Berlin\/cerrar\/caso\/El-Masri\/elpepiint\/20101210elpepiint_7\/Tes\" target=\"_blank\">los agentes de la CIA acusados de secuestrar a Khaled El-Masri<\/a>, ciudadano germano, y trasladarlo a Afganist\u00e1n para ser interrogado bajo tortura. El-Masri fue posteriormente abandonado en Albania toda vez que los agentes descubrieron que hab\u00edan secuestrado a la persona equivocada. El secuestro y la tortura son delitos graves. Ning\u00fan Gobierno, tampoco el de Estados Unidos, deber\u00eda contemplarlos con la indulgencia que transpiran los documentos secretos. Presionar a un Gobierno aliado para evitar que los acusados sean investigados resulta inaceptable y, francamente, encaja con dificultad con la idea de que los papeles de Wikileaks muestran tan solo a diplom\u00e1ticos estadounidenses haciendo mal que bien su trabajo.<\/p>\n<p>Otro tanto cabr\u00eda predicar del caso de las empresas y bancos espa\u00f1oles en Ir\u00e1n. Para clausurar sus magros negocios en el pa\u00eds de los ayatol\u00e1s y sus min\u00fasculas oficinas de representaci\u00f3n, <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/espana\/EE\/UU\/forzo\/bancos\/empresas\/espanoles\/dejasen\/Iran\/elpepuesp\/20101211elpepunac_23\/Tes\" target=\"_blank\">en el caso de los bancos, se recurri\u00f3 a conseguir informaci\u00f3n del Banco de Espa\u00f1a<\/a> que el mismo subgobernador, a la saz\u00f3n Jos\u00e9 Vi\u00f1als, se encarg\u00f3 de recabar y hacer llegar a la Embajada. Le\u00ed con inter\u00e9s las explicaciones de los portavoces del banco central. A m\u00ed no me tranquilizaron. Y puedo imaginarme que la misma sensaci\u00f3n que tuve de que la Embajada estadounidense dispone de un poder excesivo sobre los principales organismos de este pa\u00eds la habr\u00e1n compartido muchos ciudadanos, conscientes de la importancia de la independencia y la dignidad de las instituciones en una sociedad democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>La distancia entre los objetivos y los medios empleados para conseguirlos resulta por ello de una desproporci\u00f3n devastadora. El <em>caso Couso<\/em> sigue abierto, un desarrollo que en \u00faltima instancia honra y salva al sistema judicial espa\u00f1ol. Los raqu\u00edticos intercambios comerciales y financieros de las empresas y bancos espa\u00f1oles afectados de poco serv\u00edan para avanzar la causa de los ayatol\u00e1s, ciertamente inquietante por lo dem\u00e1s. Pero a cambio de lograr tan escu\u00e1lido resultado no se dud\u00f3 en violar todos los procedimientos. Una democracia se compone de los m\u00e1s diversos elementos, instituciones y normativas: elecciones con regularidad, jueces independientes y prensa libre, entre muchos otros. En la base se encuentran los procedimientos. Cuando se atropellan estos \u00faltimos, se pone en riesgo todo lo anterior.<\/p>\n<p>Eso es lo que, en \u00faltima instancia, muestran los papeles de Wikileaks: un desprecio constante por los procedimientos incompatible no solo con el funcionamiento de las instituciones de un pa\u00eds sino tambi\u00e9n, o especialmente, con la mejor tradici\u00f3n legal y democr\u00e1tica de Estados Unidos. De paso, en su destrozo, da\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 de cualquier reparaci\u00f3n posible la imagen de tantos Gobiernos que muestran, a la luz de lo revelado hasta ahora, una necesidad de acomodo y una triste desnudez moral que resulta pat\u00e9tica a ojos de los ciudadanos.<\/p>\n<p>Es de justicia aceptar que existe una distinci\u00f3n fundamental entre el Gobierno elegido por los ciudadanos de un pa\u00eds, temporal siempre en su ejercicio del poder, y el aparato militar, burocr\u00e1tico o diplom\u00e1tico en el que aquel se sostiene, pero al que no siempre controla, o lo hace de forma superficial, que en numerosas ocasiones funciona al margen y casi siempre con un deficiente grado de rendici\u00f3n de responsabilidades. Esta idea antigua, formulada hace ya cien a\u00f1os por Theodore Roosevelt en su plataforma progresista de 1912, es lo que las revelaciones contenidas en los papeles filtrados vienen tristemente a certificar.<\/p>\n<p>No digo que Obama o Clinton no deban ofrecer explicaciones. Me limito a constatar que casi todo lo que hemos conocido por los cables tuvo lugar al margen e independientemente de qui\u00e9n ocupaba la c\u00fapula del poder en Washington. Que con seguridad suced\u00eda de forma similar antes de tomar posesi\u00f3n la actual Administraci\u00f3n dem\u00f3crata y con probabilidad seguir\u00e1 sucediendo cuando \u00e9sta haya abandonado la Casa Blanca.<\/p>\n<p>\u00bb <strong>7. Las obligaciones de los peri\u00f3dicos<\/strong>. <a href=\"http:\/\/www.guardian.co.uk\/commentisfree\/2010\/nov\/28\/us-embassy-cables-wikileaks\" target=\"_blank\">El poder detesta la verdad revelada, escrib\u00eda sir Simon Jenkins en <em>The Guardian<\/em><\/a> a prop\u00f3sito de Wikileaks. Yo a\u00f1adir\u00eda que, sobre todo, el poder teme la verdad cuando la verdad no coincide con su discurso. Aquel viernes en que recib\u00ed la primera llamada telef\u00f3nica de Assange supe de inmediato que EL PA\u00cdS ten\u00eda entre manos una gran historia, y que nuestro deber era publicarla.<\/p>\n<p>Vinieron luego las conversaciones con el resto de diarios, la evaluaci\u00f3n de los pros y los contras, el cuidadoso sopesar de las consecuencias, los d\u00edas y las noches y de nuevo los d\u00edas de cavilaciones. Pero hubo algo que nunca, nadie de los que participamos en todo el proceso puso jam\u00e1s en duda: lo verdaderamente responsable, lo legal y lo importante para las sociedades democr\u00e1ticas a las que nos dirigimos -y con cuyo impulso y progreso nos sentimos comprometidos- era dar a conocer la historia. Revelar lo oculto constituye la piedra de toque definitiva del periodismo comprometido, y nuestra <em>raison d&#39;\u00eatre<\/em> \u00faltima.<\/p>\n<p>Publicar informaciones confidenciales, reservadas o cuyas consecuencias pol\u00edticas, econ\u00f3micas o sociales exceden de lo com\u00fan plantea siempre un dilema, sobre todo si se trata de documentos de los que los Gobiernos puedan aducir, con raz\u00f3n o sin ella, que amenazan la seguridad nacional o la vida de determinadas personas. Dar a conocer esas informaciones pone a prueba algunos l\u00edmites morales. Por supuesto, tambi\u00e9n tantea los contornos de determinadas normas legales. A veces puede ser irresponsable. Y siempre resulta inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>Los papeles del Departamento de Estado no han sido una excepci\u00f3n. Y en verdad no suelen darse tantas: en mis casi cinco a\u00f1os como director de este peri\u00f3dico la situaci\u00f3n no se ha producido en m\u00e1s de una decena de ocasiones. Puedo entender las objeciones oficiales a hacer p\u00fablicos ciertos detalles, operaciones a\u00fan en marcha, nombres o lugares por el alto riesgo que su publicaci\u00f3n comporta. A evitarlo los periodistas de EL PA\u00cdS han aplicado toda su capacidad profesional, que es mucha, as\u00ed como a proveer del contexto necesario una informaci\u00f3n que de por s\u00ed puede resultar prolija en exceso y dif\u00edcil de seguir en todas sus consecuencias.<\/p>\n<p>No comparto, naturalmente, otras objeciones. Sobre todo aquellas que persiguen mantener ocultos hechos que no ponen en riesgo m\u00e1s que la carrera pol\u00edtica o la estatura moral de quien ha emitido opiniones francas, en demasiadas ocasiones contrarias a aquellas que sostiene en p\u00fablico, en el convencimiento de que su doble juego no corr\u00eda riesgo alguno de acabar en las primeras p\u00e1ginas de cinco peri\u00f3dicos de alcance internacional.<\/p>\n<p>Soy consciente de que publicar esta informaci\u00f3n pese a las objeciones de los Gobiernos supuso correr determinados riesgos. Pero tambi\u00e9n s\u00e9 que nos resultaba de todo punto impensable escamotear a los lectores de EL PA\u00cdS, a ambos lados del Atl\u00e1ntico, el relato detallado de lo que nuestros Gobiernos, as\u00ed como el de Estados Unidos, hacen en nombre suyo, en el convencimiento de que, finalmente, la informaci\u00f3n redundar\u00e1 siempre en un ciudadano m\u00e1s comprometido con la democracia.<\/p>\n<p>Es tarea de los Gobiernos, no de la prensa, mantener los secretos mientras puedan, y no ser\u00e9 yo quien discuta su derecho, ciertamente leg\u00edtimo, a hacerlo as\u00ed siempre que ello no encubra hechos dolosos o enga\u00f1os a los ciudadanos.<\/p>\n<p>Pero el principal de los deberes de un diario consiste en publicar aquello que haya averiguado, y en buscar las noticias all\u00e1 donde las pueda conseguir. Como dije ya en un chat con los lectores de EL PA\u00cdS, los peri\u00f3dicos tenemos muchas obligaciones en una sociedad democr\u00e1tica: la responsabilidad, la veracidad, el equilibrio y el compromiso con los ciudadanos. Entre ellas no se encuentra la de proteger a los Gobiernos, y al poder en general, de revelaciones embarazosas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El inter\u00e9s por los papeles de WikiLeaks se explica porque revelan como nunca antes hasta qu\u00e9 grado los pol\u00edticos de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos JAVIER MORENO &#0160;(Publicado en El Pa\u00eds, aqu\u00ed) El inter\u00e9s global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una raz\u00f3n muy simple, pero al mismo tiempo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[2,10,16,21],"tags":[],"class_list":["post-4741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-comunicacion","category-politica","category-tic-y-sociedad-del-conocimiento"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El inter\u00e9s por los papeles de WikiLeaks se explica porque revelan como nunca antes hasta qu\u00e9 grado los pol\u00edticos de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos JAVIER MORENO &#160;(Publicado en El Pa\u00eds, aqu\u00ed) El inter\u00e9s global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una raz\u00f3n muy simple, pero al mismo tiempo...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia de Cuenca\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-12-19T19:49:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin6567\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin6567\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741\"},\"author\":{\"name\":\"admin6567\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd\"},\"headline\":\"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno)\",\"datePublished\":\"2010-12-19T19:49:44+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741\"},\"wordCount\":4970,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.elpais.com\\\/recorte\\\/20101219elpepuint_4\\\/SCO250\\\/Ies\\\/Espionaje_ONU.jpg\",\"articleSection\":[\"Actualidad\",\"Comunicaci\u00f3n\",\"Pol\u00edtica\",\"TIC y Sociedad del Conocimiento\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741\",\"name\":\"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.elpais.com\\\/recorte\\\/20101219elpepuint_4\\\/SCO250\\\/Ies\\\/Espionaje_ONU.jpg\",\"datePublished\":\"2010-12-19T19:49:44+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#primaryimage\",\"url\":\"http:\\\/\\\/www.elpais.com\\\/recorte\\\/20101219elpepuint_4\\\/SCO250\\\/Ies\\\/Espionaje_ONU.jpg\",\"contentUrl\":\"http:\\\/\\\/www.elpais.com\\\/recorte\\\/20101219elpepuint_4\\\/SCO250\\\/Ies\\\/Espionaje_ONU.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?p=4741#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia de Cuenca\",\"description\":\"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f\",\"name\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\",\"width\":250,\"height\":250,\"caption\":\"Juan Andr\u00e9s Buedo\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/09\\\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd\",\"name\":\"admin6567\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin6567\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadecuenca.es\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca","og_description":"El inter\u00e9s por los papeles de WikiLeaks se explica porque revelan como nunca antes hasta qu\u00e9 grado los pol\u00edticos de Occidente han estado enga\u00f1ando a sus ciudadanos JAVIER MORENO &#0160;(Publicado en El Pa\u00eds, aqu\u00ed) El inter\u00e9s global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una raz\u00f3n muy simple, pero al mismo tiempo...","og_url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741","og_site_name":"La Vanguardia de Cuenca","article_published_time":"2010-12-19T19:49:44+00:00","og_image":[{"url":"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"admin6567","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin6567","Tiempo de lectura":"25 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741"},"author":{"name":"admin6567","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd"},"headline":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno)","datePublished":"2010-12-19T19:49:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741"},"wordCount":4970,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg","articleSection":["Actualidad","Comunicaci\u00f3n","Pol\u00edtica","TIC y Sociedad del Conocimiento"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741","name":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno) - La Vanguardia de Cuenca","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg","datePublished":"2010-12-19T19:49:44+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#primaryimage","url":"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg","contentUrl":"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101219elpepuint_4\/SCO250\/Ies\/Espionaje_ONU.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=4741#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Lo que de verdad ocultan los Gobiernos (por Javier Moreno)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/","name":"La Vanguardia de Cuenca","description":"Intereses: comunicaci\u00f3n y actualidad en general, weblogs, sociedad, pol\u00edtica","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/efd3b99fe10ec3fad96a88f3ae7d092f","name":"Juan Andr\u00e9s Buedo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg","width":250,"height":250,"caption":"Juan Andr\u00e9s Buedo"},"logo":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6a00d8341c734753ef0278801a3634200d-250si.jpg"},"sameAs":["https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/#\/schema\/person\/533d101fbc2a9ecf6af26aeddcaf1abd","name":"admin6567","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/79503df8b75d394ce1e22cb5293c3e8fee42d212f6de88e2d65bfaa128f73542?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin6567"},"sameAs":["http:\/\/lavanguardiadecuenca.es"],"url":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}