{"id":328,"date":"2016-02-15T11:07:23","date_gmt":"2016-02-15T11:07:23","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=328"},"modified":"2016-02-15T11:07:23","modified_gmt":"2016-02-15T11:07:23","slug":"la-globalizacion-del-sufrimiento-por-daniel-innerarity","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadecuenca.es\/?p=328","title":{"rendered":"La globalizaci\u00f3n del sufrimiento (por Daniel Innerarity)"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"articulo-subtitulo\">Las nuevas guerras se llevan a cabo sin Estados y sin ej\u00e9rcitos. Son un asunto cada vez m\u00e1s social que militar y responden a la desintegraci\u00f3n social, el contagio de un mundo interdependiente y el car\u00e1cter universal de la desigualdad<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/elpais.com\/autor\/daniel_innerarity\/a\/\" itemprop=\"url\">DANIEL INNERARITY<\/a>&#0160;(Publicado en <em>El Pa\u00eds<\/em>, <a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/02\/09\/opinion\/1455042643_098630.html\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La globalizaci\u00f3n del sufrimiento\" height=\"594\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2016\/02\/09\/opinion\/1455042643_098630_1455474820_noticia_normal.jpg\" srcset=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2016\/02\/09\/opinion\/1455042643_098630_1455474820_noticia_normal_recorte1.jpg 720w, http:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2016\/02\/09\/opinion\/1455042643_098630_1455474820_noticia_normal.jpg 360w\" title=\"La globalizaci\u00f3n del sufrimiento\" width=\"360\" \/><\/p>\n<p><span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">ENRIQUE FLORES<\/span><\/span><\/p>\n<p>Las guerras ya no son lo que eran. Estamos perplejos ante conflictos b\u00e9licos y acciones terroristas que no sabemos bien c\u00f3mo entender y menos a\u00fan de qu\u00e9 manera combatir. Los atentados del terrorismo yihadista, la misma naturaleza del autodenominado Estado Isl\u00e1mico, tienen unas propiedades que no cuadran con las viejas categor\u00edas b\u00e9licas. Los nuevos conflictos tienen muy poco que ver con las guerras de nuestra historia: se llevan a cabo sin Estados, sin Ej\u00e9rcitos, fuera de toda l\u00f3gica territorial. Por eso los cl\u00e1sicos instrumentos militares pierden buena parte de su eficacia en estos nuevos conflictos. Nos enfrentamos a adversarios que no tienen ni territorio, ni Gobierno, ni fronteras, ni diplom\u00e1ticos, ni asiento en el Consejo de Seguridad, ni verdaderas razones para negociar&#8230;<\/p>\n<section class=\"sumario_despiece derecha\" id=\"sumario_3|despiece\"><a name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<header class=\"sumario-encabezado\">\n<h4 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">OTROS ART\u00cdCULOS DEL AUTOR<\/span><\/h4>\n<\/header>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p><a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/01\/05\/opinion\/1451992476_372585.html\">Horizontes abiertos frente a l\u00edneas rojas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/11\/20\/opinion\/1448050925_798309.html\">Vieja y nueva pol\u00edtica<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/10\/26\/opinion\/1445875832_541265.html\">Dentro y fuera<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/06\/23\/opinion\/1435052585_341559.html\">\u00bfUna Europa alemana?<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Podr\u00edamos decir que las guerras son un asunto cada vez m\u00e1s social que militar. En otros momentos de la historia, las guerras no implicaban m\u00e1s que a una \u00e9lite que las llevaba a cabo como si fuera un torneo entre dirigentes; actualmente se insertan en las sociedades y se dirigen m\u00e1s a los civiles que a los militares. Se podr\u00eda afirmar que la guerra de los pobres ha sustituido a la competici\u00f3n entre los poderosos. No se trata de una confrontaci\u00f3n entre poderes establecidos sino que es, por el contrario, efecto de la fragilidad debida a la ausencia de instituciones, a la precariedad del v\u00ednculo social, a la miseria que encuentra en las sociedades guerreras un medio por el que canalizarse. Son conflictos que se alimentan de patolog\u00edas sociales que trascienden el juego interestatal y que requieren, sobre todo, un tratamiento social. La guerra \u2014si es que todav\u00eda puede utilizarse esta palabra\u2014 se socializa cada vez m\u00e1s. No solamente porque implica a m\u00e1s civiles, sino porque sus causas est\u00e1n m\u00e1s en los dramas sociales que en las estrategias pol\u00edticas de los dirigentes.<\/p>\n<p>Explicar de d\u00f3nde surgen los conflictos, cu\u00e1les son sus causas profundas, no disculpa ni relativiza la agresi\u00f3n pero sirve para combatir sus causas, m\u00e1s all\u00e1 de las respuestas que haya que dar en cada momento a sus manifestaciones. Creo que estos nuevos conflictos se explican al menos por tres propiedades: la desintegraci\u00f3n social, el contagio que caracteriza a un mundo interdependiente y el car\u00e1cter global de la desigualdad.<\/p>\n<section class=\"sumario_html centro\" id=\"sumario_1|html\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>La brutalidad de los contrastes sociales es un generador de desplazamientos masivos<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Comencemos por la desintegraci\u00f3n social y la debilidad institucional. Lo esencial de estos conflictos hay que buscarlo en el recorrido que conduce desde los sufrimientos sociales a una violencia globalizada. El soci\u00f3logo franc\u00e9s Durkheim puso en el centro de su pensamiento la idea de que la falta de integraci\u00f3n social conduce a patolog\u00edas severas. Aquello que Durkheim consideraba indispensable para las naciones de finales del XIX se ha convertido hoy en algo tambi\u00e9n indispensable a nivel mundial. No es exagerada esta analog\u00eda si tenemos en cuenta que la globalizaci\u00f3n ha alcanzado un nivel de proximidad, visibilidad y densidad social equivalente al que ten\u00edan los Estados europeos a finales del XIX. La paz mundial est\u00e1 amenazada por la falta de integraci\u00f3n social internacional, del mismo modo que las desigualdades dom\u00e9sticas lo hac\u00edan en un mundo en el que los Estados nacionales eran casi la \u00fanica referencia para la medici\u00f3n de la desigualdad. El problema es que, por as\u00ed decirlo, el sufrimiento se internacionaliza a m\u00e1s velocidad que nuestra capacidad de integrar a ese mundo institucionalmente. Estamos en unos momentos en los que lo internacional es m\u00e1s bien intersocial, como sugiere Bertrand Badie. Esta intersocialidad corre m\u00e1s deprisa que la decisi\u00f3n pol\u00edtica y produce sus efectos antes de que la pol\u00edtica se haga cargo de ella.<\/p>\n<p>En segundo lugar, un mundo interdependiente quiere decir contagioso y desprotegido. Los problemas se expanden y nos afectan a todos. Es un mundo en el que ya no podemos ignorarnos, donde la desatenci\u00f3n hacia las miserias de otros no nos protege de su influencia sobre nosotros. La indiferencia no es posible, ni material ni \u00e9ticamente. La idea de interdependencia significa precisamente que todos dependemos de todos, el d\u00e9bil del fuerte, por supuesto, pero cada vez m\u00e1s tambi\u00e9n el fuerte del d\u00e9bil, cuyo sufrimiento termina por alcanzar al que se cre\u00eda m\u00e1s a salvo. \u00bfQu\u00e9 seguridad podemos tener en un mundo en el que todos estamos vinculados con todos, donde la violencia no se detiene ante ninguna frontera, como las enfermedades o la contaminaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Y, en tercer lugar, la desigualdad se ha convertido en una magnitud global. En un espacio visible y comunicado la referencia para valorar la propia situaci\u00f3n tampoco se para en las propias fronteras. De ah\u00ed la intensidad de los movimientos migratorios y la inutilidad de limitarlos cuando las aspiraciones de igualdad se formulan a escala global y los par\u00e1metros de comparaci\u00f3n han desbordado el seno de los Estados. El hambre, el paro, las guerras, la inseguridad sanitaria, la debilidad de las instituciones, todo eso contrasta con las posibilidades abiertas en otros lugares del mundo y desata el movimiento imparable de los desesperados. La brutalidad de los contrastes sociales se ha convertido en un generador de desplazamientos masivos. Un mundo cada vez m\u00e1s unificado y extremadamente desigual es fuente de inestabilidad e inseguridad.<\/p>\n<section class=\"sumario_html centro\" id=\"sumario_2|html\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Hacen falta pol\u00edticas de regulaci\u00f3n, solidaridad y cooperaci\u00f3n de alcance internacional<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Si queremos gobernar esta globalizaci\u00f3n del sufrimiento no tenemos m\u00e1s remedio que llevar a cabo una pol\u00edtica social de la globalizaci\u00f3n, que implica regulaci\u00f3n, solidaridad y cooperaci\u00f3n, es decir, introducci\u00f3n en la agenda de los grandes asuntos sociales internacionales. Hemos dado algunos pasos, pero claramente insuficientes. Hasta el PNUD de 1966, ten\u00edamos un modelo de desarrollo que solo atend\u00eda a variables econ\u00f3micas. A partir de ese momento, las consideraciones sociales globales entraron a formar parte del an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n internacional. M\u00e1s tarde, el \u00cdndice de Desarrollo Humano, que inicialmente ten\u00eda en cuenta un n\u00famero limitado de variables, comenz\u00f3 a ampliar la agenda de la seguridad e incluy\u00f3 las dimensiones sociales. De una manera todav\u00eda insuficiente, el sufrimiento colectivo se ha ido haciendo un hueco en las agendas globales.<\/p>\n<p>Hemos entrado en la era de los conflictos de la exclusi\u00f3n social, en relaci\u00f3n con los cuales la intervenci\u00f3n militar es una soluci\u00f3n claramente insuficiente. No se combate la violencia de extracci\u00f3n social con intervenciones armadas. Se tratar\u00eda de dar prioridad a las cuestiones sociales internacionales o, dicho de otra manera, entender las cuestiones internacionales desde la perspectiva de lo social. Hay una cuesti\u00f3n social global que hay que diagnosticar y gestionar como se hizo con la cuesti\u00f3n social que se planteaba en el interior de los Estados durante los siglos XIX y XX.<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Daniel Innerarity<\/strong> es catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Pol\u00edtica e investigador <em>Ikerbasque<\/em> en la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Acaba de publicar <em>La pol\u00edtica en tiempos de indignaci\u00f3n<\/em> (Galaxia Gutenberg).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las nuevas guerras se llevan a cabo sin Estados y sin ej\u00e9rcitos. 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