{"id":3673,"date":"2012-01-22T15:09:37","date_gmt":"2012-01-22T15:09:37","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=3673"},"modified":"2012-01-22T15:09:37","modified_gmt":"2012-01-22T15:09:37","slug":"los-suenos-de-baltasar-por-pedro-j-ramirez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=3673","title":{"rendered":"Los sue\u00f1os de Baltasar (por Pedro J. Ram\u00edrez)"},"content":{"rendered":"<p>CARTA DEL DIRECTOR \/ PEDRO J. RAM\u00cdREZ<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/diario\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" border=\"0\" height=\"52\" src=\"http:\/\/estaticos01.cache.el-mundo.net\/papel\/imagenes\/v2.0\/logoverde.gif\" width=\"390\" \/><\/a><\/p>\n<li>(Publicado en <em>e-pesimo Auxiliar 1<\/em>, <a href=\"http:\/\/e-pesimo.blogspot.com\/2012\/01\/carta-del-director-pedro-j-ramirez-los_22.html\" target=\"_self\">aqu\u00ed<\/a>)<\/li>\n<p><a href=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-S4_WYFfmKPw\/TxuseJTFqgI\/AAAAAAAAALQ\/hsRQLMUixgo\/s1600\/00+CD20120122PJ.jpg\" style=\"margin-bottom: 1em; float: left; clear: left; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"San Sebasti\u00e1n, capital de la indignaci\u00f3n\" border=\"1\" height=\"710\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-S4_WYFfmKPw\/TxuseJTFqgI\/AAAAAAAAALQ\/hsRQLMUixgo\/s1600\/00+CD20120122PJ.jpg\" style=\"width: 442px; height: 714px;\" width=\"716\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 G\u00f3mez Berm\u00fadez al ver a Garz\u00f3n en el banquillo? Antes de contestar esta pregunta, planteada el otro d\u00eda por un amigo tuitero, \u00abhe querido advertirte -lector-, en la primera hoja, que este papel es s\u00f3lo una reprensi\u00f3n de malos ministros de Justicia, guardando el decoro que se debe a muchos que hay loables por virtud y nobleza\u00bb.<\/p>\n<p>Son palabras de Quevedo al introducir el segundo de sus Sue\u00f1os que al principio se titul\u00f3 El alguacil endemoniado, para hacerse luego m\u00e1s sutil y pol\u00edticamente correcto como El alguacil alguacilado y alcanzar esta semana la gloria de todo buen reestreno como El Garz\u00f3n garzoneado.<\/p>\n<p>El juego de palabras responde a que, aprovechando un caso de posesi\u00f3n diab\u00f3lica, Quevedo esboza la pr\u00e1ctica equivalencia entre demonios y alguaciles de Justicia. \u00abEllos han menester que haya vicios y pecados en el mundo para su sustento y nosotros para nuestra compa\u00f1\u00eda\u00bb, alega el esp\u00edritu maligno. Por eso advierte que est\u00e1 alojado \u00abpor fuerza y de mala gana\u00bb en el cuerpo del funcionario: \u00abDeb\u00e9is llamarme a mi demonio enalguacilado y no a este alguacil endemoniado\u00bb.<\/p>\n<p>Al margen de que el diablo debi\u00f3 hablar con una voz ronca, fruto de la psicofon\u00eda, similar a la que hemos o\u00eddo brotar esta semana de las entra\u00f1as del otrora juez estrella, lo que de verdad viene al caso, lo que frenar\u00e1 en seco cualquier acusaci\u00f3n de manipular como testigo de cargo al padre de nuestra s\u00e1tira, llega cuando durante el consiguiente interrogatorio el exorcista pregunta si hay jueces en el infierno. \u00ab\u00a1Pues no!\u00bb, responde rotundo el demonio. \u00abLos jueces son nuestros faisanes, nuestros platos regalados y la simiente que m\u00e1s provecho y fruto nos da a los diablos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1\u00abNuestros faisanes\u00bb! Poco pod\u00eda imaginar Quevedo que estaba evocando con cuatro siglos de adelanto la denominaci\u00f3n y met\u00e1fora que sirve de puente entre los dos hombres de toga m\u00e1s da\u00f1inos de la Espa\u00f1a democr\u00e1tica. Garz\u00f3n encerr\u00f3 el caso Fais\u00e1n en un caj\u00f3n y, cuando el juez Ruz se atrevi\u00f3 a entreabrirlo, Berm\u00fadez organiz\u00f3 una contundente maniobra para pillarle los dedos: \u00a1zas!, pleno de la sala que te cri\u00f3. Sin la colaboraci\u00f3n de ambos, Rubalcaba no podr\u00eda optar ahora al liderazgo del PSOE para curar su s\u00edndrome de abstinencia del poder.<\/p>\n<p>Ya en el Siglo de Oro el fais\u00e1n era ejemplo de manjar exquisito o \u00abregalado\u00bb. Al representarlos as\u00ed, Quevedo ve\u00eda a los jueces como una casta privilegiada e intocable. Por eso hac\u00eda decir al diablo que le resultaban m\u00e1s \u00fatiles esparciendo la corrupci\u00f3n en la tierra que pagando por ella en el infierno: \u00abDe cada juez que sembramos cogemos seis procuradores, dos relatores, cuatro escribanos, cinco letrados y cinco mil negociantes\u00bb.<\/p>\n<p>A la multiplicaci\u00f3n por el ejemplo: si quien tiene que aplicar la ley empieza por incumplirla en pos de gloria y dinero, \u00bfc\u00f3mo no van a seguirle en tropel los polic\u00edas a sus \u00f3rdenes o los financieros y empresarios que, a cambio de pasar por caja, pueden esperar un trato favorable en sus pleitos presentes o futuros?<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n con el demonio que posee al alguacil alcanza su punto \u00e1lgido cuando el exorcista le espeta con indignaci\u00f3n: \u00ab\u00bfTambi\u00e9n querr\u00e1s decir que no hay justicia en la Tierra\u2026?\u00bb A lo que el diablo replica rotundo, apoy\u00e1ndose en un episodio de la mitolog\u00eda cl\u00e1sica glosado por Ovidio: \u00ab\u00a1Y c\u00f3mo que no hay justicia! \u00bfPues no has sabido lo de Astrea, que es la justicia, cuando huyendo de la tierra se subi\u00f3 al cielo?\u00bb.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n el demonio cuenta c\u00f3mo \u00abvinieron la Verdad y la Justicia a la Tierra; la una no hall\u00f3 comodidad por desnuda, ni la otra por rigurosa\u00bb. \u00bfNo es esa misma la sensaci\u00f3n que tenemos hoy si nos fijamos en muchos de los grandes asuntos que han llegado a los tribunales, desde los GAL y el 11-M a los asesinatos de Roc\u00edo y Marta, y han quedado zanjados con sentencias que ni aclaran lo ocurrido ni castigan a la mayor parte de los culpables?<\/p>\n<p>El destino que da Quevedo a esas dos frustradas compa\u00f1eras de viaje no puede ser m\u00e1s contempor\u00e1neo: \u00abAnduvieron mucho tiempo ans\u00ed, hasta que la Verdad, de puro necesitada, asent\u00f3 con un mudo. La Justicia, desacomodada, anduvo por la tierra rogando a todos, y, viendo que no hac\u00edan caso della y que le usurpaban su nombre para honrar tiran\u00edas, determin\u00f3 volverse huyendo al cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Genial iron\u00eda la de la Verdad realquil\u00e1ndose en casa de un mudo y aceptando as\u00ed el silencio de la censura. En tiempos de Quevedo hasta escribir entre l\u00edneas era peligroso y hoy en d\u00eda se intenta acallar al discrepante, al que advierte que dos y dos no suman cinco, al que pone en evidencia que un asesinato como \u00e9se no pudo cometerlo un solo condenado o no digamos al que se\u00f1ala que todo indica que hay un inocente sentenciado a 40.000 a\u00f1os como chivo expiatorio de la impericia, la conveniencia y la ambici\u00f3n. Y lo peor del caso es que abundan quienes, como los miembros de aquella secta helenjamesiana que John Irving invent\u00f3 en El mundo seg\u00fan Garp, tratan de imponer el silencio a trav\u00e9s de la mutilaci\u00f3n, cortando todas las lenguas posibles para que no quede otro sonido sino el can\u00f3nico.<\/p>\n<p>En cuanto al destino de la Justicia, tras todos esos servicios a las m\u00e1s diversas \u00abtiran\u00edas\u00bb -y una de las peores puede ser, como bien apunt\u00f3 el abogado Chocl\u00e1n, la del propio instructor que se erige en Deus ex machina-, Quevedo a\u00f1ade que \u00absubi\u00f3se al cielo y apenas dej\u00f3 ac\u00e1 pisadas\u00bb. Seg\u00fan ese segundo Sue\u00f1o, los magistrados de su tiempo no encarnaban sino un mero remedo de aquel bien superior, ya inaccesible. \u00abLos hombres bautizaron con su nombre algunas varas\u2026 y ac\u00e1 s\u00f3lo tienen nombre de justicia ellas y los que las traen\u00bb. Y para que no quede duda de cu\u00e1l es su apreciaci\u00f3n del gremio judicial a\u00f1ade: \u00abHay muchos destos en quienes la vara hurta m\u00e1s que el ladr\u00f3n con ganz\u00faa y llave falsa y escala\u00bb. \u00bfEstar\u00eda presintiendo proyectos como la colecta a las empresas del Ibex con motivo de los cursos de la Universidad de Nueva York?<\/p>\n<p>Lo que tal vez para Quevedo fuera s\u00f3lo burladero y cl\u00e1usula de estilo es hoy reconocimiento obligado, pues la realidad demuestra que entre los jueces espa\u00f1oles hay \u00abmuchos loables por virtud y nobleza\u00bb. Pero las excepciones a esa norma se vuelven doblemente repudiables cuando se trata de magistrados que utilizan plataformas de poder jurisdiccional con amplia proyecci\u00f3n p\u00fablica -o s\u00e9ase la Audiencia Nacional- para sus fines personales, calibrando s\u00f3lo la correlaci\u00f3n de fuerzas en el CGPJ, el dial y el mando a distancia a la hora de dar gato por liebre sin el menor escr\u00fapulo.<\/p>\n<p>Esta misma semana hemos sabido en qu\u00e9 consisti\u00f3 el \u00absuministro\u00bb de las tarjetas de m\u00f3viles que, junto al testimonio probablemente falso de las dos amigas rumanas, sustent\u00f3 la condena de Berm\u00fadez a Zougam: seg\u00fan declar\u00f3 a EL MUNDO, su socio, Mohammed Bekkali, las vendi\u00f3 a 9 euros la pieza a trav\u00e9s del mostrador. Como dec\u00eda otro amigo tuitero, \u00bfser\u00eda motivo para condenar a Isidoro Alv\u00e1rez que se hubieran vendido en El Corte Ingl\u00e9s? Aunque la impostura siga perpetu\u00e1ndose a costa de que alguien que no lo merece se pudra entre rejas, es motivo de esperanza que cuando las barbas de Garz\u00f3n vea pelar, Berm\u00fadez tenga que poner las suyas a remojar.<\/p>\n<p>De nada debe protegernos tanto la Justicia como de la utilizaci\u00f3n bastarda de las buenas intenciones. Claro, la opini\u00f3n p\u00fablica necesitaba condenas por el 11-M y pruebas contra los corruptos de la G\u00fcrtel; y estaba propensa a colmar de honores, condecoraciones, premios literarios y circuitos de conferencias bien remuneradas a los ju<br \/>\neces que se las proporcionaran. Con recompensas tan faisanescas y fines tan encomiables, no era propio de superhombres como ellos eludir la tentaci\u00f3n por un qu\u00edtame all\u00e1 esos medios.<\/p>\n<p>Por eso hay tanta justicia po\u00e9tica en el hecho de que Garz\u00f3n haya tenido que escuchar el reproche de pretender acogerse a la \u00abraz\u00f3n de Estado\u00bb en el mismo banquillo de la misma sala al que en su d\u00eda \u00e9l envi\u00f3 a Barrionuevo, Vera y dem\u00e1s ap\u00f3stoles de esa aberraci\u00f3n durante los a\u00f1os de la guerra sucia. De hecho, la misma pobre excusa invocada ahora -las escuchas ilegales eran \u00abla \u00fanica medida posible\u00bb- estuvo en el \u00e1nimo de Gonz\u00e1lez y su equipo al autorizar los cr\u00edmenes y secuestros de los GAL.<\/p>\n<p>Garz\u00f3n se ha comportado durante la vista oral con el mismo aire entre compungido y desafiante de quien se siente v\u00edctima de una conjura pol\u00edtica con que se comportaron los art\u00edfices del terrorismo antiterrorista que \u00e9l persigui\u00f3. Salvando las distancias entre unos hechos y otros, centr\u00e1ndonos exclusivamente en la perversi\u00f3n de la dial\u00e9ctica, esa insistencia suya en lo mucho que vel\u00f3 por el derecho de defensa -despu\u00e9s de vulnerarlo con contumacia- no puede por menos que recordar aquella salida de Ibarra seg\u00fan la cual Marey estaba vivo porque Barrionuevo y Vera eran \u00abbuenas personas\u00bb.<\/p>\n<p>A\u00fan pueden establecerse m\u00e1s similitudes con el juicio contra Marat que con tanto detalle describo en El Primer Naufragio. La santificaci\u00f3n del acusado por parte de la prensa af\u00edn nada ha tenido que envidiar a la que diarios como Le P\u00e8re Duchesne o Le Publiciste de la Republique -editado por el propio Marat- realizaron respecto al llamado Ami du Peuple. Aunque Pilar Bardem, Llamazares y compa\u00f1\u00eda no pudieran entrar en la sala, Garz\u00f3n debi\u00f3 de tener al llegar a la plaza de las Salesas la misma sensaci\u00f3n de \u00abestar en familia\u00bb que embarg\u00f3 a Marat al comparecer ante el Tribunal Revolucionario arropado por los sans culottes m\u00e1s radicales y activos de las secciones de Par\u00eds.<\/p>\n<p>La presencia entre la claque de Garz\u00f3n de un pu\u00f1ado de jueces y fiscales de la Audiencia Nacional equivale a la de aquellos polic\u00edas y altos cargos municipales que acompa\u00f1aron devotamente a Marat, contribuyendo a intimidar a sus jueces. Y tambi\u00e9n la indulgencia del fiscal, en pago por los servicios prestados por Garz\u00f3n al Gobierno de Zapatero, recuerda la del Acusador P\u00fablico Fouquier-Tinville, tan fiero e implacable con el resto de los justiciables -o, para ser m\u00e1s precisos, ajusticiables- y tan manso e indulgente con Marat.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar por todo ello que Garz\u00f3n haya podido so\u00f1ar estos d\u00edas con ser conducido en triunfo hasta la sede de su antiguo juzgado, al otro lado de la plaza de las Salesas, como Marat lo fue a trav\u00e9s de la calle Saint-Honor\u00e9 por la turba enfervorecida que le repuso en su esca\u00f1o de la Convenci\u00f3n cuando qued\u00f3 absuelto en la tarde del 24 de abril de 1793.<\/p>\n<p>Tres diferencias esenciales juegan sin embargo en su contra: el veredicto no lo emitir\u00e1 un jurado popular nutrido por sus propios partidarios; los siete magistrados del Supremo que han formado sala tras los descartes de las recusaciones son mucho m\u00e1s competentes que el juez de paz, el agricultor y el ca\u00f1onero que integraron el tribunal contra el Ami du Peuple; y, sobre todo, el antecedente de las consecuencias que para la balbuceante Rep\u00fablica tuvo el llamado \u00abtriunfo de Marat\u00bb permite colegir las que para nuestro Estado de Derecho tendr\u00eda un homologable \u00abtriunfo de Garz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La magnitud del envite ya se percibi\u00f3 de hecho cuando, en vez de ofrecerle un mullido sill\u00f3n especial como hizo el presidente Montan\u00e9 con Marat, el progresista Joaqu\u00edn Gim\u00e9nez oblig\u00f3 a Garz\u00f3n a quitarse la toga para sentarse en el banquillo y ser interrogado como un acusado m\u00e1s. A partir de ah\u00ed parece recomendable que vuelva a so\u00f1ar con la mano que anuncia la ca\u00edda de Babilonia en la pared, en pleno fest\u00edn del rey Baltasar.<\/p>\n<p>pedroj.ramirez@elmundo.es<\/p>\n<p>Siga todos los d\u00edas el Twitter del director de EL MUNDO en: twitter.com\/pedroj_ramirez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARTA DEL DIRECTOR \/ PEDRO J. RAM\u00cdREZ (Publicado en e-pesimo Auxiliar 1, aqu\u00ed) \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 G\u00f3mez Berm\u00fadez al ver a Garz\u00f3n en el banquillo? 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