{"id":3466,"date":"2012-04-01T12:22:00","date_gmt":"2012-04-01T12:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=3466"},"modified":"2012-04-01T12:22:00","modified_gmt":"2012-04-01T12:22:00","slug":"es-sostenible-nuestra-democracia-por-pedro-j-ramirez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=3466","title":{"rendered":"\u00bfEs sostenible nuestra democracia? (por Pedro J. Ram\u00edrez)"},"content":{"rendered":"<p>(Publicado en <em>El Mundo-Reggio\u00b4s<\/em>, <a href=\"http:\/\/elcomentario.tv\/reggio\/%c2%bfes-sostenible-nuestra-democracia-de-pedro-j-ramirez-en-el-mundo\/01\/04\/2012\/\" target=\"_self\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<p><strong>OPINI\u00d3N: CARTA DEL DIRECTOR<\/strong><\/p>\n<p>Cuando el Conde Duque de Olivares ascendi\u00f3 al poder en 1622 como valido de Felipe IV la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola afrontaba una doble crisis de car\u00e1cter fiscal y territorial. Las arcas de la Hacienda Real estaban exhaustas y el cr\u00e9dito exterior hundido. Ni las cuentas cuadraban ni los reinos hist\u00f3ricos unidos a la corona de Castilla se aven\u00edan a integrarse en un esfuerzo solidario com\u00fan. La corrupci\u00f3n y el despilfarro estaban, adem\u00e1s, a la orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>Pero don Gaspar de Guzm\u00e1n era un hombre cabal, cargado de sentido com\u00fan. Llegaba al puesto plet\u00f3rico de vigor e ilusiones, determinado, como escribi\u00f3 su bi\u00f3grafo John Elliott, \u00aba salvar a Castilla aun a pesar suyo\u00bb. Su b\u00e1lsamo m\u00e1gico eran las reformas que deb\u00edan afectar pr\u00e1cticamente a todos los \u00e1mbitos de la gesti\u00f3n p\u00fablica y la vida cortesana. Y sab\u00eda que ten\u00eda que actuar deprisa.<\/p>\n<p>As\u00ed qued\u00f3 plasmado en sus Art\u00edculos de Reformaci\u00f3n de febrero de 1623 y en una serie de decretos complementarios en los que se afrontaba desde la creaci\u00f3n de un sistema bancario nacional hasta la eliminaci\u00f3n de dos tercios de los escribanos, recaudadores y alguaciles y la reducci\u00f3n de la cantidad m\u00e1xima de platos -seis en el almuerzo, cuatro en la cena- que pod\u00edan servirse a las damas de honor de Palacio.<\/p>\n<p>Aunque se rode\u00f3 de un equipo de colaboradores leales y avezados, Olivares era, a ojos de un observador extranjero, \u00abel solo maestro que gu\u00eda todas las ruedas deste gran relox\u00bb. M\u00e1s tarde llegar\u00edan las frustraciones, la autoflagelaci\u00f3n y los lamentos conmiserativos, pero pocas iniciativas reflejaron mejor ese gran impulso reformista de su primera etapa de gobierno como la edici\u00f3n de un libro llamado El Fernando o Sevilla restaurada, escrito por el Conde de la Roca.<\/p>\n<p>Su planteamiento se basaba en establecer un paralelismo entre las glorias de Fernando III el Santo, conquistador de la ciudad del Guadalquivir, ocupada hasta el siglo XIII por los \u00e1rabes, y las de un Felipe IV a quien la acci\u00f3n de Olivares deb\u00eda legar para la posteridad el ep\u00edteto de el Grande. De ah\u00ed que el frontispicio que serv\u00eda de portada a la obra representara por dos veces al Conde Duque ech\u00e1ndose encima, cual nuevo Atlas, toda la carga de un globo terr\u00e1queo que inclu\u00eda las vastas posesiones de un Imperio en el que a\u00fan pod\u00eda decirse que no se pon\u00eda el sol.<\/p>\n<p>La primera vi\u00f1eta representaba a Olivares desnudo, como s\u00edmbolo del \u00abdesinter\u00e9s\u00bb que reg\u00eda sus actos. En la segunda, se le ve\u00eda vestido con el manto de piel de H\u00e9rcules -que seg\u00fan la mitolog\u00eda hab\u00eda relevado a Atlas en la tarea de soportar el peso del mundo- para dejar constancia del \u00abvalor\u00bb con que afrontaba su cometido. \u00bfSer\u00eda capaz tan empe\u00f1ado y esclarecido palad\u00edn de invertir la tendencia aparentemente inexorable que marcaba el declive del poder\u00edo espa\u00f1ol? A responder esa pregunta dedic\u00f3 Elliott su monumental biograf\u00eda, no por casualidad subtitulada El pol\u00edtico en una \u00e9poca de decadencia.<\/p>\n<p>Nadie discute, hoy como entonces, ni la limpieza ni la energ\u00eda de los prop\u00f3sitos de Mariano Rajoy. Respecto a lo primero ya se encarga \u00e9l mismo de subrayar que ha llegado al poder sin \u00abdepender\u00bb de nadie y s\u00f3lo cabe objetar que si bien esa desnudez garantiza la ausencia de intereses ocultos a su alrededor, tambi\u00e9n implica una gran desprotecci\u00f3n ante las inclemencias atmosf\u00e9ricas. Y en cuanto a lo del valor, no es ya que se le supone -pues hay que tener muchos reda\u00f1os para afrontar un desaf\u00edo de este calibre-, sino que lo ha demostrado al tomar decisiones arriesgadas, contrarias incluso al inter\u00e9s inmediato de sus votantes.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n, hoy como entonces, es si el designado por el destino podr\u00e1 con la carga que le ha tocado soportar o acabar\u00e1 flexionando las rodillas como termin\u00f3 haciendo Olivares, abrumado por el peso de los acontecimientos y sin otro consuelo que la alegaci\u00f3n de que \u00aben otras manos hubi\u00e9ramos perecido m\u00e1s presto\u00bb. Por eso ahora que en menos de una semana, coincidiendo con el balance de los primeros 100 d\u00edas de Rajoy, se han acumulado el contratiempo andaluz, la cr\u00f3nica del fracaso de una huelga anunciada y la presentaci\u00f3n de los presupuestos m\u00e1s temidos y esperados de nuestra historia democr\u00e1tica, conviene desempolvar el concepto de \u00absostenibilidad\u00bb, tan en boga durante la pasada legislatura, para auditar algo m\u00e1s que la armon\u00eda entre desarrollo econ\u00f3mico y protecci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n<p>\u00bfEs sostenible nuestra democracia? La mera formulaci\u00f3n de esta pregunta puede parecer una provocaci\u00f3n capciosa, y no faltar\u00e1 quien le atribuya prop\u00f3sitos desestabilizadores. Pero no es casualidad que, zancadillas de Almunia y Monti al margen, la hip\u00f3tesis de que Espa\u00f1a tenga que quedar bajo la tutela de alg\u00fan tipo de mecanismo de rescate internacional se baraje con insistencia en c\u00edrculos comunitarios; o que Le Monde nos haya caracterizado en su principal titular de portada como \u00abla gran preocupaci\u00f3n de Europa\u00bb.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista estrictamente financiero la duda es si la pol\u00edtica de disciplina asumida por Rajoy no llega demasiado tarde y no es insuficientemente en\u00e9rgica, habida cuenta de la magnitud de la brecha fiscal abierta durante la segunda legislatura de Zapatero. Es decir, si cuando han aparecido los bomberos el edificio en llamas a\u00fan conserva la suficiente solidez estructural como para resistir sin derrumbarse el tratamiento de choque -las mangueras de agua a presi\u00f3n- que la voracidad del incendio obliga a utilizar.<\/p>\n<p>La fuerte ca\u00edda de los ingresos por IVA, e incluso por IRPF, a pesar de la subida de tipos decretada en diciembre, son inquietantes s\u00edntomas que indican que puede haber ya vigas maestras tan gravemente da\u00f1adas como para que secciones enteras de la casa com\u00fan se desmoronen cual meros decorados teatrales. Ese es el riesgo del solvente ajuste presupuestario adoptado anteayer: que el enfermo est\u00e9 demasiado d\u00e9bil para aguantar una terapia tan agresiva.<\/p>\n<p>Aun con todo y con eso nadie puede discutir que Rajoy y sus ministros tienen una hoja de ruta bien definida para intentar sacar a Espa\u00f1a de la ruina en la que la han encontrado. La ortodoxia de su plan de ajuste est\u00e1 fuera de duda y lo \u00fanico en cuesti\u00f3n es el ritmo con que lo est\u00e1n afrontando: demasiado suave desde la perspectiva de Bruselas, temerariamente duro para la oposici\u00f3n y algunos expertos. La clave va a estar en su habilidad a la hora de manejar el acelerador o el freno seg\u00fan las incidencias que vayan surgiendo en la ruta, pues de la misma manera que al encontrarse la caja mucho m\u00e1s vac\u00eda de lo esperado tuvieron que recurrir a la imprevista y traum\u00e1tica subida del IRPF, antes o despu\u00e9s tendr\u00e1n que complementar todos los ahorros de este Viernes de Dolores con medidas de impulso que nos saquen del hoyo de la recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abLos proyectos necesitaban tiempo y de esto era de lo que menos hab\u00eda\u00bb, escribe Elliott al referirse a las bien encaminadas reformas econ\u00f3micas de Olivares. He ah\u00ed la cuesti\u00f3n cr\u00edtica: el Gobierno necesita tiempo para que la reforma laboral pase de destruir m\u00e1s empleo a crearlo, tiempo para que el saneamiento bancario impulse la reapertura del grifo del cr\u00e9dito, tiempo para que la reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico libere recursos que dinamicen el sector privado, tiempo para que la bajada del precio de la vivienda reactive el mercado inmobiliario y, por ende, el sector de la construcci\u00f3n; tiempo para que el plan de pagos a proveedores d\u00e9 ox\u00edgeno a las Pymes y reviva el consumo\u2026<\/p>\n<p>\u00bfConceder\u00e1n Europa y los mercados a Rajoy ese margen para que sus medidas maduren y ofrezcan frutos? Todo indica que ser\u00e1 as\u00ed, pues las dem\u00e1s alternativas son peores desde el punto de vista de la estabilidad del euro, siempre y cuando el Gobierno logre dominar a nuestros demonios interiores. Por eso hay que considerar tan positiva la derrota sindical a ra\u00edz del rotundo fracaso de su convocatoria de huelga general del jueves.<\/p>\n<p>La precipitaci\u00f3n de esa convocatoria, la ansiedad con que han comenzado el acoso al Gobierno, sin concederle ni los 100 d\u00edas de rigor, como si temieran precisamente que el paso del tiempo pueda demostrar que las reformas son adecuadas y dejarles a ellos en evidencia, se ha vuelto como un bumer\u00e1n contra los sindicatos. No ya porque s\u00f3lo una cuarta parte como mucho de los asalariados haya secundado el paro, sino porque ese fiasco les ha obligado a mentir con descaro y la luz de los focos ha mostrado a unos l\u00edderes vociferantes y faltones, dispuestos a empujar al pa\u00eds hacia la bancarrota con tal de defender los privilegios de sus decenas de miles de funcionarios y liberados. Aunque no le guste el aceite de ricino que se le ha prescrito, la mayor\u00eda de la sociedad espa\u00f1ola sigue respaldando sin fisuras al Gobierno en el frente de la pol\u00edtica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s preocupante en orden a garantizar la sostenibilidad del actual modelo de democracia es la cuesti\u00f3n territorial. Todas la c\u00e1balas sobre las causas del fracaso del PP en Andaluc\u00eda tienen sentido. No retiro ni uno solo de los elogios a la ejemplar trayectoria pol\u00edtica de Javier Arenas, pero ahora resulta obvio que se equivoc\u00f3 planteando una campa\u00f1a de perfil bajo y no acudiendo al debate de Canal Sur. Tambi\u00e9n es cierto que el Gobierno no fue consciente, y la impericia del CIS y los sondeos privados contribuyeron a cegarle, de la decepci\u00f3n desmovilizadora que la subida de impuestos hab\u00eda producido en su electorado. Pero por encima de todas esas consideraciones la clave de lo que ha ocurrido es que los andaluces han votado con la conciencia de que en tanto en cuanto la Junta siga manteniendo el gasto p\u00fablico que determina su modus vivendi, el Estado seguir\u00e1 pagando la factura.<\/p>\n<p>Las autonom\u00edas han sido hasta ahora un centro de gasto y una plataforma de poder sin responsabilidad. Y est\u00e1 por ver que los mecanismos de la Ley de Estabilidad vayan a funcionar. Una cosa es decir que se impondr\u00e1n multas e incluso se intervendr\u00e1 a las comunidades que incumplan el d\u00e9ficit y otra cosa es ver entrar a los hombres de Montoro en un palacio de San Telmo ocupado a medias por Gri\u00f1an y Valderas.<\/p>\n<p>Insisto en que el proyecto pol\u00edtico de Rajoy estar\u00e1 cojo mientras no incluya una reforma del Estado que, modificando la Constituci\u00f3n o utilizando la v\u00eda de las leyes de bases, recorte competencias a la mayor\u00eda de las comunidades y adelgace dr\u00e1sticamente su despliegue administrativo. No s\u00f3lo para mejorar as\u00ed nuestros ratios de eficiencia, sino para salir al encuentro del gran problema pol\u00edtico que se est\u00e1 gestando y desactivar la bomba de relojer\u00eda que le estallar\u00e1 al Gobierno entre las manos si sigue empe\u00f1ado en no hacer nada.<\/p>\n<p>El vencedor moral de las elecciones andaluzas no ha sido ni el l\u00edder del PSOE ni el de IU, sino Dur\u00e1n Lleida. O para ser m\u00e1s exactos, su discurso de que la solidaridad acaba all\u00ed donde empieza la cultura del subsidio. As\u00ed como la ret\u00f3rica independentista s\u00f3lo cala en una minor\u00eda, ser\u00e1 dif\u00edcil encontrar un ciudadano que no se oponga a que Catalu\u00f1a tenga que asumir recortes a\u00fan m\u00e1s duros que los emprendidos por la Generalitat para que Andalucia no los haga.<\/p>\n<p>A menos que Rajoy desmonte antes la barra libre del caf\u00e9 para todos, ser\u00e1 por esta v\u00eda por la que la exigencia de Mas de un pacto fiscal aparecer\u00e1 cargada de raz\u00f3n a los ojos de muchos observadores neutrales. Y si combinamos el subsiguiente dilema con los previsibles escenarios en el Pais Vasco, tanto decirle \u00abs\u00ed\u00bb como decirle \u00abno\u00bb puede equivaler a patalear sobre el abismo.<\/p>\n<p>Todo el andamiaje reformista de Olivares se vino abajo por la cuesti\u00f3n territorial. Esa crisis fue la que demostr\u00f3 que el valido del Rey estaba pol\u00edticamente desnudo. Y, curiosamente, el episodio que psicol\u00f3gicamente dio la puntilla a sus esperanzas no fue ni la sublevaci\u00f3n de Portugal, ni la sangrienta rebeli\u00f3n de Catalu\u00f1a, ni el atrincheramiento vasco contra su Uni\u00f3n de Armas, sino la abortada conspiraci\u00f3n de su pariente el Duque de Medina-Sidonia para separar Andaluc\u00eda de Castilla. Aunque detuvo y castig\u00f3 a los culpables, la mera hip\u00f3tesis de que en lugar de la \u00abSevilla restaurada\u00bb le tocara tener que legar al Rey una \u00abSevilla rebelada\u00bb le sumi\u00f3 en la m\u00e1s profunda de las depresiones. S\u00f3lo le quedaba pedir a Dios que le liberara de su pesada carga porque \u00e9l ya no pod\u00eda \u00abhacer de las piedras pan\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en El Mundo-Reggio\u00b4s, aqu\u00ed) OPINI\u00d3N: CARTA DEL DIRECTOR Cuando el Conde Duque de Olivares ascendi\u00f3 al poder en 1622 como valido de Felipe IV la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola afrontaba una doble crisis de car\u00e1cter fiscal y territorial. Las arcas de la Hacienda Real estaban exhaustas y el cr\u00e9dito exterior hundido. 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